El ministro Bolaños quiere meter mano al plan de reparación de víctimas de abusos de la Iglesia

El ministro Bolaños quiere meter mano al plan de reparación de víctimas de abusos de la Iglesia
Argüello, Bolaños y García Magán

El ministro de presidencia e interlocutor del Gobierno socialcomunista con la Iglesia, Félix Bolaños, quiere supervisar y controlar el plan de reparación que tiene previsto aprobar la CEE esta semana en la Asamblea Plenaria extraordinaria.

El ministro Bolaños, vuelve a demostrar que no es una persona de fiar. Fue el encargado de sacar a Franco y a José Antonio Primo de Rivera del Valle de los Caídos y hace escasos días engañó al PP para que firmasen la renovación del Consejo General del Poder Judicial.

Bolaños está acostumbrado a sonreír en las fotos de cara a la galería para después meter la puñalada por la espalda. Su última víctima, es la ingenua jerarquía eclesial española.

El ministro exhumador recibió en Moncloa por primera vez a Argüello y García Magán a mediados del mes de abril y la CEE destacó que se trató el encuentro se desarrolló «en un ambiente de cordialidad».

El Gobierno de España, ha vuelto a sacra su vena más estatalista y ahora pretende supervisar nada más y nada menos que a la propia Iglesia católica. Y para ello, pretende enfrentar (más si cabe) a las asociaciones de víctimas contra la jerarquía. Bolaños ha tomado la iniciativa de convocar a estas asociaciones para este lunes por la mañana en Moncloa en un encuentro discreto.

El Gobierno intenta reventar la reparación de la Iglesia a las víctimas y para ello vuelve a utilizar al diario El País que hoy revela el contenido de una carta enviada por el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, al presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Argüello, el pasado viernes en la que le hace un llamamiento para que no apruebe el plan de reparación a las víctimas sin la fiscalización del Gobierno.

El autoritario Gobierno socialista pretende también controlar a la Iglesia y lo hace con amenazas y boicots. Falta por ver la decisión que tomará la cúpula del episcopado español. El presidente Luis Argüello ya ha demostrado en más de una ocasión que no tiene inconveniente en batallar contra el Ejecutivo. Sus años como secretario general de la CEE lo confirma. En cambio, no sería de extrañar que el vicepresidente Cobo apuesta por una vía más «dialogante» con el Gobierno para no dar la imagen de enfrentamiento. Quien nada pinta en toda esta historia es el secretario general, César García Magán.

Argüello tendrá que rodearse de los pesos pesados del episcopado español más peleones para plantar cara al Gobierno ante su enésimo intento por querer controlar y supervisar algo que no les corresponde.

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