Arzobispo de Estados Unidos celebra la victoria de la candidata izquierdista en México

Arzobispo de Estados Unidos celebra la victoria de la candidata izquierdista en México

Para el arzobispo de San Antonio, Gustavo García Siller, «es maravilloso» que la izquierdista Claudia Sheinbaum Pardo sea la próxima presidenta de México.

García Siller, de origen mexicano, va de charco en charco. Hace unas semanas estuvo en el foco de la polémica y fue duramente criticado por comentarios ciertamente antisemitas y por pedir a los judíos que dejasen de matar palestinos y que reconozcan el Estado palestino.

«Es maravilloso que una mujer se convierta en presidenta. México necesita una mujer que no sea corrupta ni siga los liderazgos anteriores que llevaron a la gente a la pobreza de muchas maneras. Necesitamos una mujer con los valores de México: que valore la historia, la familia, la fe y los intereses de sus ciudadanos», ha escrito el arzobispo en sus redes sociales.

Estas palabras de apoyo a Claudia Sheinbaum Pardo, mujer muy próxima a López Obrador, han resultado molestas para un amplio sector de los católicos de México y Estados Unidos.

La presidente electa de México participó en 2011 en la constitución del «Movimiento de Regeneración Nacional» (Morena) como Asociación Civil.​ Andrés Manuel López Obrador, entonces candidato a la presidencia de México en las elecciones de 2012, la incluyó en su propuesta de gabinete para ocupar el puesto de secretaria de Medio Ambiente.

Destructora de capillas y pro aborto y LGTB

Una de las polémicas que arrastra la nueva presidente de México, fue cuando en abril de 2016, durante su jefatura delegacional de Tlalpan, personal de esa delegación, autorizado por el subdirector de Jurídico y Gobierno, José Edwin Cerón, derribó una capilla referente al «Señor de los Trabajos»; un cobertizo con techo de lámina que feligreses habían instalado hacía años, en un terreno sito entre las calles Tapakan y Yobain, en la Colonia Cultura Maya de esa demarcación territorial y dependiente de un templo local llamado «Sagrado Corazón de Jesús», a cargo del párroco Juan Guillermo Blandón Pérez, quien señaló a Sheinbaum como responsable de la demolición y comentó que la acción fue efectuada sin una notificación previa. Además, también clasificó la información como reservada para ocultar las razones del derribo.

Este mismo año, la exjefa de Gobierno de la Ciudad de México publicó un video donde aparece con candidatos y candidatas de la alianza Sigamos Haciendo Historia mostrando su apoyo a las demandas del colectivo LGTB. “Por eso, aprovechando la ocasión del 17 de mayo, Día nacional e internacional en contra de las LGBTIfobias, así declarado también por nuestro presidente en 2019, quiero refrendar nuestro compromiso con seguir reconociendo y materializando todos los derechos para todas las personas”, dijo la nueva mandataria mexicana.

Claudia Sheinbaum también dio su apoyo en campaña al aberrante genocidio del aborto. En 2021, Sheinbaum publicó en su cuenta de X, sobre el decreto de la Corte que advertía que ninguna mujer podía ser encarcelada por abortar y recalcó que incluso en tiempos de la pandemia por Covid-19, el servicio de lo que ella llama «interrupción legal del embarazo» para las mujeres en CDMX no se vio afectado.

En febrero de este año, aprovecho su viaje a Roma para hacerse la foto con el Papa Francisco. Un movimiento que fue interpretado como una estrategia política para beneficiarse en campaña y tratar de lavar su imagen. Sheinbaum, siendo jefa delegacional de Tlalpan, en entrevista a los medios se había autodefinido como no religiosa.

Arzobispo en auge en el sector más progresista

Las continuas salidas de tono de Gustavo García le colocan en Estados Unidos como uno de los arzobispos al alza dentro del bloque progresista del episcopado estadounidense.

Gustavo García Siller fue uno de los diez candidatos que optaba a ser elegido como presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos en las elecciones de noviembre del 2022, pero finalmente los obispos de EE.UU acabaron decantándose por Timothy P. Broglio, arzobispo castrense.

García Siller es conocido por ser uno de los obispos que más duro fue con el presidente Trump, en cambio sus críticas han amainado con Biden. El arzobispo de San Antonio llegó a referirse a Trump en 2019 como «un pobre hombre, un hombre muy débil” y también lo acusó de ser un racista.

Más recientemente, en marzo de este año, el arzobispo de San Antonio suspendió de sus facultades ministeriales a un sacerdote de su diócesis que dijo acusó al Papa Francisco de ser un «usurpador».

A todo ello hay que sumarle sus polémicas palabras sobre la guerra entre Israel y Hamás y ahora su reciente celebración eufórica de la victoria de la candidata izquierdista en las elecciones presidenciales de México.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando