La defensa de la castidad de un joven laico frente a la tibieza del padre Damián

castidad noviazgo
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Esta semana el Dicasterio de Laicos, Familia y Vida publicaba unas pautas de orientación para los noviazgos y matrimonios cristianos.

En esas indicaciones, la Iglesia vuelve a recordar el valor primordial de vivir la castidad, cada uno según su condición. En el caso de los novios, viviendo la continencia hasta el matrimonio.

Pues bien, a pesar de recordar lo que la Iglesia enseña desde siempre, durante este fin de semana ha circulado por las redes sociales un trozo de un vídeo de un debate organizado por «Playz», el canal joven de RTVE, en donde participaban entre otros el padre Damián, conocido por su actividad en redes sociales donde ha mantenido posturas polémicas con numerosos temas y un joven laico católico. El debate trataba sobre si está de moda ser cristiano.

En el debate hay un momento en el que se aborda el tema de la sexualidad y virginidad dentro de la Iglesia. Pablo, el joven laico y catequista que participa en el programa afirma sin tapujos que «cree que es bonito conservar la virginidad hasta el matrimonio. Esa virginidad te da una pureza y significa entregarse a esa otra persona y ante los ojos de Dios habiéndote casado».

En esa misma línea, Pablo defiende que a día de hoy «la Iglesia puede mantener esas enseñanzas» y se muestra en contra de que la Iglesia «se adapte» a lo que demanda ahora la sociedad.

En el turno de intervención del conocido padre Damián, afirma que para él «la vía intermedia es la propuesta de una sexualidad con sentido, es lo que me gusta defender a mí». El sacerdote redentorista asegura que «estamos llamados a ofrecer sentido a las cosas y también a nuestro afecto y esto pasa por poner el amor en el centro, la libertad de las dos personas en el centro etc…»

Acto seguido, el padre Damián defiende que «la Iglesia está llamada a centrar su discurso en lo esencial, es decir, en anunciar a Cristo muerto y resucitado por nosotros y dejar que estos otros temas funcionen de otra manera, no como predicación central del núcleo del mensaje de la Iglesia».

Ante estas afirmaciones, otro sacerdote también activo en redes sociales, Jesús Silva le ha preguntado al padre Damián: «Damián, me ha sorprendido tu intervención. Me parece equívoca. La moral cristiana se deriva del anuncio evangélico, no es el centro pero no se puede separar. ¿Podrías aclararlo, por favor? No vaya a haber gente que piense que estás a favor de las relaciones extramatrimoniales…»

A la pregunta lanzada, Jesús Silva no ha obtenido respuesta directa de Damián.

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Comentarios
41 comentarios en “La defensa de la castidad de un joven laico frente a la tibieza del padre Damián
    1. Claro, lo que dice P. Damián pone en peligro los libros que vende P. Jesús. Tiene que preguntar para que no se le caiga el negocio.

        1. Pues, el joven laico católico, defiende la castidad tibiamente, (bonito no es la mejor palabra para defender una virtud tan poco valorada, incluso me parece que sea medio pelagiano el enfoque). A ese Damián (¿alguien dijo «La Profecía»?) ya va siendo hora que dejemos de identificarlo como sacerdote de la Iglesia, tal vez debamos llamarlo por nombre y apellido, y retirarle la P.

    2. ¡Vaya! Llevo años usando el nombre de usuario (apodo) «Charles» en infovaticana.com y veo que la persona a la que contesto ha podido usar ese mismo apodo.
      Algo falla en la aplicación que gestiona los comentarios.
      Ruego al «Charles» que ha comentado sobre el Padre Jesús Silva que por favor se busque otro apodo.

    3. El «Charles» al que contesto (el que comenta sobre el Padre Jesús Silva) ha usado el nombre de usuario (Charles) que vengo usando en infovaticana.com desde hace varios años. Algo falla en la aplicación que gestiona los comentarios de Infovaticana. Ruego a dicho «Charles» que por favor se busque otro nombre de usuario.

