La Conferencia Episcopal de Bélgica muestra su apoyo a las parejas homosexuales y publica una oración para bendecirlas

La Conferencia Episcopal de Bélgica muestra su apoyo a las parejas homosexuales y publica una oración para bendecirlas

La situación de la Iglesia en Bélgica tampoco parece ser mucho mejor que la de sus vecinos en Alemania. Contaminados por la fuerte influencia del protestantismo, la Iglesia del norte de Europa parece tambalearse.

Hoy mismo, la Conferencia Episcopal de Bélgica ha hecho público un documento titulado «homosexualidad y fe». Los obispos alemanes, han dado su consentimiento y aprobación a que las personas homosexuales puedan vivir en pareja. Es más, los propios obispos se han inventado una oración para que se pueda bendecir a las parejas homosexuales.

El cardenal Jozef De Kesel y los obispos flamencos han articulado su misión en el documento: «Las personas homosexuales están pastoralmente cerca – Por una Iglesia hospitalaria, que no excluye a nadie».

La operación está integrada dentro del Servicio de Pastoral Familiar Interdiocesana de la Iglesia Católica Flamenca (IDGP). La coordinación está a cargo de Willy Bombeek. Además, cada diócesis designará a alguien para brindar la misma atención pastoral en el contexto de la pastoral familiar diocesana.

En el texto publicado por los obispos belgas, se apoyan en Amoris Laetitia, en donde Papa Francisco «afirma explícitamente que toda persona, independientemente de su orientación sexual, respetado en su dignidad y tratado con respeto ser (AL 250)».

En cuanto a la atención pastoral de los homosexuales, los obispos belgas dicen que algunos «prefieren vivir en pareja, en relaciones duraderas y fieles. Ellos también merecen nuestro reconocimiento y apoyo, porque esta relación, aunque no sea un matrimonio religioso, también puede ser fuente de paz y felicidad compartida».

Los obispos flamencos quieren manifestar así «su compromiso pastoral con las personas homosexuales». Para ello, el equipo de políticas del Servicio Interdiocesano del cuidado pastoral familiar tendrá un empleado adicional para este tema.

Respecto a la tarea pastoral con los homosexuales, los obispos belgas dicen que «el foco está principalmente en el encuentro y la conversación». La Conferencia episcopal belga defiende que hay creyentes que quieren vivir una relación homosexual estable.

Como muestra de compromiso, el episcopado belga ha propuesto «una oración por el amor y la fidelidad para pedir a Dios que bendiga y perpetúe este compromiso de amor y fidelidad».
Aunque dicen que no se trata de un sacramento, faltaría más, los obispos belgas proponen que la bendición de parejas homosexuales se haga de la siguiente manera: «Palabra de apertura, oración de apertura, lectura de las Escrituras, compromiso de ambas partes involucradas. Juntos expresan ante Dios lo que sienten comprometerse el uno con el otro. Por ejemplo: Dios de amor y fidelidad, hoy estamos ante ti rodeado de familiares y amigos. Te agradecemos por permitirnos encontrarnos. Queremos estar allí el uno para el otro, en todas las circunstancias de la vida. Hablamos aquí con confianza, que queremos trabajar en la felicidad del otro, día a día. Oramos: danos fuerza ser fieles el uno al otro y profundizar nuestro compromiso. Confiamos en tu cercanía, de tu palabra queremos vivir, dado el uno al otro para siempre».

Tras esta oración, proponen terminar con un padrenuestro y la bendición final.

En resumen, más obispos y cardenales se suman públicamente a difundir herejías, mala doctrina y confundir a las almas. Si Roma no ha actuado en Alemania, difícil parece que vaya a intervenir en Bélgica. Mientras tanto, se sigue tensando la cuerda y faltando a la unidad.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando