El Congreso de los Diputados debatía esta mañana las enmiendas aprobadas por el Senado a varias leyes, entre ellas la del aborto.
Desgraciadamente, la cultura de la muerte y la depravación moral, social y política avanza con impunidad en España. La totalidad de los grupos parlamentarios han mostrado su postura, más o menos favorable en algunos casos a la cuestión del aborto, salvo VOX.
A pesar del consenso de los discursos políticos en defensa de la muerte de los niños no nacidos, la diputada de VOX, Lourdes Méndez Monasterio ha alzado la voz sin miedo, sin tapujos y sin pedir perdón ni permiso en la defensa de la vida desde su concepción hasta su muerte natural.
Mientras algunos obispos insisten en que hay que despolitizar la cuestión del aborto, politizada por la izquierda y abandonada por el PP durante todos estos años, la diputada de VOX ha hecho un discurso brillante y contundente en la defensa de la causa provida.
Un discurso, el de Lourdes Méndez-Monasterio, digno de escuchar y digno de leer que compartimos completo a continuación:
Como cuestión previa, les invito a contestar unas preguntas básicas. El aborto, ¿es bueno o es malo? Si no es bueno, ¿por qué lo consideran un derecho? ¿Es bueno matar a un ser humano en el seno de su madre o es algo que habría que intentar evitar? Porque a ninguno de ustedes les he oído hablar de la vida de ese niño que va a desaparecer.
Y aun sabiendo que un aborto no puede justificarse en nombre de la libertad de la mujer, yo les pregunto: ¿Es libre una mujer embarazada con problemas, que toma una decisión como esta sin alternativas, sin apoyo, sin información y sin la reflexión suficiente para poder discernir? ¿Es crueldad informar voluntariamente de la realidad, o quizás sea crueldad ocultarla? Y si se escandalizan porque una mujer pueda oír voluntariamente el latido del corazón del niño que lleva en sus entrañas. Y, ¿si además ello puede salvar una vida? Si eso les escandaliza o lo consideran coacción, es que su razón esta corrupta.
¿Cómo es posible que se haya incorporado una enmienda a este texto apoyada por El PP en el Senado para impedir que se pueda informar de forma voluntaria a la embarazada? ¿A qué tienen miedo? ¿Tienen miedo a la verdad? Porque, el ser madre es una condición para toda la vida, que no desaparecerá, y lo que va a decidir es desprenderse de un ser humano que es su hijo.
A mí lo que me escandaliza, es que sancionen con pena de cárcel a quien mate a una rata, mientras se puede matar libremente a un niño en el seno de su madre. Eso es sadismo. Hace poco un reputado médico psiquiatra me decía que no entendía cómo no se ofrece ningún recurso alternativo, de los muchos que existen en realidad, información y reflexión, para evitar las consecuencias cruentas y el sufrimiento que él veía día a día en la intimidad de su consulta, por la pérdida irreparable de una criatura indefensa.
¿Puede usted afirmar que el aborto es saludable? Si me dice que sí, miente y si me dice que no, ¿por qué lo promueve? Si existiendo informes de que cuando se ofrece ayuda, el 80 por ciento de las mujeres continúan con el embarazo. ¿Puede usted explicar señora ministra, cómo es posible que si se pueden salvar vidas y evitar sufrimiento, haga usted lo contrario, provocando mas muerte y sufrimiento? ¿Es justo que exista un presupuesto de más de 35 millones de euros para provocar abortos y menos de 3 millones en ayudas sociales?
Cuando su objetivo es la destrucción social, provocando que sean las mujeres las que sacrifiquen a sus hijos, no sirve apelar a razones de justicia. ¿Y dice que esto es progreso? Usted cumple a rajatabla la máxima que aplicaba Lenin: violencia en los cuerpos, mentira a las almas. Mentira y mentira hasta la perversión. Sí, señoría, toman un valor justo como la libertad, la igualdad, y los corrompen hasta la perversión.
O, ¿qué es si no su ley del sí es sí o la ley trans o esta misma que acaba perjudicando a quien dicen defender? Señora ministra: debe dimitir y pedir perdón.
Y señorías del PP, la izquierda tiene muy claro que la defensa de la vida desde su inicio es el fundamento de una sociedad libre y democrática, por eso su empeño en atacarla. Durante todas las legislaturas desde la Constitución de 1978, la izquierda instaba al aborto libre, era su hoja de ruta. En 2010, lo consiguió en contra de todos los informes e incluso sin demanda social alguna. Ellos lo tienen muy claro, ustedes no tanto. Ustedes sumisamente se han sometido a sus postulados.
La primera y más importante traición del PP fue no derogar la ley que había prometido hacer. Delegó su responsabilidad legislativa en el TC, ante el que había presentado un recurso, con hasta 8 capítulos sobre la inconstitucionalidad, pasando 13 años sin que se dictara sentencia, lo que le convierte, en el responsable directo, por el paso del tiempo del cambio de mentalidad y normalización de esta conducta.
El derecho al aborto en nuestro país, no es un avance, ni un progreso, señora Gamarra, es la mayor expresión de la barbarie. La barbarie tiene siempre una ventaja sobre la cultura, y es que basta dejarse llevar por la corriente, mientras que la cultura requiere de un esfuerzo por preservarla como dice el historiador Remi Brague.
Recientemente, con el asalto al Tribunal Constitucional, el Gobierno ha conseguido el mayor y más importante de sus objetivos: que se declare conforme a la Constitución, el derecho a matar a un ser humano. Poco les importa que sea una ley inicua e injusta. Poco les importa, que sea en contra de la doctrina constitucional, poco les importa, cuando se cumple su ambición primera que es la de constituirse en ‘señores de la vida’.
El presidente Feijóo consuma su traición afirmando que la resolución que avala la totalidad de la ley, que desprotege absolutamente al no nacido, es una sentencia correcta. Las últimas declaraciones han sido esperpénticas no sabiendo diferenciar lo que es un derecho humano de uno fundamental, de uno material o de uno formal y han apelado, como siempre, al consenso. El derecho a la vida del no nacido, es un valor esencial que no se decide por consenso.
Señorías los principios y convicciones se tienen o no se tienen, pero no se consensuan, y ante la ofensiva totalitaria, se defienden. Además, solo cabe una interpretación, cuando pudieron hacerlo, no lo hicieron.
El otro día el diputado Patxi López, decía, ni ustedes, ni nadie, ni Dios podrá impedir que una mujer que quiera abortar lo haga. ¡Efectivamente Señorías! ¡Por eso es tan importante la libertad! Porque hemos sido creado libres y por eso, porque somos libres, nosotros elegimos la vida, mientras ustedes eligen la muerte.
Defendemos el derecho a la vida del más inocente. El derecho a que una mujer pueda ser madre, derecho a que tenga alternativas, derecho a ser apoyada, derecho a su maternidad.
Señorías, del Gobierno, no nos amilana la resolución del TC aunque no sea ni justa ni imparcial. No importa. Ahora, más que nunca, con VOX hay esperanza. Cambiar las leyes es responsabilidad del poder legislativo y serán las urnas las que decidan que en España pueda gobernar el único partido que defiende la vida desde la concepción hasta la muerte natural.