      1. Sólo cabe la posibilidad de que esa persona sepa sus datos de acceso, ya que el sistema no permite que haya dos usuarios con el mismo nick. Comuníquelo a la dirección para que modifiquen sus datos de acceso.

  1. Pediría y rogaría por favor que cuando se refieran a ese siniestro, en ambos sentidos, personaje, no lo hagan como «Padre Damián» ya que la mayoría tenemos en mente al gran Santo que fue San Damián de Molokay, que dista años luz de ser algo similar a ese esperpento

      1. Asi es, totalmente de acuerdo. Tengo un amigo que sabiendo lo que me molestan este tipo de ¿¿¿sacerdotes???, de vez en cuando me manda videos con las intervenciones de este personaje y son ciertamente esperpénticos. El tipo pontifica de cualquier tema, está encantado de haberse conocido, aparece con una sonrisa Profident con unos dientes blanqueados exagerados y haciendose el «cura-guay», francisquista hasta la extenuación, como no podía ser de otra manera y por si fuera poco con unas formas amaneradas y ridiculas con las cuales pierde aceite a raudales. En definitiva, un mamarracho que produce vergüenza ajena además dada su edad, totalmente anacrónico. No entiendo como un individuo así puede generar interés alguno.

  2. El sacerdote Damián se mueve en la línea de ambigüedad que le gusta a Francisco.
    Pero las enseñanzas de Nuestro Señor sobre la castidad son muy claras, cuando hasta dice que «El que mira a una mujer casada excitando su deseo ya ha cometido adulterio en su interior.» (Mt 5,28).

      1. Nuestro Señor estaba hablando del adulterio y da igual si se refería a una mujer casada deseada por un hombre, sea soltero o casado, o si el casado es el hombre que desea a otra mujer, sea soltera o casada. Si ambos son solteros habrá lujuria, persamientos impuros, deseos de fornicación… pero no adulterio (ni externo, ni interno).

      2. Lector: Tiene usted razón. No dice «mujer casada» sino «mujer.» Es que había citado de memoria y de ahí mi confusión.

      1. Y lo dice usted, que se hable de lo que se hable siempre acaba contándonos aquello de que el verdadero cristianismo se lo inventó el emperador Constantino y no sé qué otras gaitas de filosofías griegas y demás desvaríos, y que la Iglesia es muy mala por enseñar la castidad y que todo el mundo tiene que casarse y tener mucho sexo, incluidos curas, obispos y el Papa, porque a usted se le ha emperejilado que el Evangelio dice lo que no dice, afirmando a la vez que la Iglesia lleva milenios mintiendo a todo el mundo porque no sé que Padres de la Iglesia odiaban también el sexo, y entoces nos pone una absurda cita de alguno de ellos, bien inventada, bien sacada de contexto o tergiversada y se queda tan pancho. Aquí cada troll con sus neurosis obsesivas. En fin…

        1. De nuevo me contestas con algo que no tienen nada que ver con lo que digo: 1“contándonos aquello de que el verdadero cristianismo se lo inventó el emperador Constantino y no sé qué otras gaitas de filosofías griegas”. No el verdadero Cristianismo, sino el que empezó a desvirtuarlo. 2. “que la Iglesia es muy mala por enseñar la castidad “ ¿Cuándo de dicho tal cosa? 3. “que todo el mundo tiene que casarse y tener mucho sexo, incluidos curas, obispos y el Papa, “ Pues eso no lo digo yo, sino Dios Padre en el Génesis. 4. “Afirmando a la vez que la Iglesia lleva milenios mintiendo a todo el mundo”. Pues desde luego mintió en varias cosas: defender la esclavitud, dejar que se encerrase a hijos en conventos contra su voluntad, emprender guerras de religión y quemar herejes, ¿O es que tú defiendes todo esto?.

