La diócesis de Gerona se ha pronunciado este lunes sobre los disturbios de estos últimos días ocurridos en la localidad de Salt ocasionados por parte de la población inmigrante del municipio.
En la nota difundida a los medios, el obispado gerundense subraya en primer lugar lo que dice la constitución apostólica Gaudium et spes, en el número 26, cuando se afirma: «Es, pues, necesario que se facilite al hombre todo lo que este necesita para vivir una vida verdaderamente humana, como son el alimento, el vestido, la vivienda, el derecho a la libre elección de estado ya fundar una familia, a la educación, al trabajo, a la buena fama, al respeto, a una adecuada información, a obrar de acuerdo con la norma recta de su conciencia, a la protección de la vida privada y a la justa libertad también en materia religiosa».
El obispado afirma que «existe una precariedad en el acceso a la vivienda en Salt -que comparten evidentemente tantas otras poblaciones en nuestro país-, y a ello se une la compleja situación de convivencia del municipio, que ha generado gran malestar y se ha traducido en los disturbios que con preocupación hemos ido siguiendo todos a través de los medios de comunicación». La diócesis obvia en su comunicado que esos disturbios han sido provocados por personas afines al imán que fue desahuciado tras llevar más de cinco años sin pagar el alquiler de su casa. La policía trató de impedir que ocuparan otra vivienda y sus cachorros decidieron someter este pequeño municipio en el caos y convertirlo en un campo de guerra.
En este sentido, la nota de la diócesis de Gerona recalca que comprenden y comparten «las reivindicaciones de tipo humano y social, siempre de acuerdo con los principios y valores evangélicos expresados en la Doctrina Social de la Iglesia». No obstante, puntualizan que «no compartimos en absoluto cualquier acto violento o que altere la paz social. Condenamos siempre cualquier tipo de violencia, provenga de donde provenga».
En el comunicado reivindican que «la Iglesia siempre ha estado, está y estará al lado de los más vulnerables de nuestra sociedad, trabajando, especialmente a través de Cáritas, en la atención y acompañamiento a las personas que se encuentran en situación o riesgo de exclusión y Cáritas se ciñe y debe ceñirse a cumplir su papel dentro de lo que marca la Doctrina Social de la Iglesia, a la que sirve».
La colaboración de Cáritas en una manifestación de extrema izquierda
La diócesis de Gerona también se ha pronunciado sobre la extraña presencia de Cáritas en una manifestación vinculada a la extrema izquierda y apoyada por los islamistas. El obispado catalán defiende que la manifestación del sábado en Salt transcurrió «sin incidentes» y tenía como fin reclamar el derecho a la vivienda. Según el obispado, la manifa fue organizada por «distintas entidades sociales».
Lo que el obispado no dice es que tales entidades están vinculadas a la extrema izquierda separatista catalana por lo que no sabemos si desde el obispado secundan aquello de que el fin (derecho a la vivienda) justifica los medios (manifestarse con la extrema izquierda y los mismos personajes que días antes quemaron contenedores en Salt).
Cáritas apoya una manifestación de extrema izquierda de okupas e inmigrantes violentos en Salt