El Papa termina su viaje en Kazajistán pidiendo defender el «derecho a la religión»

Papa Kazajistán (Vatican Media)
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Concluye el 38º Viaje Apostólico del Papa Francisco en el que ha participado en el encuentro de Líderes religiosos mundiales en Kazajistán. Un encuentro, que el obispo auxiliar de Astaná, Schneider, ha declarado a Reuters que Vaticano debería repensar su presencia en tales congresos.

Allí, en este país asiático de minoría católica, tuvo la ocasión de visitar a los católicos del país, mantener encuentros con las autoridades civiles y eclesiásticas y lanzar varios discursos.

Les ofrecemos el discurso final del Papa Francisco en Kazajistán:

Queridos hermanos y hermanas:

Hemos caminado juntos. Gracias por haber venido desde diferentes partes del mundo, trayendo la riqueza de sus credos y de sus culturas. Gracias por haber vivido intensamente estos días de intercambio, trabajo y compromiso con el signo del diálogo, que tienen un valor aún más precioso durante un período tan difícil, al que, además de la pandemia, se agrega el peso de la locura insensata de la guerra. Hay demasiado odio y divisiones, demasiada falta de diálogo y de comprensión del otro; esto, en el mundo globalizado, resulta aún más peligroso y escandaloso. No podemos salir adelante conectados y separados, vinculados y desgarrados por tanta desigualdad. Así pues, gracias por los esfuerzos realizados en favor de la paz y la unidad. Gracias a las autoridades del lugar, que nos han recibido, preparando y alistando con sumo cuidado este Congreso, y a la población de Kazajistán, amigable y valiente, capaz de abrazar otras culturas preservando su noble historia y sus valiosas tradiciones. Kiop raqmet! Bolshoe spasibo! Thank you very much!

Mi visita, que ya está llegando a su fin, tiene como lema Mensajeros de la paz y la unidad. Está en plural, porque el camino es común. Y este séptimo Congreso, que el Altísimo nos ha concedido la gracia de vivir, ha marcado una etapa importante. Desde su nacimiento en 2003, el evento ha tenido como modelo la Jornada de Oración por la paz en el mundo convocada en 2002 por Juan Pablo II en Asís, para reafirmar el aporte positivo de las tradiciones religiosas al diálogo y a la concordia entre los pueblos. Después de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, era necesario reaccionar, y reaccionar juntos, ante el clima incendiario que la violencia terrorista quería provocar y que amenazaba con hacer de las religiones un factor de conflicto. Sin embargo, el terrorismo de matriz pseudorreligiosa, el extremismo, el radicalismo, el nacionalismo alimentado de sacralidad, fomentan todavía hoy temores y preocupaciones en relación a la religión. Por eso en estos días ha sido providencial reencontrarnos y reafirmar la esencia verdadera e irrenunciable de la misma.

A este respecto, la Declaración de nuestro Congreso afirma que el extremismo, el radicalismo, el terrorismo y cualquier otra incitación al odio, a la hostilidad, a la violencia y a la guerra, cualquier motivación u objetivo que se propongan, no tienen relación alguna con el auténtico espíritu religioso y han de ser rechazados con la más resuelta determinación (cf. n. 5); han de ser condenados, sin condiciones y sin “peros”. Además, en base al hecho de que el Omnipotente ha creado a todas las personas iguales, independientemente de su pertenencia religiosa, étnica o social, hemos acordado afirmar que el respeto mutuo y la comprensión deben ser considerados esenciales e imprescindibles en la enseñanza religiosa (cf. n. 13).

Kazajistán, en el corazón del gran y decisivo continente asiático, ha sido el lugar natural para encontrarnos. Su bandera nos ha recordado la necesidad de custodiar una sana relación entre política y religión. De hecho, así como el águila dorada, que se encuentra en el estandarte, nos recuerda la autoridad terrena, haciendo alusión a los imperios antiguos, el fondo azul evoca el color del cielo, la trascendencia. Por lo que hay un vínculo sano entre política y trascendencia, una sana coexistencia que conserve los ámbitos diferenciados. Distinción, no confusión ni separación. “No” a la confusión, por el bien del ser humano, que necesita, como el águila, un cielo libre para volar, un espacio libre y abierto al infinito que no esté limitado por el poder terreno. Por otro lado, una trascendencia que no debe ceder a la tentación de transformarse en poder, pues de otro modo el cielo caería sobre la tierra, el “más allá” divino quedaría atrapado en el hoy terreno, el amor al prójimo en elecciones partidistas. Por lo tanto, “no” a la confusión. Pero también “no” a la separación entre política y trascendencia, ya que las más altas aspiraciones humanas no pueden ser excluidas de la vida pública y relegadas al mero ámbito privado. Por eso, quien desee expresar de manera legítima su propio credo, que sea amparado siempre y en todo lugar. ¡Cuántas personas, en cambio, aún hoy son perseguidas y discriminadas por su fe! Hemos pedido con firmeza a los gobiernos y a las organizaciones internacionales competentes que apoyen a los grupos religiosos y a las comunidades étnicas que han sufrido violaciones a sus derechos humanos y a sus libertades fundamentales, y violencia por parte de extremistas y terroristas, también como consecuencia de guerras y conflictos militares (cf. n. 6). Sobre todo, es necesario comprometerse para que la libertad religiosa no sea un concepto abstracto, sino un derecho concreto. Defendamos para todos el derecho a la religión, a la esperanza, a la belleza, al cielo. Porque no sólo Kazajistán, como proclama su himno, es un «dorado sol en el cielo», sino también cada ser humano, cada hombre y cada mujer, en su singularidad irrepetible, si entra en relación con lo divino, puede irradiar una luz particular sobre la tierra.

Por eso la Iglesia católica, que no se cansa de anunciar la dignidad inviolable de cada persona, creada “a imagen de Dios” (cf. Gn 1,26), cree también en la unidad de la familia humana. Cree que «todos los pueblos forman una comunidad, tienen un mismo origen, puesto que Dios hizo habitar a todo el género humano sobre la faz de la tierra» (Conc. Ecum. Vat. II, Decl. Nostra aetate, 1). Por eso, desde que comenzamos estos Congresos, la Santa Sede, especialmente por medio del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, ha participado activamente. Y quiere seguir haciéndolo. El camino del diálogo interreligioso es un camino común de paz y por la paz, y como tal, es necesario y sin vuelta atrás. El diálogo interreligioso ya no es sólo una posibilidad, es un servicio urgente e insustituible para la humanidad, para alabanza y gloria del Creador de todos.

Hermanos, hermanas, al pensar en este camino común, me pregunto: ¿cuál es nuestro punto de convergencia? Juan Pablo II —que hace veintiún años visitó en este mismo mes Kazajistán— afirmó que «todos los caminos de la Iglesia conducen al hombre» y que el hombre es «el camino de la Iglesia» (Carta enc. Redemptor hominis, 14). Quisiera decir hoy que el hombre es también el camino de todas las religiones. Sí, el ser humano concreto, debilitado por la pandemia, postrado por la guerra, herido por la indiferencia. El hombre, creatura frágil y maravillosa, que «sin el Creador desaparece» (Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, 36) y sin los demás no subsiste. Que se mire el bien del ser humano más que a los objetivos estratégicos y económicos, más que a los intereses nacionales, energéticos y militares, antes de tomar decisiones importantes. Para tomar decisiones que sean verdaderamente grandes, que se mire a los niños, a los jóvenes y a su futuro, a los ancianos y a su sabiduría, a la gente común y a sus necesidades reales. Y nosotros alzamos la voz para gritar que la persona humana no se reduce a lo que produce y obtiene, sino que debe ser acogida y nunca descartada; que la familia, que en lengua kazaja significa “nido del alma y del amor”, es el cauce natural e insustituible que ha de protegerse y promoverse para que crezcan y maduren los hombres y las mujeres del mañana.

Para todos los seres humanos, las grandes sabidurías y religiones están llamadas a dar testimonio de la existencia de un patrimonio espiritual y moral común, que se funda sobre dos pilares: la trascendencia y la fraternidad. La trascendencia, el “más allá”, la adoración. Es bonito que cada día millones y millones de hombres y de mujeres, de diferentes edades, culturas y condiciones sociales, se reúnen para orar en innumerables lugares de culto. Es la fuerza escondida que hace que el mundo avance. Y luego, la fraternidad, el otro, la proximidad, porque no puede profesar una verdadera adhesión al Creador quien no ama a sus creaturas. Este es el espíritu que impregna la Declaración de nuestro Congreso, del cual, en conclusión, quisiera destacar tres palabras.

La primera es la síntesis de todo, la expresión de un grito apremiante, el sueño y la meta de nuestro camino: ¡la paz! Beybitşilik, mir, peace! La paz es urgente porque cualquier conflicto militar o foco de tensión y de enfrentamiento hoy, no puede más que tener un nefasto “efecto dominó” y compromete seriamente el sistema de relaciones internacionales (cf. n. 4). Pero la paz «no es la mera ausencia de la guerra, ni se reduce al solo equilibrio de las fuerzas adversarias, ni surge de una hegemonía despótica, sino que con toda exactitud y propiedad se llama obra de la justicia» (Gaudium et spes, 78). Brota, pues, de la fraternidad, crece a través de la lucha contra la injusticia y la desigualdad, se construye tendiendo la mano a los demás. Nosotros, que creemos en el Creador de todos, debemos estar en primera línea para irradiar una convivencia pacífica. Debemos dar testimonio de ella, predicarla, implorarla. Por eso, la Declaración exhorta a los líderes mundiales a detener los conflictos y el derramamiento de sangre en todo lugar, y a abandonar retóricas agresivas y destructivas (cf. n. 7). Les rogamos, en nombre de Dios y por el bien de la humanidad: ¡comprométanse en favor de la paz, no en favor de las armas! Sólo sirviendo a la paz, el nombre de ustedes será grande en la historia.

Si falta la paz es porque falta el cuidado, la ternura, la capacidad de generar vida. Y, por lo tanto, hay que buscarla implicando mayormente —esta es la segunda palabra— a la mujer. Porque la mujer cuida y da vida al mundo, es camino hacia la paz. Por eso apoyamos la necesidad de proteger su dignidad, y de mejorar su estatus social como miembro de la familia y de la sociedad con los mismos derechos (cf. n. 23). También a las mujeres se les han de confiar roles y responsabilidades mayores. ¡Cuántas opciones que conllevan muerte se evitarían, si las mujeres estuvieran en el centro de las decisiones! Comprometámonos para que sean más respetadas, reconocidas e incluidas.

Finalmente, la tercera palabra: los jóvenes. Ellos son los mensajeros de la paz y la unidad de hoy y del mañana. Ellos son los que, más que otros, invocan la paz y el respeto por la casa común de la creación. En cambio, las lógicas de dominio y de explotación, el acaparamiento de los recursos, los nacionalismos, las guerras y las zonas de influencia trazan un mundo viejo, que los jóvenes rechazan, un mundo cerrado a sus sueños y a sus esperanzas. Así también, religiosidades rígidas y sofocantes no pertenecen al futuro, sino al pasado. Pensando en las nuevas generaciones, se ha afirmado aquí la importancia de la instrucción, que refuerza la acogida recíproca y la convivencia respetuosa entre las religiones y las culturas (cf. n. 21). En las manos de los jóvenes pongamos oportunidades de instrucción, no armas de destrucción. Y escuchémoslos, sin miedo a dejarnos interrogar por ellos. Sobre todo, construyamos un mundo pensando en ellos.

Hermanos, hermanas, la población de Kazajistán, abierta al mañana y testigo de tantos sufrimientos del pasado, con su extraordinaria multirreligiosidad y multiculturalidad nos ofrece un ejemplo de futuro. Nos invita a construirlo sin olvidar la trascendencia y la fraternidad, la adoración al Altísimo y la acogida a los demás. ¡Vayamos adelante así, caminando juntos en la tierra como hijos del Cielo, tejedores de esperanza y artesanos de concordia, mensajeros de la paz y la unidad!

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Comentarios
31 comentarios en “El Papa termina su viaje en Kazajistán pidiendo defender el «derecho a la religión»
  1. Monseñor Schneider tiene razón. El Papa debería repensar su actitud y dejar de asistir a esos congresos de religiones.
    Cuando San Francisco de Asís fue a visitar a un sultán, lo hizo para intentar convertirle. En cambio Francisco no evangeliza en esos congresos, luego no cumple con lo que mandó Cristo al decir: «Id y haced discípulos.»

    1. Sin ánimo de ser exhaustivo, destaco algunos errores de este discurso del Papa:
      1- Decir que todas las religiones son una riqueza, cuando la única riqueza está en la religión que Cristo nos trajo.
      2- Decir que hay un camino común de las religiones para la construcción de la paz, lo cual es falso, porque la única que conduce a la paz verdadera es la que porta la salvación a los hombres, y esto sólo lo hace la religión católica, que es la única que salva.
      3- Decir que el congreso de las religiones es una gracia que Dios ha concedido, lo cual es mentira, ya que a Dios no le gustan estos encuentros en los que se ponen todas las religiones en un nivel que no les corresponde, se fomentan actitudes impropias y no se evangeliza.

      1. Sacerdote, el Papa es infalible, o no lo es. Negarlo sería una herejía contra el ES, si lo es, está claro que este «Papa» en realidad no lo es…. Así que, una de dos, o reconocemos al Papa como infalible o como antipapa… Si le reconocemos como Papa no podemos decir que comete errores o que no haya que obedecerle… Ahí está usted en la herejía veterocatólica (negando la infalibilidad papal y el Primado de Jurisdicción). Si no es papa (que no lo es, en base a la bula Cum Ex Apostolatus de Pablo IV y Pío V), dejemos de llamar a las cosas por un nombre ajeno al suyo.

        Usted decide (y se lo digo con todo el respeto del mundo).

        1. RUBIO
          No diga tonterías.
          La infalibilidad del Papa solo se aplica cuando habla ex catedra. Tiene usted una empanada mental pero grande. Informese un poco antes de darle a la tecla.
          A partir de un error importante se dedica usted a sacar conclusiones sin fundamento.

        2. Cum ex apostolatus de Pablo IV se entiende derogado con el código de derecho canónico de 1917 en aquellas partes no doctrinales como son las penas y sanciones. Cuando se dice que ningún hereje puede ser nombrado Papa se entiende que se refiere a ningún hereje formal declarado oficialmente por la iglesia, el hereje material sin culpa porque se lo enseñaron mal en el seminario puede ser Papa.
          El sedevacantismo no distingue entre herejía material o formal, o entre jurisdicción y autoridad papal. Por mucho que un Papa tenga la jurisdición, no tiene autoridad para enseñar mentiras y no sé si las enseña por ignorancia invencible.

      2. 4-Hablar de “Aporte positivo de las tradiciones religiosas a la concordia entre los pueblos” cuando la Historia demuestra que la realidad es justo lo contrario, pues por ejemplo el islam siempre ha perseguido a los cristianos desde los tiempos de Mahoma (el mismo Corán ordena esa persecución contra los que no son de su religión).
        5-Decir: “Después de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, era necesario reaccionar juntos, ante el clima incendiario que la violencia terrorista quería provocar y que amenazaba con hacer de las religiones un factor de conflicto.” Esto es falso porque no era violencia terrorista sin más, sino violencia islamista, y no había riesgo de que la religiones fueran un factor de conflicto, sino de que el islam y otras como el hinduismo fueran factor de conflicto (pero no se puede poner a todas las religiones en el mismo saco, pues por ejemplo el cristianismo no es factor de riesgo ni conflicto).

        1. 6- Decir que “la violencia y la guerra no tienen relación alguna con el auténtico espíritu religioso”, lo cual no es cierto, pues como he dicho, el islam manda en el Corán perseguir a los que no son de su religión y de hecho Mahoma expandió su religión espada en mano.
          7- Decir que en todas las religiones: “Cada hombre y cada mujer si entra en relación con lo divino, puede irradiar una luz particular sobre la tierra”, lo cual es falso, porque la auténtica relación con lo divino sólo se da en la religión católica, y sólo desde ella se puede irradiar la luz más perfecta. (Las religiones falsas no irradian luz sino tinieblas).
          8-Hablar de “la unidad de la familia humana” o de que “todos los pueblos forman una comunidad” se presta a confusión, ya que la verdadera familia y comunidad es la Iglesia, y sólo en ella hay fraternidad y la verdadera comunidad que es la de los bautizados con Cristo.

          1. 9-Es falso decir que “El camino del diálogo interreligioso es necesario y sin vuelta atrás… un servicio urgente e insustituible para la humanidad, para alabanza y gloria del Creador.” Contrariamente a lo dicho por Francisco, ese camino no es necesario porque no es bueno, y sí tiene vuelta atrás, pues bastará que venga un pontífice fiel que cierre el Dicasterio para el diálogo interreligioso y deje de participar en estos encuentros. Ese camino no es un servicio a los hombres, porque al no evangelizar no les sirve, y no supone alabanza a Dios, ya que la verdadera glorificación de Dios es el culto verdadero y las buenas obras, lo cual no se da fomentando la permanencia de cada cual en su religión.
            10- Hablar de todas las religiones como de “un patrimonio espiritual común” es erróneo, pues los cristianos nada tenemos en común con las religiones falsas.

          2. 11- Es un error decir que “es bonito que millones de hombres en todo el mundo (de todas las religiones) se reúnen para orar en innumerables lugares de culto.” Cuando lo que es hermoso es que millones de cristianos se reúnen para orar, pero la oración de las religiones falsas no es digna de felicitación.
            12- No está bien utilizar lenguaje inclusivo propio de la ideología de género al decir “hermanos y hermanas”, lo cual es gramaticalmente incorrecto e implica una intención errónea.
            13- Es un error del Papa priorizar los problemas de la pandemia y de la guerra, cuando hay desafíos mucho más graves como el aborto y la ideología de género (de los que no dice ni una palabra).
            14- Y además de todo esto, sobran en el final de su discurso, sus proclamas feministas , ecologistas, su excesiva e infundada confianza en la juventud, su exhortación a acoger indiscriminadamente, y su condena de lo que llama rigidez religiosa (que ya sabemos que en él significa la fidelidad religiosa).

          3. 11- Es un error decir que “es bonito que millones de hombres en todo el mundo (de todas las religiones) se reúnen para orar en innumerables lugares de culto.” Cuando lo que es hermoso es que millones de cristianos se reúnen para orar, pero la oración de las religiones falsas no es digna de felicitación.
            12- No está bien utilizar lenguaje inclusivo propio de la ideología de género al decir “hermanos y hermanas”, lo cual es gramaticalmente incorrecto e implica una intención errónea.

          4. 13- Es un error priorizar los problemas de la pandemia y de la guerra, cuando hay desafíos mucho más graves como el aborto y la ideología de género (de los que el Papa no dice ni una palabra).
            14- Y además de todo esto, sobran en el final de su discurso, sus proclamas feministas , ecologistas, su excesiva e infundada confianza en la juventud, y su condena de lo que llama rigidez religiosa (cuando con ese término se refiere a la fidelidad).

          5. Sacerdote, el Papa es infalible, o no lo es. Negarlo sería una herejía contra el ES, si lo es, está claro que este «Papa» en realidad no lo es…. Así que, una de dos, o reconocemos al Papa como infalible o como antipapa… Si le reconocemos como Papa no podemos decir que comete errores o que no haya que obedecerle… Ahí está usted en la herejía veterocatólica (negando la infalibilidad papal y el Primado de Jurisdicción). Si no es papa (que no lo es, en base a la bula Cum Ex Apostolatus de Pablo IV y Pío V), dejemos de llamar a las cosas por un nombre ajeno al suyo.

            Usted decide (y se lo digo con todo el respeto del mundo).

          6. Y sigue el troll anticatólico, con otro nick nuevo (y van…), repitiendo a modo de SPAM la misma idiotez de siempre (éso sí que es infalible: su provocación diaria no falla). De frenopático.

  2. No me llegan a decir que es el Papa quien lo ha dicho, y pienso que ese discurso lo ha pronunciado el jefe de una logia masónica…

    Y el problema no es ese, sino la miopía de los cristianos, es decir, ver bien de cerca (acusar a Francisco), pero mal de lejos (alabar a JPII y BXVI), cuando ellos han cometido esas mismas herejías (dicho por Sinagoglio en este mismo discurso).

    En fin, debido a que la Primera Sede no puede ser juzgada por nadie, esperemos que llegue el día en que declaren antipapas a Juan XXIII y compañía…

    Mientras tanto, recemos el Rosario para que Dios nos conceda un Pontífice fiel.

    1. Rubio, no mienta sobre Juan Pablo II o S.S.Benedicto XVI para justificar las herejías y patochadas de Francisco. Ambos Papas defendieron y difundieron que la fe católica, la fe en Cristo y en la Santa Iglesia Católica, es la única verdadera y en el caso de S.S.Benedicto XVI con una sólida argumentación teológica. ¿Como va a compararme al pachapapa de la foto con un futuro doctor de la Iglesia?

        1. Los encuentros de Asís no tienen nada que con estas patochadas de Bergoglio. En ellos no se ponía en duda la verdad de la fe católica cosa que sí se hace en estas reuniones del tal Francisco.

    2. Es que, tanto cambio de nick acaba por liarle y ya no da pie con bola: en varios comentarios nos vende una «infalibilidad papal» 24/7 en la que jamás ha creído ningún católico (le suena algo, y por si cuela nos trata de vender al «infalible» Francisco, que para ser Papa debe de serlo hasta cuando abre la boca para pedir un bolígrafo), y varias horas después se pone a jugar con los nombres (ya saben que es muy «ocurrente»), llamándole «Sinagoglio» y, de paso, aprovechar para cargar contra Juan Pablo II y Benedicto XVI. ¿Les suena la cantinela?: «el malo no es Francisco, sino sus predecesores, que hacían y decían ‘lo mismo’ y que, por lo visto, o no eran tan «infalibles» como Francisco, que debe de serlo a tiempo completo, o no eran Papas, según su pintoresca teoría. En fin…

  3. Esto es el culmen, la apoteosis del CV2, a nivel de JP2 en Asis, el contubernio de los enemigos de Dios, de Gaudium et spes, de la religión del hombre, de la falsa dignidad humana, de la destrucción de la religión de Cristo mediante el indiferentismo religioso bajo la falsa paz del hombre, bajo la falsa libertad sin la verdad, la libertad de satanás que se esconde bajo el falso pretexto de no forzar las conciencias para introducir la libertad religiosa del liberalismo. Otro Asís más, otra reunión satánica contra la Iglesia de Cristo y al servicio del príncipe de este mundo que consigue otra declaración para el mundo y la ONU para diluir ka Santa Religion, que desaparece la Santa Cruz, lo más odiado por satanás. Pero esta es nuestra Cruz hoy, Bergogolio y sus secuaces, más intentan esconder la Santa Cruz, más grande es nuestra Cruz, más grande será la victoria de Nuestro Señor en nosotros.
    Viva Cristo Rey, la victoria es de nuestro Salvador, nos espera su Cruz gloriosa, su victoria

  4. Y Cristo donde es referenciado en este encuentro? Mi paz os dejo mi paz os doy…Juan 14, 27-31
    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no turbe vuestro corazón ni se acobarde.17 may 2022.
    añade:«Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra» (Lc 12, 51-53).
    Todo lo dicho en este discurso es contrario a estos 2 versículos, NI unidad , ni paz del mundo disfrazada en religiosidad diversificada, y por cierto ese Dios que tanto se referencia ,,no es el Dios revelado,,es un Dios difuso , Se sigue dejando al hombre en su co fusión y búsqueda a ciegas,,
    Esto lo hizo Dios para que todos lo busquen y, aunque sea a tientas, lo encuentren. En verdad, él no está lejos de ninguno de nosotros.”

  5. Una pregunta, ¿quien le ha dado permiso al pachapapa para hablar en nombre de todas las religiones?, Por cierto, el ´tío que está sentado a su izquierda, el kazajo, para que esté de broma, por cómo aplaude y por la cara que pone.

  6. Que en un solo discurso Francisco pronuncie más de 14 errores, como bien ha reseñado Sacerdote Mariano, es síntoma del desastre en el que se encuentra inmersa la Iglesia. Francisco debería dimitir por incompetente y buscarse un retiro junto a Benedicto XVI.

  7. Aquí todas las religiones valen, menos lo que él llama tradicionalistas católicos. Esos no, esos van al infierno sin juicio de Dios ni nada. Dios o como él lo llama ahora: «El Absoluto», mucho que no le ha llamado dictador.

  8. Ni una sola palabra sobre NS JESUCRISTO…….su dios al que se refiere NO.ES A DIOS PADRE DE NS JESUCRISTO…reemplaza a Cristo ocupando su lugar el hombre…..habla en representación de la iglesia global masonica ….evidentemente este discurso ha sido elaborado en una logia de la masonería VATICANA ….

  9. Sacerdote Catolico, te aplaudo pues has leido entero el documento. Es mejor no leerlo pues por lo visto es contrario a los fundamentos del Dios de Israel. Su dios es como el de la masoneria. Una gran inteligencia creadora que se conoce por su obra y …

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