Durante estos días han circulado algunas informaciones que aseguraban que el arzobispo de Tánger, Emilio Rocha, había expulsado a la comunidad franciscana de Marruecos.
Este medio se ha puesto en contacto con monseñor Emilio Rocha quien ha negado esas acusaciones. Para justificar su versión, el arzobispo de Tánger nos ha remitido un comunicado hecho público en la mañana de este martes de Stéphane Delavelle, Custodio de los Franciscanos en Marruecos.
En ese comunicado, el Superior de los Franciscanos en Marruecos aclara que durante su capítulo de abril de 2022, los hermanos Franciscanos de la Custodia de los Santos Mártires de Marruecos votaron a favor de trasladar su comunidad de Tánger del actual convento del Espíritu Santo adscrito al Arzobispado al presbiterio de la iglesia francófona Nuestra Señora de la Asunción, sin modificar en modo alguno sus diversos compromisos pastorales al servicio de la diócesis de Tánger.
Stéphane Delavelle detalla que los hermanos designados en septiembre de 2023 para esta comunidad comenzaron a trabajar en este proyecto en octubre de 2023. «Calcularon que los trabajos de renovación que se realizarán en el lugar antes de su instalación tardarían de 3 a 6 meses. Por lo tanto, informé al obispo que los hermanos habrían abandonado el convento del Espíritu Santo a más tardar el 1 de enero de 2025» se lee en la nota por lo que el arzobispo de Tánger buscó una comunidad que pudiera establecerse allí y asegurar la misión pastoral con los jóvenes que la diócesis necesitaba.
Cúmulo de combinación de desafortunados factores
Tras varios retrasos en el diseño de los planos y en la preparación de las obras, el Superior de los Franciscanos en Marruecos ha dado a conocer que las obras aún no han podido comenzar, aunque la comunidad llamada por el obispo está a punto de llegar a Tánger. «Después de haber considerado la posibilidad de convivencia de las dos comunidades en el mismo lugar durante las obras de renovación de Nuestra Señora de la Asunción, la comunidad de los hermanos consideró más justo dejar el espacio del convento a la nueva comunidad«, añade.
Por tanto, la comunidad de los hermanos franciscanos se instalará a finales de enero de 2025 en la hospitalidad del Carmelo de Tánger por invitación de las hermanas antes de instalarse en un apartamento de alquiler durante las obras. Mientras tanto, los hermanos franciscanos seguirán desempeñando sus diversos ministerios durante todo este tiempo.
De este modo, el Custodio de los Franciscanos en Marruecos asegura que «el obispo de Tánger no expulsó en modo alguno a los hermanos franciscanos del convento del Espíritu Santo y de la catedral. Fue una decisión libre de los frailes franciscanos de cambiar de ubicación, a la que se unió una desafortunada combinación de factores (retrasos en las obras, llegada sin demora de la nueva comunidad, imposibilidad de compartir espacios, etc.)».