El parlamento húngaro aprobó el martes una ley en defensa de la protección de los menores que busca cerrar el paso a los promotores de la ideología de género que buscan corromper a los menores.
El primer ministro de Hungría sigue a la vanguardia en la defensa de los derechos de los menores. Siguiendo los pasos de Trump en Estados Unidos y de Putin en Rusia, el mandatario húngaro ha logrado sacar adelante una ley que arrincona a los promotores de la ideología de género.
Orbán ha celebrado el resultado de la votación en sus redes sociales con este mensaje: «Hoy votamos a favor de prohibir las reuniones que violan las leyes de protección infantil. En Hungría, el derecho del niño a un desarrollo físico, mental, intelectual y moral saludable es primordial. No permitiremos que la ideología progresista ponga en peligro a nuestros niños». Gracias a esta ley promovida por el partido de Viktor Orbán, se primará la defensa de los menores en detrimento de la marcha del Orgullo LGTB.
Esta nueva ley busca garantizar los derechos de los niños, por lo que «se prohíbe poner a disposición de los menores de dieciocho años contenido pornográfico, así como contenido que represente la sexualidad con fines egoístas o que promueva o muestre desviaciones de la identidad propia correspondiente al sexo al nacer, la reasignación de género y la homosexualidad».
La propuesta ha sido aprobada con 136 votos a favor y tan solo 27 en contra. Diputados de la oposición han tratado de boicotear la medida demostrando que la democracia solo les gusta dependiendo de los resultados de las votaciones. Estos diputados opositores han expresado su malestar utilizando bengalas de humo con los colores del arcoíris e incluso mostrando fotografías de Orbán y el presidente ruso, Vladimir Putin, besándose.
De este modo, Hungría sigue la senda de la libertad y del sentido común señalando y marcando a Occidente el camino a seguir.