Francisco a los niños: «Jesús perdona todo, siempre perdona»

Papa Francisco niños Francisco con un grupo de niños que participaron en la I Jornada Mundial de los niños
|

El Papa Francisco presidió la celebración de la Santa Misa en la festividad de la Santísima Trinidad acompañado de varios miles de niños que participaron en la I Jornada Mundial de los niños.

Desde la plaza de San Pedro, el Pontífice fue quien pronunció la homilía dirigida a los niños en donde fue intercalando preguntas con ellos.

Uno de esos diálogos que se produjeron en la homilía entre el Papa y los niños fue el siguiente: «cuando comulgamos recibimos a Jesús y Jesús nos perdona todos los pecados. ¿Es verdad esto, que Jesús perdona todo? [Los niños responden: “Sí”]. No se oye, ¿qué sucede? ¿Es verdad? ¡Sí! ¿Pero siempre perdona todo? [Los niños responden: “Sí”]. ¿Siempre, siempre, siempre? [Los niños responden: “Sí”]. Y si hay un hombre o una mujer, pecador, pecador, muy pecador, con tantos pecados, ¿Jesús los perdona? [Los niños responden: “Sí”]. ¿Perdona también al más feo de los pecadores? [Los niños responden: “Sí”]. No se olviden de esto: Jesús perdona todo, siempre perdona».

Para alcanzar el perdón de los pecados, el Papa recordó que «nosotros debemos tener la humildad de pedir perdón». Sobre el Espíritu Santo, el Papa Francisco aseguró que «nosotros recibimos el Espíritu Santo en el Bautismo, lo recibimos en los sacramentos. El Espíritu Santo es el que nos acompaña en la vida. Es Aquel que cuando hacemos algo mal nos reprende por dentro».

«Así, queridos hermanos y hermanas, queridos niños y niñas, estamos todos felices porque creemos. La fe nos hace felices. Y creemos en Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Todos juntos: “Padre, Hijo y Espíritu Santo”», agregó el Pontífice.

Por último, el Papa animó a los niños a rezar también a la Madre del Cielo, la Virgen María.

 

Ayuda a Infovaticana a seguir informando

Comentarios
47 comentarios en “Francisco a los niños: «Jesús perdona todo, siempre perdona»
  1. Mateo 12:32
    Y a cualquiera que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, se le perdonará; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este siglo ni en el venidero.

  2. ««Cuando comulgamos recibimos a Jesús y Jesús nos perdona todos los pecados. ¿Es verdad esto?» No sé si esto lo ha dicho exactamente así el Papa. Pero esa afirmación, así dicha, no es verdadera teológicamente hablando. No, no es verdad. Jesús cuando comulgamos no nos perdona todos los pecados. Perdona los veniales, pero los mortales se perdonan por el sacramento de la confesión. Es verdad que Jesús puede perdonarlo todo. Incluso a Hitler, si se arrepintió de sus pecados en el momento de su muerte, Jesús claro que le perdonaría. Jesús está siempre dispuesto a perdonarlo todo porque su misericordia es infinita, al igual que el padre de la parábola del Hijo pródigo está siempre dispuesto a acoger a su hijo si vuelve a casa. Otra cosa es que estemos arrepentidos de nuestros pecados, es decir, que estemos dispuestos a volver a la casa del padre. Y si no volvemos no hay perdón, para lo cual, por cierto, ha de movernos Él con su gracia.

    1. Quizá no es del todo exacto lo que dice y existe mayor contrapeso entre la misericordia de Dios y su justicia.
      «Dios espera y es pacientísimo, más no para siempre; y que es opinión de muchos Santos Padres (de San Basilio, San Jerónimo, San Ambrosio, San Cirilo de Alejandría, San Juan Crisóstomo, San Agustín y otros) que, así como Dios tiene determinado para cada hombre el número de días que ha de vivir y los dones de salud y de talento que ha de otorgarle (Sb., 11, 21), así también tiene contado y fijo el número de pecados que le ha de perdonar y completo ese número, no perdona más, dice San Agustín. Lo mismo afirman Eusebio de Cesárea (Lib. 7, cap. 3) y los otros Padres antes nombrados. Y no hablaron sin fundamento estos Padres, sino basados en la Divina Escritura» («Preparación para la muerte», S. Alfonso María de Ligorio, decimooctava consideración, del número de los pecados).

      1. «Quizá no es del todo exacto lo que dice»

        Lo que dice «Sacerdote de Jesucristo» es exactísimo, y las citas que usted emplea, supuestamente para demostrar esa presunta inexactitud, no la demuestra en absoluto. De hecho, no hay ninguna incompatibilidad entre lo dicho por los Padres de la Iglesia o San Alfonso María de Ligorio, y lo dicho por «Sacerdote de Jesucristo», que aclara perfectamente que la «infinitud» de la misericordia divina está condicionada por el arrepentimiento humano (Dios perdona aunque peques un millón de veces, si otras tantas te arrepientes; no que espere el arrepentimiento para siempre, pues los humanos no viven en este mundo eternamente: se mueren).

        1. Dios no espera siempre hasta la muerte.
          “La misericordia de Dios es infinita; pero los actos de ella, o sea los de conmiseración, son finitos.. Cuando llega su misericordia al límite que para cada pecador tiene determinado, entonces le castiga por todas las culpas que el ingrato cometió…
          Dice el Señor en uno de sus textos (Gn., 15,16), que dilataba la ruina de los amorreos porque aún no estaba completo el número de sus culpas. En otro lugar dice (Os., 1, 6): «No tendré en lo sucesivo misericordia de Israel. Me han tentado ya por diez veces, no verán la tierra»
          (Nm., 14, 22-23). Y en el Libro de Job se lee: «Tienes selladas como en un saquito mis culpas» (Jb., 14, 17). Los pecadores no llevan cuenta de sus delitos, pero Dios sabe llevarla para castigar cuando está ya granada la mies, es decir, cuando está completo el número de pecados» (Jl., 3, 13).
          Continúa…

          1. En otro pasaje leemos (Ecl., 5, 5): «Del pecado perdonado no quieras estar sin miedo, ni añadas pecado sobre pecado.» O sea: preciso es, pecador, que tiembles aun de los pecados que ya te perdoné; porque si añadieres otro, podrá ser que éste con aquéllos completen el número, y entonces no habrá misericordia para ti”…
            “Aguarda Dios al pecador a fin de que se enmiende (Is., 30, 18); pero al ver que el tiempo concedido para llorar los pecados sólo sirve para que los acreciente, válese de ese mismo tiempo para ejercitar la justicia (Lm., 1, 15) de suerte que el propio tiempo concedido, la misma misericordia otorgada, serán parte para que el castigo sea más riguroso y el abandono más inmediato. «Hemos medicinado a Babilonia y no ha sanado. Abandonémosla» (Jer., 51, 9). ¿Y cómo nos abandona Dios?…
            Continúa…

          2. O envía la muerte al pecador, que así muere sin arrepentirse, o bien le priva de las gracias abundantes y no le deja más que la gracia suficiente, con la cual, si bien podría el pecador salvarse, no se salvará. Obcecada la mente, endurecido el corazón, dominado por malos hábitos, será la salvación moralmente imposible; y así seguirá, si no en absoluto, a lo menos moralmente abandonado”. (Mismo autor, mismo libro).

          3. «Dios no espera siempre hasta la muerte»

            Ni nadie lo ha afirmado, por lo que la aclaración sobra. En cualquier caso, gracias por aclarar lo que no necesitaba aclaración, ni se corresponde con lo dicho por «Sacerdote de Jesucristo». Si le ha apetecía, simplemente, escribir sobre eso, podía haberlo hecho en un comentario aparte, no como respuesta y diciendo que lo dicho por él «Quizá no es del todo exacto», cuando sí lo es.

  3. Este se ha cargado hasta la Redención, por que si todo el mundo se salva haga lo que haga, e incluso el infierno no existe, para qué murió Cristo por todos nosotros. Es el coladero inmundo de la misericorditis compulsiva del pelotón de los torpes, que salió del concilio de marras y este lo ha elevado a la máxima potencia. Progres, perded toda esperanza. Habrá castigo, por que Dios es justo.

    1. Bueno Proscrito, fíjese que dice:

      «…Para alcanzar el perdón de los pecados, el Papa recordó que «nosotros debemos tener la humildad de pedir perdón…»

      No dice q no sea necesario pedir perdón aunque podría haber mencionado el sacramento de la confesión, eso sí. Yo lo agradecería.

      Se habla poco de este sacramento tan bello.

      1. Dicen q hay muchas personas q viven en pecado q no se acercan a Dios pq creen que no las perdonara.

        Y por eso creo que hacen esta pedagogía.

        Eso dicen

        1. «…hay muchas personas q viven en pecado q no se acercan a Dios pq creen que no las perdonara»

          Y muchas más que tampoco se acercan porque creen que si las perdonará; incluso sin arrepentirse (por lo cual la Confesión también sobra). Como «Jesús perdona todo, siempre perdona» y al cielo van «todos, todos, todos»…

          1. Y también creo q buscan borrar un poco la imagen de un Dios lejano para transmitir màs su cercanía y paciencia, que también son atributos Divinos.

            Quizàs hasta ahora se ha mostrado màs un Dios al estilo Elohim y ahora se potencia màs la cercanía de Yahveh, en el sentido de los 2 relatos de la creación, pues son atributos distintos del mismo Dios, se le llame Yahveh o Elohim, y diría q la Iglesia había obviado un poco que Dios se pasea con el hombre cada tarde a la hora de la brisa.Esa cercanía, esa amigabilidad, es también propia de Dios. Así como su misericordia y ternura.
            Y también q la salvación no viene sólo por el cumplimiento estricto de la ley sino también por abrirnos a la Gracia y vivir la fe en confianza e intimidad con Dios.

            No sé si van por ahí las cosas pero así me lo parece.

          2. Y quizàs sea voluntad de Dios (no lo sabemos) mostrar ese lado màs tierno como último recurso para atraer a màs almas hacia Él, quizas quiera que vayamos a los caminos invitando a todos a una boda, a pesar de nuestra torpeza (de todos nosotros, no sólo del Papa) con la que siempre cuenta.
            De hecho Cristo se humilló hasta una muerte de cruz para atraernos.

            Por eso es importante la prudencia ante situaciones criticables pues tal vez vemos la torpeza del hombre cuando es posible q Dios le esté llevando a hacer su voluntad a pesar de ella.

          3. ACS, Cristo muere en la Cruz y resucita para el perdón de nuestros pecados, no para generar atracciones personales de nadie. Y para el perdón, es imprescindible el previo arrepentimiento. La salvación no sólo viene del cumplimiento de la Ley, pero sin ello no hay salvación posible.

            Cristo mostró a veces un lado tierno y otras veces un lado contundente, siendo en ambos casos el mismo Cristo, sin contradicción entre ellos. El Cristo que acepta su destino doloroso en el huerto de Getsemaní es el mismo Cristo que, a latigazo limpio, expulsa a los mercaderes del templo, o que con enfado proclama que «a los tibios los vomitaré de mi boca». El Cristo Misericordioso que perdona a la adúltera, es el mismo que pone nombre a su pasado: «no peques más».

            No hay necesidad de esconder una u otra faceta en función del menú a la carta de cada uno. A Cristo se le ha de abrazar entero.

          4. HIDASPES,

            1- estaba interpretando por donde creo que va la Iglesia.

