El ex secretario personal de Benedicto XVI ha sido vetado fruto de las presiones que ha recibido la Fundación Universitaria Española.
Este próximo miércoles debía celebrarse un acto organizado por la FUE en el que se conmemoraba que hace treinta años el cardenal Joseph Ratzinger presentó en la sede de dicha Fundación el Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica. Por ello, se ha reeditado la conferencia que impartió aquel día. El libro incluye, junto a las fotografías del evento, un texto introductorio de nuestra presidenta y la relación de los cursos y publicaciones de la Fundación sobre el que fue Papa y gran teólogo católico.
La Fundación Universitaria Española ha informado que se suspende el acto «por motivos de organización». En este evento, además de monseñor Gänswein, iba a participar el Nuncio en España, monseñor Bernardito Auza y el cardenal arzobispo emérito de Madrid, Rouco Varela.
Polémica jaleada desde los medios
Desde el minuto uno en el que se anunció la presencia del arzobispo alemán en Madrid, desde distintos medios arremetieron contra este acto por considerarlo una especia de ‘conclave’ anti Francisco en Madrid.
Al anunciarse la presencia del ex secretario personal de Ratzinger en Madrid, algunos medios difundieron que el arzobispo Cobo no tenía conocimiento de este acto. Un extremo que Religión Confidencial ha desmentido. Cobo sabía de la organización de este acto pero rechazó participar.
Aunque el cardenal Cobo rechazó asistir al evento, lo cierto es que la presencia de don Georg en Madrid no le hace especial ilusión y menos aún si quien está detrás de todo esto es el cardenal Rouco. Cobo puso como excusa para no asistir que tenía la agenda apretada y tenía ya agendado asistir a la inauguración de una parroquia.
Sin embargo, Religión Confidencial publicó que el arzobispo Cobo “está perplejo” de que dos obispos (Rouco y el Nuncio) participen en este acto con presencia del arzobispo alemán Georg Gänswein.
La perplejidad del cardenal Cobo, apoyado por sus satélites mediáticos, han surtido efecto y han logrado que cerrar la boca a Gänswein. Las presiones que ha recibido la Fundación ha sido bidireccional, según ha podido saber este medio. Por un lado, la campaña de estos días organizada desde el progresismo eclesial, y por otro lado también han llegado presiones desde Roma vía nunciatura para paralizar y suspender este acto. Por su parte, desde la Fundación han negado a InfoVaticana categóricamente que hayan recibido ninguna presión para desconvocar el acto y defienden que «han sido motivos de organización nuestros los que nos han obligado». Según ha podido saber InfoVaticana, ni siquiera el arzobispo cancelado sabe los motivos de la suspensión de este acto.
Monseñor Gänswein, que actualmente se encuentra en Friburgo ninguneado y sin ningún encargo pastoral, no intervendrá finalmente en Madrid tras haber sido vetado. Parece que si alguien no propaga herejías o proclamas rancias protestantes no es digno de hablar. ¿Vamos camino de poner fin a la libertad de expresión también dentro de la Iglesia cuan república bolivariana?