Este próximo mes de diciembre, Jesús Pulido cumplirá un año como obispo de la diócesis de Coria-Cáceres. Hasta entonces, el obispo deberá enfrentarse a su «primer marrón» serio como obispo de la diócesis extremeña.
El obispado se ha visto en la necesidad de emitir un comunicado a raíz de una información de El País, en la que se afirmaba que la diócesis había rehabilitado a un sacerdote que fue condenado hace años por distribuir material de contenido sexual de menores.
Desde la diócesis de Coria-Cáceres, lejos de huir de la polémica, defienden que «hace más de 20 años I.L.O. cometió un delito consistente en intercambio de material fotográfico de contenido sexual de menores por internet. El caso fue de dominio público en la diócesis y se difundió en los medios de comunicación. Nunca se ha ocultado a la opinión pública. Dado el carácter informático del delito, no hubo contacto ni comunicación con los menores».
El obispado zanja que por ese delito, el cura «ya fue juzgado y sancionado con arreglo a la legislación civil y cumplió las condenas y las penas impuestas». Además, desde la diócesis aseguran que el sacerdote en cuestión, «dispone de certificado negativo de delitos sexuales, emitido por el Ministerio de Justicia. En el mismo, se recoge que en el Registro Central de Delincuentes Sexuales no consta información penal relativa a I.L.O.»
Es por ello que «la diócesis considera al sacerdote I.L.O. apto para ejercer el ministerio sacerdotal, después de un proceso de rehabilitación y acompañamiento de la diócesis, y tal y como ha demostrado en su paulatina reinserción de los últimos años».
De todos modos, debido a la polémica generada por esta decisión de la diócesis, aseguran que se han tomado «las medidas pertinentes para que todas las parroquias sean un espacio seguro para los menores. Concretamente en las encomendadas al sacerdote I.L.O., las responsables de la labor catequética son seglares».
También afirman que «se está dando seguimiento a la situación, y se mantendrá diálogo con los fieles que lo deseen».
Por último, desde el obispado vuelven a lamentar y condenar «profundamente las acciones que llevó a cabo el sacerdote I.L.O. Y queremos manifestar nuestro firme compromiso en la lucha contra el abuso de menores y con la reparación a las víctimas de esta lacra en la sociedad y en la Iglesia».