Según los medios oficiales del Vaticano, unas 3.000 personas se han congregado a las puertas del hospital Gemelli de Roma para ver la primera aparición pública del Papa Francisco desde que fue ingresado en el hospital.
Tal y como estaba previsto, el Papa Francisco se ha asomado a las 12:00 del medio día al balcón de su habitación en el hospital. El Santo Padre ha aparecido en silla de ruedas y se le ha visto muy limitado de movilidad. Al ser aclamado por los fieles congregados a las puertas del Gemelli, el Pontífice levantada el pulgar hacia arriba en respuesta a los vítores y aplausos que recibía.
Tan solo un par de minutos ha estado Francisco en el balcón. El Papa trataba de saludar a los fieles desde la silla de ruedas levantando haciendo el esfuerzo de levantar solo la mano.
Por segunda vez desde su ingreso hospitalario, hemos vuelto a escuchar la voz del Pontífice. Francisco tenía mejor voz que cuando se puso su primer audio de «prueba de vida» hace unas semanas en la plaza de San Pedro. Aún así, los problemas respiratorios aún son persistentes y se le notaba cierta dificultad en el habla.
En italiano, el Papa se ha limitado a dar las gracias a todos y ha hecho mención expresa a una mujer allí presente que llevaba un ramo de flores amarillo. Tras esas palabras, el Papa volvía a saludar con la mano y el pulgar hacia arriba.
Ha tenido que ser uno de sus ayudantes quien se le ha acercado por detrás para recordarle al Papa que impartiera la bendición a los fieles que se habían desplazado hasta el Gemelli para verle. Haciendo un gran esfuerzo, el Papa ha dado la bendición a los fieles. Un gesto que por la cara que ha puesto nada mas terminar, le ha debido suponer un gran trabajo físico.
Según el parte médico y la oficina de prensa de la Santa Sede, el Papa Francisco será dado de alta hoy mismo y volverá a Santa Marta.