Osoro tendrá pronto un arzobispo coadjutor con derecho a sucesión

Osoro tendrá pronto un arzobispo coadjutor con derecho a sucesión

La Comunidad de Lanceros ha recibido una información de su correspondiente Vaticano que va a cambiar el futuro de la Iglesia madrileña. Pese a la negativa inicial del arzobispo Carlos Osoro de tener un coadjutor, como le había hecho llegar al papa Francisco, la Comisión de nombramientos de obispos en España ha convencido al papa Francisco para que Madrid tenga pronto un arzobispo coadjutor con derecho a sucesión, lo quiere o no el actual arzobispo de Madrid.  Una jugada maestra de Omella.  

Como es lugar común entre los sacerdotes madrileños, el cardenal Osoro no anda estas semanas sobrado de alegrías, ni se manifiesta especialmente contento en sus apariciones en público. Más que en Adviento parece vivir en Cuaresma. Un sacerdote miembro de esta Comunidad ha comentado que hace unos días Osoro perdió los nervios en público, algo que ocurre últimamente con demasiada frecuencia. Pasó en los momentos previos de un acto público para sorpresa de los que allí estaban. Motivos no sobran por desgracia. La complicada situación judicial, los problemas con la defensa legal en el caso de las Fundaciones, la campaña de su obispo auxiliar predilecto hasta hace bien poco para salir de Madrid cuanto antes, o esta última noticia recibida de Roma con el aviso de que el papa va a nombrar un arzobispo coadjutor con derecho a sucesión. 

La Comisión de nombramiento de obispos, es decir Omella susurrado por el jesuita del gran poder P. Arana, considera que la figura del arzobispo coadjutor encaja a la perfección con el proyecto de renovación episcopal de España. Al actual caso de Granada se sumará pronto el del coadjutor de La Seo de Urgell. El siguiente será Madrid. Movimiento que puede provocar la renuncia de Osoro que está deseando pasar a mejor vida. Para que no se nos malinterprete, a un merecido y reconfortante retiro. 

Los miembros sacerdotes de la Comunidad de Lanceros insisten en que la diócesis madrileña está al borde del precipicio, a la deriva, con los obispos auxiliares dedicado cada uno a garantizarse su futuro, con problemas económicos acuciantes y con un arzobispo secuestrado por una guardia pendiente más de sus intereses que del bien del arzobispo. 

Con el nombramiento del arzobispo coadjutor cabe la posibilidad de que Osoro pida el relevo definitivo, lo que retrasaría unos meses su salida de Madrid. El proyecto inicial, que Osoro siguiera en Madrid hasta que se renovara la presidencia y vicepresidencia de la Conferencia Episcopal en la primavera de 2024, ya no es viable. La situación de Madrid está provocando un cambio de registro. 

La pregunta siguiente es quién será el arzobispo coadjutor que vaya a Madrid. Cuestión que la Comunidad de Lanceros está investigando y de la que dará oportuna información a sus lectores.   

Diego Lanzas

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