Obispo nicaragüense se niega a salir del país y ‘estropea’ la diplomacia vaticana

Obispo nicaragüense se niega a salir del país y ‘estropea’ la diplomacia vaticana
Juicio al Obispo Rolando Álvarez

Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa bajo arresto domiciliario desde hace muchos meses y quien acaba de ser condenado a 26 años de prisión, se ha negado a salir del país ‘llamado’ por el Vaticano.

El dictador nicaragüense, Daniel Ortega, tiene sobre la mesa una lista de doscientos disidentes a quienes quiere expulsar a Estados Unidos, y en ella figura de forma prominente el mayor dolor de cabeza del régimen, el obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, en arresto domiciliario a la espera de un juicio cuya sentencia ya está marcada.

Y todos saldrían ganando: el régimen se desharía de esa espinita en el costado, el Vaticano obtendría la libertad del prelado y Álvarez saldría de su encierro. La idea del Vaticano era sacarlo aplicando lo que se conoce como ‘modelo Báez’: sacar al obispo del país pretextando una importante misión eclesial a petición del Vaticano, posiblemente del mismo Papa.

Solo que Álvarez ha dicho no, frustrando la operación y dejando en una incómoda posición tanto a Ortega como a Roma. Álvarez no quiere salir con este truco y acabar como el tal Báez que da nombre al modelo, obispo auxiliar de Managua, descubriendo a toro pasado que la misión era una filfa y quedándose mano sobre mano.

Así que si el obispo juzgado por presuntos delitos contra la democracia y la estabilidad del país no recibe una orden perentoria de la Santa Sede para salir del país, tendrá que ir a la cárcel a cumplir su sentencia a pesar de ser inocente. Mientras tanto, como ha sido el caso desde el comienzo del triste asunto, el Papa guarda silencio.

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