Francisco Martín Aguirre, delegado del Gobierno en Madrid y quien afirmó que Bildu «ha hecho más por España que los patrioteros de pulsera», ha recrudecido sus ataques contra los católicos.
La policía nacional, por órdenes de delegación del Gobierno, disolvió en la tarde del lunes el habitual rezo del Rosario en la esquina de Ferraz con Marqués de Urquijo en la explanada de la parroquia del Inmaculado Corazón de María.
Uno de los jóvenes que convoca este rezo del Rosario, José Andrés Calderón, ha explicado a través de un vídeo colgado en sus redes sociales que sobre las seis de la tarde les llegó una comunicación de delegación del gobierno en la que se les prohibía que acudieran a ese lugar a rezar.
Estando ya en la explanada de la iglesia para rezar el Rosario, se les acercó un policía para proceder a identificarlos y decirles que no podían estar ahí rezando el Rosario. Bajo amenazas de multas y detenciones por el mero hecho de rezar en la calle, los convocantes abandonaron ese lugar para ir a rezar a un punto distinto.
Calderón lamenta que «lo más sangrante de todo ha sido el nulo apoyo que hemos tenido del sacerdote de la iglesia». Al parecer, el domingo les pidió que se fueran a rezar a otro lado lado y ayer hizo lo mismo a través de un emisario.
Reacciones a la prohibición de rezar
Mientras algunos periodistas como Federico Jiménez Losantos aplauden este tipo de coacciones, lo cierto es que la indignación de numerosos católicos es considerable ante este nuevo atropello autoritario de persecución contra los católicos.
A través de las redes sociales, numerosos usuarios se han organizado para escribir tanto a la Conferencia Episcopal Española como a la archidiócesis de Madrid para manifestar su malestar por el silencio de la jerarquía eclesial ante semejando atropello contra los derechos y libertades que afectan de lleno a la libertad religiosa.
Quien también ha hecho mención a este acto dictatorial del delegado del Gobierno, ha sido la diputada y concejal de Vox en el ayuntamiento de Madrid, Carla Toscano, quien ha escrito en su cuenta de twitter/X que «a ver si empezamos a ser conscientes de que lo que tenemos enfrente es el Mal».
Por su parte, Miguel Ángel Quintana Paz ha denunciado que «hemos dejado que España sea un país donde el Gobierno te tiene que dar permiso antes de rezar». Quintana también ha sido crítico con el cura de la iglesia que les pidió que rezaran en otro lugar y le ha acusado de haber «olvidado el evangelio (Mt 18:20): «Pues donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». Si lo recordase sabría que, al echar a la gente que rezaba de delante de su iglesia, era a Cristo mismo al que expulsaba de ella. Y de su vida».
Abogados Cristianos denuncia al delegado del Gobierno
Desde Abogados Cristianos ya han anunciado que defenderán gratis a quienes sean detenidos por rezar ya que al parecer ayer hubo una mujer que fue detenida por esta circunstancia. Además, han interpuesto una denuncia, en el Juzgado de Instrucción de Madrid, contra el Delegado del Gobierno en la capital, Francisco Martín (PSOE).
La organización de juristas denuncia a Martín por un presunto delito de abuso de autoridad (art. 376 del CP) y prevaricación (art. 404 del CP) por enviar a la policía a disolver a un grupo de personas que rezaba el rosario en la Calle Ferraz.
Abogados Cristianos defiende que el Delegado de Gobierno no tiene competencias para limitar un derecho fundamental como es el derecho a la libertad religiosa.
La Fundación de juristas no descarta emprender acciones legales también contra la policía y anuncia que representarán a todo aquél que sea detenido o sancionado por el mero hecho de rezar. Adelanta además que se harán cargo del pago de las sanciones.
La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, asegura que “este gobierno ha emprendido una auténtica persecución contra los cristianos”. “No van a lograr amedrentarnos no van a amedrentarnos. Este gobierno lleva al calabozo a personas pacíficas por el simple hecho de rezar mientras elimina condenas de todo tipo a sus socios.
A pesar de los intentos del Gobierno por tratar de evitar que se rece en la vía pública, los convocantes del Rezo del Rosario por España, lejos de amedrentarse, han confirmado que seguirán rezándolo con más fuerza y determinación si cabe.