El obispo de Bilbao, Joseba Segura, ha concedido una entrevista a El Economista en la que deja entrever cuáles son sus prioridades.
Durante estas últimas semanas hemos escuchado a varios obispos dar orientaciones a los católicos a la hora de votar. En general, los obispos que han hablado (pocos) lo han hecho para recordar la importancia de defender la vida en todas sus fases, la familia o la libertad.
El obispo de Bilbao ha dejado claro que tiene otras prioridades. Preguntado sobre cómo se define si liberal o conservador, Joseba Segura responde que «si uno es obispo tiene la responsabilidad de mantener la comunión con la Iglesia universal y en cierta manera renuncia a su forma de entender la vida natural. Debe escuchar y establecer un diálogo con todos».
Segura ha recordado que también está «la dimensión social, en la que oyes planteamientos como las condiciones de trabajo, los salarios de los jóvenes, la vivienda, etc. y uno se da cuenta de que no puede ser cristiano y ser conservador, porque el cristianismo te obliga a tomar en serio la situación de las personas que no tienen la suerte que tú has tenido».
Por otro lado, sobre el papel que debe jugar un obispo ahora, monseñor Joseba Segura ha afirmado que «tiene que tener un liderazgo, pero busca consensos y, sobre todo, escucha, porque no tiene capacidad por sí solo para gestionar una organización tan compleja».
Sobre el empequeñecimiento de la comunidad católica, el prelado vasco lo achaca a «una dificultad a la hora de comunicarnos». También lamenta que «hay una especie de gran disonancia en el sentido de que la imagen de la Iglesia es muy negativa, pero la de su obra social y educativa es más positiva».
Preguntado sobre la transformación de la sexualidad, el obispo responde en la entrevista que «una cosa son los planteamientos rígidos que en un momento han existido, pero otra es lo que ahora se vive, donde la única regla es la libertad radical».
«Esto tiene una repercusión importante y un impacto clarísimo en la natalidad. ¡Pero cuidado!, no recomiendes la procreación porque parece que fuerzas la libertad de las personas. Pero esa teórica libertad que no se puede tocar está tremendamente limitada en muchos aspectos», agrega el obispo de Bilabo.