        2. 5. “no sé que Padres de la Iglesia odiaban también el sexo”. Unas perlas de esos Padres de la Iglesia, que ya sabes de sobra: S. Juan Damasceno: “La mujer es la hija de la falsedad, un centinela del infierno; por ella Adán perdió el Paraíso”. S. Antonio: “La mujer es el brazo del demonio, su voz es el silbido de la serpiente”. S. Gregorio el Grande “La mujer tiene el veneno del áspid, la maldad del dragón”. “todo deseo sexual es malo en sí mismo.” S Agustín: «Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones.» “Nada hay tan poderoso para envilecer el espíritu de un hombre como las caricias de una mujer”. “Es pecado el placer matrimonial; procede y empuja al pecado”. S Jerónimo: “Después de la Pasión, ya no necesitamos sexo”. “Todo coito es inmundo. Amar con pasión a la esposa es adulterio. Los casados viven como el ganado y se comportan como cerdos.

          1. «De nuevo me contestas con algo que no tienen nada que ver con lo que digo»

            No sea cínico: quien continuamente se pone a divagar sobre cosas que nada tienen que ver con el tema del artículo o noticia es usted, no sea cínico.

            Puede el resto de sus disparates, fruto de una clara neurosis obsesiva (que por lo visto es un mal recurrente entre los trolls): además de haberlos repetido mil veces, ya han sido refutados otras tantas; y lo que es falso no se convierte en verdadero por repetirlo más veces, por lo que se esfuerza en vano.

            Y sus últimos ejemplos, lejos de demostrar sus disparates, lo que demuestran es lo que he dicho en el comentraio al que usted ha contestado. O usted vive en un mundo paralelo y se cree sus propios desvaríos, o cree que los lectores y comentaristas son idiotas y usted muy listo en su trolleo (ambas cosas le sitúan a usted fuera de la realidad, en cualquier caso).

          2. Donde dice: «Puede el resto de sus disparates»,
            debe decir: «Puede ahorrarse el resto de sus disparates».

  3. Son las situaciones que generan esperanza en el futuro de la Iglesia, no de la mano de un sacerdote «aggiornado», que prefiere amoldarse al mundo en vez de guiar en el Evangelio. Un joven -aleluya- lo pone al descubierto.

  4. Precisamente hoy vi ese «debate», muuuuy flojo, en teoría sobre la Iglesia hoy, en realidad sobre católicos y sexualidad, de 5 tertulianos:
    – el padre Damián, muy flojo, tardó 40 minutos en mencionar a Jesús y para decir casi nada
    – el catequista, más o menos ortodoxo, pero no contraatacaba ni llegaba a anunciar Evangelio
    – un transexual agnóstico progre, Liz Duval, pero que tiene culturilla y dice que le gustaría creer
    – una lesbiana de izquierdas que cree que Dios es un colega y que la Iglesia tiene que ser como ella
    – una atea joven de familia católica, que sabe que ha adoptado parte de la ética cristiana por un individualismo que critica
    En una conexión, al menos un joven profe de historia cita Romanos 12, 1-2: Renovad vuestra mente por el Espíritu (y no por las modas del mundo).

  5. Empezaré por decir que el cohabitar de novios tiene dos graves inconvenientes: 1. Que si se rompe el noviazgo, se habrán hecho daño, sobre todo a la mujer. 2. Que es un error “gastronómico”. En una comida, primero viene el aperitivo, luego el consomé, luego un plato ligero, después la chuleta de cerdo y al final el postre. El cambiar el orden puede destrozar el estómago o arruinar el apetito. En un noviazgo, como aguantar a una persona todo el día es bastante difícil, eso solo lo consigue superar la pasión de que el sexo comience al mismo tiempo que la convivencia. Cuando se ha pasado esa pasión, viene un hijo que ayuda a soportarse y, cuando se ha pasado la novedad de un par de hijos, ya ha surgido un cariño. Por eso, muchas parejas que tienen sexo antes del matrimonio, acaban divorciadas.

