Francisco y El Tayeb mantienen “un diálogo muerto entre dos personas completamente sordas”

Francisco y El Tayeb mantienen “un diálogo muerto entre dos personas completamente sordas”

Son palabras de un verdadero entendido en el Islam, el padre jesuita Henri Boulad, que sobre el viaje del Papa a Baréin insiste en declaraciones a El Independiente en que Francisco “no quiere entender qué es el islam”.

Hay comentaristas que especulan que, con su insistencia en la fraternidad de las religiones, sus fraternas relaciones con la máxima autoridad del islam suní, Ahmed el Tayeb y su promoción del acercamiento de suníes y chiíes en su recién concluida visita a Baréin, el Papa Francisco estaría propiciando un ‘Vaticano II islámico’. Pero eso es no entender el islam.

Ese es el trágico problema de la obsesión de Francisco por acercarse al islam, asegura el padre jesuita Henri Boulad, de 90 años, que ha enviado al Santo Padre misivas advirtiéndole de los errores en que incurre al propiciar este diálogo.

El Papa le ha dado la misma respuesta que a los cardenales firmantes de las Dubia o a las advertencias del cardenal Zen: el silencio. “No he recibido nada en absoluto. Le envié primero la carta en francés y posteriormente una traducción en español. Ambas fueron entregadas personalmente al Papa. La ausencia de respuesta significa que no quiere hablar. ¿Qué se puede esperar de él? Para mí, es ya un caso perdido. El Papa cree en este tipo de diálogo que desde el Concilio Vaticano II no ha dado ningún resultado”, explica Boulad a El Independiente.

“Siempre es lo mismo”, se lamenta Boulad. “El Papa y los líderes musulmanes sonríen y firman cualquier cosa y nada cambia. Este supuesto diálogo no da sus frutos. En realidad, es un diálogo muerto entre dos personas completamente sordas”.

Para Boulad, las declaraciones tolerantes e irenistas de El Tayeb son puro teatro, recordando que la Mezquita de Al Azhar que dirige ni siquiera ha desautorizado los atentados cometidos por el ISIS. “Frente a la violencia cometida en nombre del islam, es demasiado fácil para los musulmanes moderados tomar distancia y afirmar de manera ciega y peligrosa que ‘todo esto no tienen nada que ver con el islam’. Hay que tener el valor y la honestidad de reconocer que aquellos que actúan de esta manera se apoyan en los textos fundadores de su religión”, replica Boulad. “En esto, la institución del Al Azhar, la mayor referencia del islam suní ortodoxo, es más honesta al negarse a condenar a la organización del Estado Islámico”, asegura el jesuita. “ Es una institución que promociona la intolerancia y muchos intelectuales musulmanes lo han denunciado exhibiendo los manuales y sus modelos de enseñanza. Educan en el asesinato de los vecinos cristianos”, señala.

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