Francisco: «Los salmos nos ayudan a abrirnos a una oración menos egocéntrica»

Papa salmos
|

En la catequesis de este miércoles, el Papa Francisco ha profundizado sobre los Salmos, que los ha definido como «una sinfonía de oración en la Biblia».

El Papa Francisco ha subrayado que «los salmos han ocupado un lugar privilegiado en el Nuevo Testamento». El Santo Padre ha animado a los fieles a rezar diariamente algún Salmo. Por ejemplo, el Papa ha recomendado el Salmo 51 cuando estemos tristes por algún pecado y necesitemos de la misericordia de Dios.

Por otro lado, el Pontífice ha señalado que «los salmos nos permiten no empobrecer nuestra oración reduciéndola sólo a peticiones, a un continuo “dame, danos…”.

Les ofrecemos la catequesis completa pronunciada por el Papa Francisco:

Catequesis. El Espíritu y la Esposa. El Espíritu Santo guía al Pueblo de Dios al encuentro con Jesús, nuestra esperanza. 4. El Espíritu enseña a la Esposa a rezar. Los Salmos, una sinfonía de oración en la Biblia

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En preparación del próximo Jubileo, les he invitado a dedicar el año 2024 «a una gran “sinfonía” de oración» [1]. Con la catequesis de hoy, quisiera recordarles que la Iglesia ya tiene una sinfonía de oración cuyo compositor es el Espíritu Santo, y es el Libro de los Salmos.

Como en toda sinfonía, en ella hay varios “movimientos”, es decir, varios tipos de oración: alabanza, acción de gracias, súplica, lamento, narración, reflexión sapiencial y otros, tanto en forma personal como en forma coral de todo el pueblo. Estos son los cantos que el Espíritu mismo ha puesto en labios de la Esposa, su Iglesia. Todos los libros de la Biblia, como recordé la vez pasada, están inspirados por el Espíritu Santo, pero el Libro de los Salmos también lo está en el sentido de que está lleno de inspiración poética.

Los salmos han ocupado un lugar privilegiado en el Nuevo Testamento. De hecho, ha habido y sigue habiendo ediciones que contienen el Nuevo Testamento y los Salmos juntos. Tengo sobre mi mesa una edición ucraniana, que me enviaron, de este Nuevo Testamento con los Salmos; era de un soldado que murió en la guerra. Y él rezaba en el frente con este libro.

No todos los salmos – y no todo de cada salmo – puede ser repetido y hecho propio por los cristianos y menos aún por el ser humano moderno. Reflejan, a veces, una situación histórica y una mentalidad religiosa que ya no son las nuestras. Esto no significa que no sean inspirados, sino que en ciertos aspectos están ligados a una época y a una etapa provisional de la revelación, como ocurre también con gran parte de la legislación antigua.

Lo que más recomienda los salmos a nuestra acogida es que fueron la oración de Jesús, de María, de los Apóstoles y de todas las generaciones cristianas que nos precedieron. Cuando los recitamos, Dios los escucha con esa gran “orquestación” que es la comunión de los santos. Jesús, según la Carta a los Hebreos, entra en el mundo con un versículo de un salmo en el corazón: “He aquí que vengo, oh Dios, a hacer tu voluntad” (cf. Hb 10,7; Sal 40,9); y deja el mundo, según el Evangelio de Lucas, con otro verso en los labios: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» (Lc 23,46; cf. Sal 31,6).

El uso de los salmos en el Nuevo Testamento es seguido por el de los Padres y de toda la Iglesia, que hace de ellos un elemento fijo en la celebración de la Misa y la Liturgia de las Horas. «Toda la Sagrada Escritura divina exhala la bondad de Dios– escribe San Ambrosio –, pero sobre todo lo hace el dulce libro de los salmos» [2]. El dulce libro de los salmos. Me pregunto: ¿rezan a veces con salmos? Tomen la Biblia o el Nuevo Testamento y recen un salmo. Por ejemplo, cuando están un poco tristes porque han pecado, ¿rezan el salmo 51? Hay muchos salmos que nos ayudan a seguir adelante. Tomen la costumbre de rezar los salmos. Les aseguro que al final serán felices.

Pero no podemos únicamente vivir del legado del pasado: es necesario que hagamos de los salmos nuestra oración.  Se ha escrito que, en cierto sentido, debemos convertirnos nosotros mismos en ‘autores’ de los salmos, haciéndolos nuestros y rezando con ellos [3]. Si hay algunos salmos, o simplemente versículos, que hablan a nuestro corazón, es bueno repetirlos y rezarlos durante el día. Los salmos son oraciones «para todas las estaciones»: no hay estado de ánimo o necesidad que no encuentre en ellos las mejores palabras para convertirlos en oración. A diferencia de todas las demás oraciones, los salmos no pierden su eficacia a fuerza de repetirlos; al contrario, la aumentan. ¿Por qué? Porque están inspirados por Dios y «espiran» Dios, cada vez que se leen con fe.

Si nos sentimos oprimidos por el remordimiento y la culpa, porque somos pecadores, podemos repetir con David: «Ten piedad de mí, oh Dios, en tu amor; / en tu gran misericordia» (Sal 51,3), el salmo 51. Si queremos expresar un fuerte vínculo personal con Dios, decimos: «Oh Dios, tú eres mi Dios, / desde el alba te busco, / mi alma tiene sed de ti, / mi carne te anhela / en una tierra seca, sedienta y sin agua», salmo 63 (Sal 63,2). No es por casualidad que la liturgia ha incluido este salmo en las laudes de los domingos y de las solemnidades. Y si nos asaltan el miedo y la angustia, esas maravillosas palabras del salmo 23 vienen en nuestro socorro: «El Señor es mi pastor […]. Aunque pase por valle tenebroso, / no temo ningún mal» (Sal 23,1.4).

Los salmos nos permiten no empobrecer nuestra oración reduciéndola sólo a peticiones, a un continuo “dame, danos…”. Aprendemos del Padre Nuestro, que antes de pedir “el pan de cada día” dice: “Santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad”. Los salmos nos ayudan a abrirnos a una oración menos egocéntrica: una oración de alabanza, de bendición, de acción de gracias; y también nos ayudan a convertirnos en la voz de toda la creación, haciéndola partícipe de nuestra alabanza.

Hermanos y hermanas, que el Espíritu Santo, que dio a la Iglesia Esposa las palabras para rezar a su divino Esposo, nos ayude a hacerlas resonar hoy en la Iglesia y a hacer de este año preparatorio del Jubileo una verdadera sinfonía de oración. ¡Gracias!


[1] Carta a S.E. Mons. Fisichella para el Jubileo 2025 (11 de febrero de 2022).

[2] Comentarios sobre los Salmos I, 4, 7: CSEL 64,4-7.

[3] Giovanni Cassiano, Conlationes, X,11: SCh 54, 92-93.

_____________

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Veo que hay argentinos aquí, los saludo. Pidámosle al Espíritu Santo que nos enseñe a orar con los salmos, que son una bella sinfonía de oración. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias.
______________

Ayuda a Infovaticana a seguir informando

Comentarios
15 comentarios en “Francisco: «Los salmos nos ayudan a abrirnos a una oración menos egocéntrica»
  1. Con esto no estoy muy de acuerdo:

    «No todos los salmos – y no todo de cada salmo – puede ser repetido y hecho propio por los cristianos …». «Reflejan, a veces, una situación histórica y una mentalidad religiosa que ya no son las nuestras Esto no significa que no sean inspirados, sino que en ciertos aspectos están ligados a una época y a una etapa provisional de la revelación…»

    Desde la lectura espiritual «no simplemente histórica» de la Biblia tanto en el AT como en el NT está reflejado nuestro camino hacia la santidad. En los salmos también.

    1. Pues entonces ya somos dos los que no estamos de acuerdo porque esa afirmación de Francisco es herética. Es totalmente contraria a lo que nos enseñó el apóstol San Pablo:

      «TODA ESCRITURA es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra».
      2 Tom 3:16-17

      ¿Y a quien le vamos a hacer caso? ¿A Francisco o a la Pabra de Dios?

      Por supuesto que a los Salmos no hay que leerlos en clave exclusivamente histórica sino espiritual. Lo de Francisco va no sólo contra lo que nos dijo el apóstol sino también contra lo que enseñaron JPII y Benedicto XVI en relación a los Salmos.

      Francisco cada vez que abre la boca es para decir alguna barbaridad.