            2- he dicho lo mismo que ud. No entiendo porqué lo repite.

          5. «la salvación no viene sólo por el cumplimiento estricto de la ley»

            Vaya, pues Nuestro Señor Jesucristo dice justo lo contrario que usted en Mt 19:18. A saber, que para salvarse hay que cumplir los mandamientos, lo cual fue reiterado y definido por el Concilio Trento, excomulgando a quien diga lo contrario.

          6. Cato,

            «la salvación no viene sólo por el cumplimiento estricto de la ley»

            «sólo» significa = no únicamente.

            Lo sabe de sobras pero cuando no hay nada criticable se critica cualquier cosa. Jajajaja ¿Por qué me busca tanto? ¿tiene ganas de hacerme quedar mal , verdad?

            Pues lea la carta a los romanos sobre el cumplimiento de la ley y la Gracia ande! y no haga tanto el tonto.

          7. «Y también q la salvación no viene sólo por el cumplimiento estricto de la ley sino también por abrirnos a la Gracia y vivir la fe en confianza e intimidad con Dios».

            Estimada ACS.
            Siento romper sus esquemas, pero la salvación solo depende de una cosa: que el momento de su muerte, con independencia de su vida anterior, esté o no en gracia.
            Y eso depende de si en ese instante tiene cumplido o no los mandamientos. Con que falte mortalmente a uno va servida.
            ¡No hay más!
            Todas las buenas obras que haya hecho anteriormente, si no muere en gracia, van a la basura. Si muere en gracia servirán para mayor o menor nivel de gloria.
            Esto, es de fe.
            Por desgracia, esto se está olvidando hasta el punto de que cuesta Dios y ayuda encontrar un cura para un enfermo moribundo.

          8. Quien como Dios,

            pero sin la Gracia no podemos cumplir los mandamientos. Podemos hacer un ejercicio ascético extremo pero como dice S.Pablo somos prisioneros de la ley del pecado porque no hacemos lo que queremos sino lo que no queremos.

            Necesitamos la Gracia. Cuando pecamos nos confesamos y volvemos a recibir la Gracia que nos ayuda a no volver a caer. Pero caemos: siempre en los mismos pecados siempre! gran ejercicio de humildad tener que ir siempre a confesarnos los mismos pecados, al menos yo. Nuestra miseria es inmensa. Nuestra incapacidad contra el pecado también. Necesitamos el Don.

            Y el Sagramento de la unción de los enfermos, es algo que pido mucho a Dios que no me falte. He escuchado algunos testimonios de personas que hacían esta oración y en sus últimos momentos ha aparecido un sacerdote providencialmente.

          9. «sin la Gracia no podemos cumplir los mandamientos»

            No señora: sin la gracia no se puede uno salvar; pero no se necesita para cumplir los mandamientos. Le suenan campanas y no sabe dónde: Trento definió que todo el mundo puede cumplir los mandamientos con la ayuda de Dios, no que no puedan cumplirse sin ayuda, ni que éstos proporcionen la salvación si uno no está en gracia de Dios (gracia santificante, no gracia como ayuda divina, que es otra cosa).

            «como dice S.Pablo somos prisioneros de la ley del pecado porque no hacemos lo que queremos sino lo que no queremos»

            El apóstol se refiere justo a lo contrario que usted: que, a pesar de querer hacer el bien, sin embargo cae en el pecado (por no cumplir los mandamientos, no por cumplirlos).

            Y, como espere a su último suspiro para convertirse, lo más normal es que no se produzca dicha conversión. Así que, no espere a ese trance.

          10. Cato,

            «Le suenan campanas y no sabe dónde: Trento definió que todo el mundo puede cumplir los mandamientos con la ayuda de Dios»

            Esa ayuda de Dios es la Gracia.

            A mí me lo han enseñado así

          11. «Esa ayuda de Dios es la Gracia»

            No señora: «gracia» tiene varios significados. Uno de ellos es «ayuda» (divina, en este caso), y sirve para aquellos a los que les es difícil cumplir los Mandamientos (que no es a todo el mundo), estén en gracia o no lo estén. En cambio, para salvarse uno necesita la «gracia santificante», que sólo se obtiene mediante los sacramentos (o, si por ejemplo alguien está en peligro de muerte y no dispone de un sacerdote, con un acto de perfecta contrición).

            «A mí me lo han enseñado así»

            Pues, se lo han enseñado mal, como me temo que también le han enseñado mal todo lo demás (por eso usted dice ser católica, sin serlo, al creer cosas incompatibles con la fe católica y, en cambio, no creer otras que son de obligada creencia para salvarse). Pero, usted no tiene excusa, pues no es «ignorancia invencible»: muchas de esas cosas se las hemos explicado muchas veces y usted sigue sin aceptarlas de forma pertinaz.

          12. Cato,

            Esto he dicho :
            » Quien como Dios,
            pero sin la Gracia no podemos cumplir los mandamientos».

            y después ud. dice esto:
            «No señora: «gracia» tiene varios significados. Uno de ellos es «ayuda» (divina, en este caso), y sirve para aquellos a los que les es difícil cumplir los Mandamientos »

            bien, hasta aquí hemos dicho lo mismo.

            Seguidamente añade: «(que no es a todo el mundo)»

            Acabáramos! esta es la diferencia: que no es todo el mundo! vaaaaleeeee.

            Disculpe que no lo haya puntualizado.

            .dice: «En cambio, para salvarse uno necesita la «gracia santificante», que sólo se obtiene mediante los sacramentos (o, si por ejemplo alguien está en peligro de muerte y no dispone de un sacerdote, con un acto de perfecta contrición)»

            Yo no he hablado de la Gracia santificante , que creo recordar que se obtiene por el bautismo , no por los sacramentos, y que es un don permanente.

            Voy a buscarlo

          13. Cato,

            ya lo he encontrado: PUNTO 1999-2000 del CIC:

            1999 La gracia de Cristo es el don gratuito que Dios nos hace de su vida infundida por el Espíritu Santo en nuestra alma para sanarla del pecado y santificarla: es la gracia santificante o divinizadora, recibida en el Bautismo. Es en nosotros la fuente de la obra de santificación (cf Jn 4, 14; 7, 38-39):

            «Por tanto, el que está en Cristo es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo. Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo» (2 Co 5, 17-18).

            2000 La gracia santificante es un don habitual, una disposición estable y sobrenatural que perfecciona al alma para hacerla capaz de vivir con Dios, de obrar por su amor.

            ¿Ve? la recibimos en el bautismo. Y es permanente.

          14. «Esto he dicho :» Quien como Dios,pero sin la Gracia no podemos cumplir los mandamientos».»

            Y tal afirmación es falsa. No sé para qué la repite. Cambie el artículo determinado por el indeterminado (que hace cambiar completamente el sentido de la frase), y luego ya seguimos.

            «bien, hasta aquí hemos dicho lo mismo»

            No señora, no hemos dicho lo mismo. Si no sabe bien español porque en su región se saltan la ley y no lo enseñan suficientemente, el problema no es de los demás.

            «Acabáramos! esta es la diferencia: que no es todo el mundo! vaaaaleeeee. Disculpe que no lo haya puntualizado»

            ¿Perdón? ¿Cómo que esa es la diferencia? Esa no es la diferencia. Pero tampoco ha entendido esa frase, o no acepta el hecho en sí: al contrario de su afirmación («pero sin la Gracia no podemos cumplir los mandamientos»), que es falsa, yo le he dicho que para cumplir los mandamientos no se necesita gracia alguna: ni UNA gracia ni LA gracia (la santificante).

          15. «Los mandamientos pueden cumplirse por mera voluntad humana. Lo que yo le dicho es justo lo contrario a lo sostenido por los protestantes (que no se puede no pecar; o sea, que es imposible cumplir los mandamientos): se puede perfectamente. E incluso a quienes les cuesta cumplirlos, no pueden escudarse a que no se pueden cumplir: se puede, y si no tienen fuerza de voluntad Dios les puede dar LAS gracias (ayudas) necesarias si se lo piden. Vamos, igualito que lo que usted ha dicho.

            «Yo no he hablado de la Gracia santificante , que creo recordar que se obtiene por el bautismo , no por los sacramentos, y que es un don permanente»

            ¡Madre del Amor Hermoso! Pero, ¿quién le ha dicho a usted tal disparate? La gracia santificante la dan los 7 sacramentos. Lo que a usted le suena de oídas es que el bautismo imprime carácter (como el Orden), por lo que sólo se da una vez. Pero, la gracia santificante que proporciona se pierde al pecar, lo mismo…

          16. …que la proporcionada por cualquier otro sacramento. En serio, que usted vaya diciendo por ahí que es católica, sin saber lo más básico de nuestra fe (y lo que conoce por quienes la corrigen, no lo acepta), es para hacérselo mirar.

            «¿Ve? la recibimos en el bautismo. Y es permanente»

            Debería usted comenzar por un Catecismo sencillo, no con el mamotreto de los años 90, que le queda enorme y no se entera usted de nada. Ya sólo falta que, como hace con las Sagradas Escrituras, también nos haga corta-pegas de eso, sin enterarse siquiera del texto. Coja el Astete o el de San Pío X, que los catecismos no caducan, a ver si así se entera mejor de lo que creemos los católicos.

        2. ACS,

          1º. Me limitaba a recordar la Verdad, tan a menudo zarandeada por sus peregrinas interpretaciones.
          2º. No, no ha dicho lo mismo que yo, ha dicho parte. Es lo que omite lo que me hace comentar, para no confundir al personal con eventuales dilemas, tan de su cosecha personal, entre Verdad y Caridad, o Ley de Dios y Amor al prójimo.

          De todas formas, me resulta indiferente lo que usted entienda o no. Si no quiere entender que lo primera obra de caridad con el prójimo es anunciarle la Verdad intacta y completa, allá usted

          1. hIDASPES,

            «Si no quiere entender que lo primera obra de caridad con el prójimo es anunciarle la Verdad intacta y completa, allá usted»

            Y ¿de donde saca que yo haya dicho eso?

            hablar con ud siempre es caer en una trampa. Siempre manipulando hasta conseguir hacer una caricatura de las personas eh?… Alucino con que facilidad pone palabras en mi boca.

            Anyà!!!

          2. «Y ¿de donde saca que yo haya dicho eso?»

            No lo ha dicho usted: se lo está diciendo y después. Usted, lo que hace, es no aceptarlo.

          3. Donde dice: «se lo está diciendo y después»,

            debe decir: «se lo está diciendo hidaspes».

          4. Cato,

            hoy no le veo acertado eh…a ver si va a ser ud el que se ha tirado del precipio! no se dió cuenta de que se había estropeado el parapente? y mira que le avisé eh…

          5. Cato

            Ahhhh…a ver si al final va a ser ud el que se ha tirado por el precipicio??? …y no se dió cuenta de que el parapente estaba estropeado?

            ayyyy…y mira que le avisé eh…

            En fin, reposo y tranquilidad. Y dentro de unos días estará como nuevo, ya lo verá!!!

            Menudo coscorrón tuvo que darse!!!!! jajajaja

          6. Es evidente que usted tiene que dedicarse a trollear, porque en el circo no la contratan con tan poca gracia. Dice hidaspes:

            «Si no quiere entender que lo primera obra de caridad con el prójimo es anunciarle la Verdad intacta y completa, allá usted»

            Y usted, fingiendo que le falta un hervor, contesta con esa «ironía tan fina» que poseen quienes no saben cómo salir del trance ni tienen ninguna gracia:

            «Y ¿de donde saca que yo haya dicho eso?»

            Una de dos: o va usted a la escuela de payasos a que le enseñen, o bien se ve desde el principio Barrio Sésamo. Podría haber puesto un emoticono cayéndosele la baba acompañando sus absurdos «jajaja» y habría quedado igual de ridícula su actuación, que es lamentable y provoca vergüenza ajena (la propia, ni está ni se la espera).

          7. ACS, soy yo, no usted, el que afirma que la Verdad se ha de exponer toda ella completa, sin hurtarla en parte por escrúpulos mundanos, por no decir aviesos y falaces.

            Usted lo que hace es negarlo y proceder justo a lo contrario, a divorciar Caridad de Verdad, y la Misericordia de Dios del arrepentimiento por los pecados propios.

        3. Yo no creo que sea así ( bueno, en muchos casos) Pienso que no se acercan a Dios, no porque crean que no les perdonará, sino porque como viven en pecado por, por ejemplo, estar divorciados y conviviendo con otra mujer, no van a dejar de (hacerlo) con lo cual, van a seguir en pecado y, confesar para continuar en pecado, pues no se confiesan (además de que el sacerdote no les puede confesar sin cortar con esa relación, como hizo San Pio de Pietrechina con una feligresa que se había enamorado de un casado y seguía con él) con lo cual no se puede perdonar todo si no te corriges. Una vez corregido, Dios seguro que te perdona.
          Otra cosa es que confiesen un pecado, con el propósito de no volver a pecar y, al cabo de x meses, vuelvan a caer en el mismo. Pues Jesús dijo que hay que perdonar, 70 veces 7

  4. «No digas —exclama el Señor— la misericordia de Dios es grande: mis innumerables pecados, con un acto de contrición me serán perdonados» (Ecl., 5, 6). no habléis así —nos dice el señor—. ¿Y por qué? «porque su ira está tan pronta como su misericordia; y su ira mira a los pecadores» (Ecl., 5, 7). La misericordia de Dios es infinita; pero los actos de ella, o sea los de conmiseración, son finitos. Dios es clemente, pero también justo. «Soy justo y misericordioso; —dijo el Señor a Santa Brígida—, y los pecadores sólo atienden a la misericordia.» «Los pecadores —escribe San Basilio— no
    quieren ver más que la mitad.» «Bueno es el Señor; pero, además, es justo. No queramos considerar únicamente una mitad de Dios.».
    (S. Alfonso María de Ligorio, Preparación para la muerte).

    1. Y por eso también predicaba San Luis Maria Griñon de Monfort que lleva más almas al infierno la sola predicación de la misericordia de Dios que la de su Justicia.
      Y a esto habría que añadir que el dejar de predicar sobre los novísimos, sobre todo la pena eterna del Infierno.

  5. Y como Jesús ( Jesucristo no, suena peor) lo perdona todo, todo y a todos..! a vivir y disfrutar que son dos días!.

  6. Mal asunto de lo del perdón, sin más. Se les hace un daño tremendo a los niños, y también a los mayores. Porque la petición de perdón requiere arrepentimiento, al menos por el castigo del que se hace uno acreedor, y propósito de enmendarse evitando ocasiones, compañías malas, ambientes, diversiones, etc. Pero no sólo la Iglesia hace mal si no enseña debidamente la doctrina, también están haciendo mucho mal pedagogos y formadores de niños, aunque sean ateos o no creyentes , cuando al niño le enseñan que basta con pedir perdón y ya está solucionado, así ni consiguen cambios conductuales efectivos y beneficiosos para el niño, ni cambios cognitivos en la percepción de la realidad, al no darse esos cambios, acaban pasando factura que acaba pagando el propio individuo y la sociedad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles