Jordi Bertomeu inicia el proceso de disolución de la rama femenina de consagradas vinculada al Sodalicio

Jordi Bertomeu inicia el proceso de disolución de la rama femenina de consagradas vinculada al Sodalicio
Jordi Bertomeu

El sacerdote español Jordi Bertomeu ya ejerce de Comisario Apostólico y ha empezado con la disolución de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, la rama femenina vinculada al Sodalicio de Vida Cristiana que fundo Luis Ferando Figari.

A través de un comunicado publicado en la página web de esta organización, sus responsables confirman que el pasado 1 de abril Jordi Bertomeu, oficial del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, comenzó el proceso de liquidación de las fraternas.

La rama femenina del Sodalicio confirma que Bertomeu ha pedido a la Superiora General, Luciane Vieira Urban y a la ecónoma, Florencia Silva, que se inicie la supresión de esta Sociedad de Vida Apostólica de derecho diocesano tal y como establece el decreto firmado el pasado 14 de enero del 2015 (cuatro días antes de que InfoVaticana anunciara en exclusiva la disolución del Sodalicio) por Sor Simona Brambilla, prefecta del Dicasterio para la Vida Consagrada y aprobado en forma específica el mismo día por el Papa Francisco.

«La supresión de la Fraternidad, junto con los otros tres institutos fundados por el laico Luis Fernando Figari, está motivada en el decreto en la falta de carisma de origen divino del fundador así como en los abusos y el comportamiento impropio y abusivo de Figari y de muchos colaboradores», se lee en el comunicado. Las fraternas, reconocen que desde el año 2011 se encontraban en un proceso de renovación y que la fraternidad «no fue ajena a formas abusivas psicológicas y de conciencia en su seno».

De nuevo, reiteran su «compasión y solidaridad con el dolor de todas las personas que han sido afectadas a lo largo de los años por el sistema sectario y la prácticas abusivas que fueron reproducidas al interior de nuestra comunidad».

A pesar del «dolor» que les supone la decisión de desmantelar esta organización, las fraternas aseguran que esta decisión del Papa Francisco «la han acogido con docilidad y obediencia filial, además de manifestar su disponibilidad y colaboración en todo el proceso de supresión y liquidación de bienes».

Ante esta tesitura de verse extinguidas por Roma, Bertomeu les ha confirmado a las consagradas que en adelante pueden seguir con su vida de entrega en diferentes modalidades previstas por el derecho canónico. Además, el sacerdote tortosino les ha recordado que la Santa Sede está dispuesta a ayudarles para que comiencen una nueva experiencia que recoja «todo lo bueno que ha habido en estos años, purificando y modificando lo que sea necesario».

La Superiora General, Luciane Vieira Urban y la ecónoma, Florencia Silva, jugarán un papel esencial en todo este proceso. Ambas han sido nombradas delegadas asistente para proceder al proceso de disolución de las fraternas.

Finalmente, Jordi Bertomeu ha asegurado sus oraciones por ellas «para que el Señor os ilumine y fortalezca en el camino que emprendáis y os pido que recéis por mí, para que pueda desempeñar esta encomienda con caridad y justicia».

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