    1. vaya visión más basurienta del amor, el sexo y el matrimonio. Y luego tienes el valor de ponerte a pontificar sobre el tema. «Aguantar», «soportarse»…
      «Te aguanto durante el día porque sé que esta noche me vas a dar sexo y si no vete a que te aguante tu madre». Hay que tener valor para poner esto como ejemplo de vida.

  6. Pero los rigoristas han demonizado de tal forma el sexo antes del matrimonio que han conseguido lo contrario. Yo oí en ejercicios espirituales: “Como sois muy jóvenes y vais a tardar en poder casaros, si tenéis una novia, será muy difícil que resistáis tanto tiempo sin sexo, por lo que tenéis que decirle: ‘No me preguntes por qué, pero no voy a volver a verte’”. Una vez más, el “sábado” por encima de la más elemental caridad. El sexo entre novios es un error, pero no es un pecado nefando. Decirle eso a un joven es echar por tierra toda la autoridad moral de la Iglesia en materia de sexo.

    1. El sexo entre novios es un error, la sexualidad por fuera del matrimonio es pecado mortal. Si el jovencito que «se comió el postre primero» resulta que tiene un accidente y muere, habrá muerto en pecado mortal arriesgando así su alma. Si resulta que sin estar seguro de querer casarse con ella la embaraza, también habrá conseguido una complicación muy grande donde dada su inmadurez o asesina a un niño o se casa con una persona con la que tendrá una vida complicada, pero lo más importante es el alma. Esto parece difícil de entender en una sociedad tan bombardeada con el camino de los hombres que el camino evangelico parece un cuento de hadas inaplicable. Pero todo sacrificio que se haga por ser fiel a Dios sabrá traer buenos frutos y los hombres tendremos siempre la opción de la puerta ancha, que no lleva a una indigestión sino a la perdición.

    2. «Pero los rigoristas han demonizado de tal forma el sexo antes del matrimonio que…»

      Reclame a Dios por que fornicar sea pecado, esa palabra que usted evita nombrar, lo cual no va a hacer que deje de existir el pecado, ni que fornicar lo sea, mal que les pese a los partidarios del condenado relativismo moral, que no aceptan la moral católica. Usted lo defiende con mucho rigor, así que es un rigorista (de la inmoralidad, claro).

      «El sexo entre novios es un error, pero no es un pecado nefando»

      Lo dice usted, cuya autoridad moral es mayor que el Magisterio de la Iglesia, claro.

      «El sexo entre novios es un error, pero no es un pecado nefando»

      Sólo por pura casualidad ha dicho usted algo cierto, aunque sólo a medias, ya que en la moral católica se han denominado «pecados nefandos» a la masturbación, al incesto, a los actos homosexuales, al bestialismo y a cuaquier forma contraria al uso natural del sexo entre hombre y mujer.

      1. El sexo entre hombres y mujeres solteros es otro pecaso diferente que se llama fornicación.

        «Decirle eso a un joven es echar por tierra toda la autoridad moral de la Iglesia en materia de sexo»

        Lo que usted dice es inmoral y contrario a la doctrina y moral de la Iglesia católica, cosa a que usted le da igual, porque usted no es católico sino «sabadista» (o lo que es lo mismo: «pìenso y hago lo que me da la gana, porque la moral la decido yo, y busco y rebusco citas sacadas de contexto que apoyen mis desvaríos y fábulas»; vamos de lo que previno el apóstol San Pablo y que tanto abunda hoy en día).

        1. “El sexo entre hombres y mujeres solteros es otro pecaso diferente que se llama fornicación.” Pues no señor, porque fornicación viene de porni, prostituta y el 6º mandamiento lo que dice es “no cometerás adulterio”. El sexo entre personas que podrían casarse no aparece como pecado ni en el AT ni el NT. Pero, como todos los mandamientos se resumen en amar a Dios y al prójimo, si con el sexo se hace daño a alguien será pecado, venial si se le hace un daño leve y mortal se le hace un a daño grave. 2. “Lo que usted dice es inmoral y contrario a la doctrina y moral de la Iglesia católica”. Lo que es inmoral y contrario a la doctrina y moral católica es lo que dice Vd.: combatir la sanidad universal, porque Jesús no dijo: “ïos malditos al fuego eterno por tener sexo con vuestras novias”, sino “porque estuve enfermo y no me curaste”.

          1. » Pues no señor, porque…»

            …porque usted lo dice. Pues vale. No me voy a poner a discutir la doctrina católica (no es opinable). Si quiere la acepta y si no, puede usted creer lo que a usted le dé la gana, que ésto son lentejas: si quiere las come, y si no las deja.

            Y no sea tan pueril, ni finja que no se enteró cuando le refuté la chorrada de «el 6º mandamiento lo que dice es ‘no cometerás adulterio’”, porque el enunciado de cada mandamiento no aplica exclusivamente a dicho enunciado (si el Decálogo hubiera tenido que hacer un listado casuístico de lo que prohíbe cada mandamiento, en vez de 10 habría 100 o 1000) y, por tanto, permite todo lo demás: tal absurdo sólo lo puede defender o un ignorante, o un inmoral. Y sí: las condenas a la fornicación (nombrada así, tal cual( son abundantísimas, tanto en el AT como en el NT. Si su Biblia dice otra cosa, tírela a la basura porque será una manipulación protestante o de otra secta.

          2. «Lo que es inmoral y contrario a la doctrina y moral católica es lo que dice Vd.: combatir la sanidad universal, porque Jesús no dijo: “ïos malditos al fuego eterno por tener sexo con vuestras novias”, sino “porque estuve enfermo y no me curaste»

            Puede dejar de trollear y decir chorradas, que ésto también está refutado hace muuuuchos comentarios: según su teoría (ajena a la fe católica), es usted el inmoral, pues se niega a pagar la sanidad a todos los demás dando el 100% de sus bienes e ingresos (usted, no yo, que ya pago impuestos y usted no acepta que la sanidad se financie con impuestos, sino que quiere que alguien pague la carísima sanidad de todos los demás; así que dé ejemplo). Y nuevamente: tire su Biblia falsa, porque en ella no pone «estuve enfermo y no me curaste». O éso, o es que usted está cegato y ve lo que no está escrito (que además le condenaría a usted).

  7. Lo vengo comentando en algunos de mis intervenciones. Parece que hemos hecho bueno lo de tan solo preocuparnos del sexto. Ahi tenemos que un sacerdote, sale algo, «permisivo», que se acuerdan propuestas sinodales, sobre curas casados, bendiciones de otras sexualidades, etc. ¿Esto es lo unico que nos preocupa?. Veo una falta de predicar sobre todos los temas, y la sexualidad canalizarla como un asunto con base en las enciclicas, serias, presentes.

    1. Claro: falta que se predique sobre otros temas, no sólo para promocionar el ecolojetismo de la Pachamama, la inmigración ilegal, el homosexualismo, el feminismo radical y la ideología de género, etc. Se debería predicar sobre el Sexto, por ejemplo, pero según la doctrina y moral católicas, lo cual no se hace en ninguna predicación desde hace más de medio siglo.

  8. La castidad es una virtud olvidada.
    El cristiano debe rescatar ésa virtud.
    Si desde el noviazgo la relación entre los dos es carnal olvidando las normas morales del Evangelio estarán cimentando en arena y van a un fracaso seguro, de ahí tanto divorcio.
    Éso lo leí. 🙂
    Y yo digo que la que lleva todas las de perder es la mujer, el hombre la deja y se busca otra y muy campante.
    En éste folletito viene una poesía andaluza dice:
    «Por no besarte en la boca
    la otra noche en los jarales,
    tuve que hacerme de roca;
    y éso la Virgen lo sabe,
    que cuándo un potro se desboca
    no hay potrero que lo pare»

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