La ciudad de Málaga se ha visto conmocionada tras la agresión sufrida por Salvador Gil, párroco de la Amargura, en la noche del lunes 24 de marzo.
La diócesis de Málaga ha emitido un comunicado en el que ofrece detalles sobre el incidente y solicita oraciones por la pronta recuperación del sacerdote.
El suceso tuvo lugar en la plaza San Juan de la Cruz en torno a las 22:55 horas, cuando Salvador Gil y Miguel Ángel Criado, párroco de El Salvador, regresaban de cenar tras una charla cuaresmal impartida por este último en la parroquia de la Amargura. Según el relato de Criado, un varón de unos 35 años y de constitución corpulenta se acercó a ellos gritando «estoy harto de los masones» y, acto seguido, intentó agredirlos. Mientras Criado logró esquivar el golpe, su acompañante recibió un fuerte impacto en el rostro y, al caer inconsciente, sufrió un segundo golpe en la cabeza contra el suelo. El agresor continuó su marcha mientras Criado asistía a su compañero y alertaba a los servicios de emergencia.
Algunos viandantes se acercaron para prestar ayuda y una pareja mencionó haber visto momentos antes a un hombre muy nervioso caminando por la calle y gritando en soledad.
Salvador Gil recuperó la consciencia a los pocos minutos, aunque se encontraba aturdido. Fue trasladado en ambulancia a un centro hospitalario, donde las pruebas diagnósticas revelaron la presencia de un derrame en la cabeza. Por protocolo médico, permanecerá en observación durante 48 horas para evaluar su evolución. A pesar del dolor, el sacerdote se encuentra despierto y orientado, por lo que se espera su pronta mejoría.
Criado ha afirmado que, en principio, la agresión parece haber sido fortuita, ya que ninguno de los dos conocía al atacante ni vestía clergyman en ese momento, lo que descartaría que el ataque estuviera motivado por su condición de sacerdotes.
Hasta el momento, no se ha presentado denuncia por el incidente. La diócesis de Málaga ha solicitado oraciones por la recuperación de Salvador Gil y ha expresado su deseo de que la justicia esclarezca los hechos con rapidez para evitar futuros episodios de violencia gratuita.