  2. Cada vez que habla lo entiendo menos!! Y eso que se supone de habla hispana!! No siempre la oración es petición, debe ser tbien ofrecimiento y no por ello es egocentrismo, es algo personal siempre.

  3. «Todos los apóstoles,en efecto,enseñaron q los 2 testamentos corresponden a 2 pueblos,mà 1 solo y el mismo es Dios q dispuso uno y otro para el bien de la humanidad,ya q dió el 1°testamento a quienes empezaban a creer en Dios…»
    «…y no se dió este 1° testam.en vano, ni sin 1 finalidad,ni al acaso;sino q sometió al servicio de Dios a aquellos a quienes se les dio para su propio provecho…» «…Ademàs,se les dio como una figura de los bienes celestiales,pq los seres humanos aún no eran capaces de soportar inmediatamente la visión de las cosas Divinas;también prefiguró las realidades de la Iglesia,a fin de q se afirmase nuestra fe;pues llevaba en sí la profecía de los bienes futuros,con el objeto de enseñar al género humano q Dios conoce de antemano todas las cosas»

    San Ireneo. Contra las herejias, 4,32

  4. No solo los Salmos, todas las oraciones comienzan con una alabanza, hasta el Santo Rosario comienza diciendo: «Abre, Señor, mis labios/y mi boca proclamará tus alabanzas», lo mismo que la Salve: «Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia» o el Ave María: «Dios te salve, María, llena eres de gracia». No sabía que ningún cristiano pasara directamente a una petición sin cantar las alabanzas de Dios o de la Virgen. Se ve que han descuidado eso y ahora quieren arreglarlo.

  5. «No todos los salmos – y no todo de cada salmo – puede ser repetido y hecho propio por los cristianos y menos aún por el ser humano moderno. Reflejan, a veces, una situación histórica y una mentalidad religiosa que ya no son las nuestras». ¿…? ¡Qué peligro, madre, que peligro! Hoy son los salmos y ¿mañana?, pues todo lo que no refleje la mentalidad religiosa del momento, como por ejemplo el adulterio o el divorcio que Cristo denuncia y que hoy están asumidos por la mentalidad actual.

    1. Es otra herejía más de las muchas de Bergoglio. Ahora los salmos «son viejos», ya no van con el hombre moderno, ¿Es que Dios se quedó «anticuado»? Estos herejes masones son la monda, y este Bergoglio, que se sabe cercano a la muerte por edad, está claro que es de los que quieren «morir matando», destruyendo todo lo que pueda hasta el último momento…

    1. Masonería, que es la representación clara del «modernismo»… Masones infiltrados de hacía tiempo hicieron de las suyas en el Concilio Vaticano II, vinieron Papas con errores ecuménicos y muy benevolentes con los herejes cada vez más infiltrados y una misa nueva protestantizada y remata Bergoglio, que ni siquiera tiene fe y va a por la destrucción total y la formación de la AntiIglesia sinodal-masónica.

  6. una herejía , dos herejias, tres…,…. siete herejías hasta condenar a San Fermin y cualquier santo que se ponga en medio ´las secta es solo para jesuitas progres , ni san Ignacio es digno.

    1. la biblia es lo que yo diga «»cojones» que para eso me ha nombrado el espíritu santo, hago y deshago lo que me da la gana. soy el amo del cortijo»
      PAQUITO .

  7. Confieso que leí la catequesis con cierta predisposición a unirme a la crítica que llega primero a los fieles que la misma predica de boca del papa; yo decidí ( por mi salud espiritual y emocional) no escuchar ni leer al papa ni comentarios acerca de lo que dijo o escribió hasta madurar más en la Fe, pues me hacía tanto daño como escuchar de política. Hoy, debido a mi especial AMOR a los Salmos me atreví a leer lo que dijo y, oh sorpresa! me edificó y ensanchó mi corazón, aún cuando quise unirme a las críticas por las que estaba ya prejuiciada. Esto no cambia la realidad de la terrible dirección en la que está llevando a la Iglesia de Cristo, pero si es cierto que a veces exageramos y revolvemos la inmundicia haciéndola salpicar en personas que antes de odiar el pecado terminan odiando al pecador. Leí varias veces el texto y las críticas (más de las que hubiese querido) y de verdad no veo la herejía ni el escándalo. Claro, yo no soy teóloga soy una cristiana de a pie.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles