La Comisión Episcopal para la Educación y Cultura ha publicado los datos estadísticos del alumnado que opta por la asignatura de Religión Católica en este curso 2022-23.
«Se trata de una compilación de las cifras de 69 diócesis, que no corresponden a la totalidad de los centros educativos de las Comunidades Autónomas, pero es una mayoría significativa», señala la nota publicada por la CEE.
En este curso han optado por Religión Católica 3.119.268 alumnos y alumnas, lo que supone el 57% del total sobre el que se ha elaborado esta estadística.
Según estos datos estadísticos el porcentaje de alumnado en Religión Católica en este curso ha descendido en 2,8 puntos porcentuales respecto al curso anterior lo que se traduce en unos 30.000 alumnos menos.
El descenso ha sigo generalizado. Bajan en centros públicos, privados y concertados. En los centros públicos, el descenso ha sido de 2,5 puntos. Menos de la mitad de los alumnos que estudian en colegios públicos eligen cursar religión: el 45, 31%. En los colegios privados la caída ha sido de 3,5 puntos. Desciende del 75% del año pasado al 71,7%. En los centros concertados el descenso ha sido de 0,5 puntos situándose cerca del 90% de alumnos que eligen cursar la asignatura de religión.
Razones del descenso
Entre los motivos que aportan los obispos para explicar esta caída del número de alumnos que eligen cursar la asignatura de religión, detallan que se encuentra la implantación de la LOMLOE en Educación Infantil, y en los cursos impares de Educación Primaria, y de Secundaria Obligatoria y Bachillerato. «Los retrasos en la aprobación de las nuevas enseñanzas por algunas Administraciones educativas provocaron incertidumbre y desinformación al inicio del curso académico», explican.
«Otra razón es que, aunque la LOMLOE ha mantenido las enseñanzas de religión, ha debilitado su presencia en el sistema educativo al recortar los efectos de su evaluación y al suprimir la materia curricular que hasta este curso se ofrecía como alternativa al alumnado que no elegía Religión. Desde la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura seguimos reclamando un tratamiento digno y equiparable a las demás materias para la asignatura de Religión, así como para su profesorado», agregan en la nota.
A pesar de los malos datos, que año tras año siguen yendo a peor, la CEE considera «positivo que, de hecho, más de tres millones de alumnos y alumnas cursen semanalmente la enseñanza de Religión como asignatura libremente elegida; se trata de cifras relevantes que hay que considerar en el marco de una sociedad cada vez más plural cultural y religiosamente».
«Los obispos agradecen sinceramente el sentido de la responsabilidad y la confianza de las familias y jóvenes que han solicitado al inicio de este curso la asignatura de Religión Católica como parte de su formación integral y preparación para el futuro», concluye la nota.