Muere a los 96 años el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, fundador de la perniciosa Teología de la Liberación

Muere a los 96 años el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, fundador de la perniciosa Teología de la Liberación

El progresismo mundial está de luto oficial por la muerte de Gustavo Gutiérrez, considerado como el padre de la Teología de la Liberación de marcado corte marxista.

El teólogo peruano Fr. Gustavo Gutiérrez OP, considerado el padre de la Teología de la liberación, falleció hoy a la edad de 96 años en Lima. Para los dominicos, Gustavo Gutiérrez ha muerto «dejando un legado profundo en la Iglesia y en los movimientos sociales de América Latina».

Para la Orden de los Predicadores, Gutiérrez fue también «un referente en la reflexión teológica contemporánea, influyendo decisivamente en el Concilio Vaticano II y en diversas corrientes pastorales». La Conferencia Episcopal Peruana expresó sus condolencias destacando la vida de un hombre de fe que «dedicó su vida a la causa del Evangelio desde una opción preferencial por los pobres».

Quien también ha expresado sus condolencias es el neocardenal Carlos Castillo, arzobispo de Lima y considerado el discípulo más próximo y aventajado de Gutiérrez.

«En el día en que celebramos la canonización de Juan Pablo II, un Papa evangelizador y verdadero pastor, hemos tenido también el dolor y la alegría de haber vivido tantos años con el Padre Gustavo Gutiérrez, que ha pasado ahora a vivir en el Reino del Padre», ha declarado el arzobispo de Lima, Monseñor Carlos Castillo, poco después de conocerse la noticia de su fallecimiento.

Para el arzobispo Castillo, Gustavo Gutiérrez «fue un defensor incansable de la opción preferencial por los pobres, frase que él acuñó y que se integró al Magisterio de la Iglesia como un camino fundamental para vivir nuestra fe».

¿Quién fue Gustavo Gutiérrez?

Gustavo Gutiérrez Merino (Lima, 8 de junio de 1928- 23 de octubre de 2024) ha sido un filósofo y teólogo peruano, ordenado sacerdote en 1959 y dominico desde 1998, y es uno de los principales representantes de la corriente teológica denominada teología latinoamericana de la liberación. De hecho, es considerado por muchos como el verdadero padre de esta herética ideología.

Gutiérrez, doctor en teología por la Universidad Católica de Lyon, publicó en 1971 el libro “Teología de la liberación. Perspectivas”, que provocó un profundo impacto al proponer una fe de mano de la justicia social centrada en los pobres. En su libro, Gutiérrez indica que la pobreza “es un estado escandaloso, atentatorio de la dignidad humana y por consiguiente contrario a la voluntad de Dios”.

Su pensamiento fue criticado por sectores conservadores de Hispanoamérica, pero en las décadas de 1960 y 1970 atrajo a muchos en la región criados en el catolicismo y que estaban indignados por la desigualdad y las dictaduras en la que vivían varios países de la región. Movimientos como el Sodalicio -ahora bajo la lupa del Vaticano- trataron de contrarrestar esta corriente en Perú.

Curiosamente, en la década de 1980, la Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigida por el cardenal Joseph Ratzinger, el futuro papa Benedicto XVI, alabó la preocupación de la Teología de la Liberación en los pobres y la justicia, pero al mismo tiempo mostró su preocupación por el empleo del marxismo para su análisis.

Otra de las voces más conservadoras del colegio cardenalicio actual, como es la del cardenal Gerhard Müller, también mostró cierta simpatía en el pasado por la figura de este controvertido teólogo progresista. En 2014, Gutiérrez fue ovacionado en el Vaticano durante la presentación del libro “Pobre para los pobres. La misión de la Iglesia”, escrito por el cardenal Gerhard Müller, entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El libro tiene dos capítulos escritos por Gutiérrez y un prólogo del papa Francisco.

En paralelo, en el año 2015 un jefe del espionaje rumano en los años 70 declaró a ACI Prensa que «la KGB creó y financió la Teología de la Liberación».

En el año 2018 el Papa Francisco mostró su simpatía y cercanía con Gustavo Gutiérrez a quien felicitó por su 90 cumpleaños. «Me uno a tu acción de gracias a Dios, y también a ti te agradezco por cuanto has contribuido a la Iglesia y a la humanidad, a través de tu servido teológico y de tu amor preferencial por los pobres y los descartados de la sociedad. Gracias por todos tus esfuerzos y por tu forma de interpelar la conciencia de cada uno, para que nadie quede indiferente ante el drama de la pobreza y la exclusión», le escribió el Papa a Gutiérrez.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando