El arzobispo Tadeusz Wojda, presidente de la Conferencia Episcopal de Polonia desde el pasado mes de marzo, ha salido al paso de las acusaciones que han aparecido esta semana en la prensa polaca que le acusan de negligencia a la hora de tratar casos de abusos.
Desde la caída del gobierno conservador en Polonia, la izquierda política y mediática ha puesto el foco en la Iglesia católica del país. Tal es así, que ahora centran sus esfuerzos para derrocar al presidente del episcopado polaco, Tadeusz Wojda.
A través de un vídeomensaje, el arzobispo de Gdansk explica que las acusaciones que pesan contra él tiene que ver con «una supuesta negligencia en relación con el procedimiento en el caso de un sacerdote de la archidiócesis de Gdansk y una falta de empatía hacia quienes le acusaban».
«Me gustaría asegurar que, a pesar de las diversas insinuaciones aparecidas en los medios de comunicación, el procedimiento se está llevando a cabo correctamente y con consideración hacia todas las partes implicadas», asegura el arzobispo.
Por otro lado, no oculta que «todo proceso de asimilación del daño sufrido es una experiencia muy dolorosa para la parte perjudicada, de la que no siempre somos plenamente conscientes. Así que si el proceso ha carecido de la empatía esperada y debida, lo siento mucho. Aunque el proceso sigue su curso, declaro que, como ya me he reunido y hablado con muchos denunciantes en el pasado, seguiré tomando medidas para aclarar cualquier alegación o duda».
Al mismo tiempo, monseñor Tadeusz Wojda ha insistido en dejar claro que reconoce «la necesidad de ayudar a las víctimas, que rezo por ellas todos los días y que tomo medidas para ayudar a descubrir la verdad en todos los casos de este tipo».