El arzobispado de Santiago estudia emprender acciones legales contra los autores de un vídeo obsceno en la Iglesia de Piñeiro

El arzobispado de Santiago estudia emprender acciones legales contra los autores de un vídeo obsceno en la Iglesia de Piñeiro

Una iglesia ha vuelto a ser objeto de profanación por culpa de un videoclip obsceno.

El videoclip de contenido obsceno, blasfemo y profano fue grabado en la iglesia parroquial de San Mamede de Piñeiro, en Ames. Durante los 3:44 minutos que dura el vídeo, se observa como utilizan los bancos de la iglesia para realizar bailes de contenido erótico y obsceno y también frente al altar.

Más allá de ese contenido y tipo de bailes fuera de lugar y de mal gusto, al final del videoclip se ve a una mujer que simula ser un sacerdote en el altar con un cáliz con vino y donde simula llevar a cabo una consagración, para después mojar la forma en el cáliz con vino y simular también dar la comunión al protagonista del videoclip llamado Berto.

Lo más llamativo, es cómo en la propia descripción del videoclip subido a Youtube entre los agradecimientos citan a la «Iglesia de San Mamede de Piñeiro (en especial a Señora Fe)». Además, según recoge la Voz de Galicia, el representante del músico señala que todo se facilitó y que no hubo ningún problema», una versión que contrasta radicalmente con el comunicado del arzobispado de Santiago de Compostela al que ha tenido acceso nuestro bloquero PacoPepe y ha podido confirmar Infovaticana.

Comunicado del arzobispo de Santiago

Ante el escándalo mayúsculo causado por la grabación de dicho vídeo en un lugar sagrado, el arzobispo de Santiago de Compostela emitió un comunicado interno para dar explicaciones.

En ese comunicado, Julián Barrios ha lamentado profundamente «la emisión de este video con imágenes tomadas en el templo parroquial, cuyo contenido y resultado final vulneran el respeto a los derechos fundamentales, concretamente el de libertad religiosa, que necesariamente abarca el respeto a los sentimientos religiosos de la persona y a los lugares sagrados».

Además, el arzobispo incide en que el propio arzobispado había prohibido expresamente por escrito que se llevara a cabo esa grabación.

El arzobispo también afirma que «es menester pedir perdón humilde y sinceramente a los fieles de la parroquia de Piñeiro y a todas las personas de buena voluntad que se han sentido justamente heridas por este uso indebido e irrespetuoso de un lugar sagrado».

Desde el arzobispado de Santiago de Compostela confirman a Infovaticana que «Monseñor Julián Barrios está siguiendo muy de cerca este tema y que se están estudiando en estos momentos emprender acciones legales contra los autores de la grabación del vídeo».

Les ofrecemos el comunicado íntegro del arzobispo:

Comunicado del Arzobispado de Santiago de Compostela

Habiendo tenido noticia esta misma mañana de la difusión de un vídeo grabado, en gran parte, en la Iglesia de San Mamede de Piñeiro (Ames), parece oportuno dirigirse a los sacerdotes de esta Archidiócesis con las siguientes consideraciones:

1.- En primer lugar, lamentar profundamente la emisión de este video con imágenes tomadas en el templo parroquial, cuyo contenido y resultado final vulneran el respeto a los derechos fundamentales, concretamente el de libertad religiosa, que necesariamente abarca el respeto a los sentimientos religiosos de la persona y a los lugares sagrados.

2.- Las grabaciones en la Iglesia de Piñeiro han sido realizadas pese a la prohibición expresa y escrita del Arzobispado de Santiago, remitida a los solicitantes.

3.- Estos lamentables hechos fueron posibles sólo debido a la manifiesta actuación dolosa por parte de los responsables de la realización del video, lo cual se pone de manifiesto por el engaño a la hora de dirigirse al párroco, abusando de su buena fe, dado que le ocultaron el contenido de la grabación y la negativa que ya habían recibido por parte de la autoridad diocesana competente; además, todas las actuaciones se realizaron en ausencia del sacerdote y de las personas que custodian las llaves y el templo.

4.-Por otra parte, es menester pedir perdón humilde y sinceramente a los fieles de la parroquia de Piñeiro y a todas las personas de buena voluntad que se han sentido justamente heridas por este uso indebido e irrespetuoso de un lugar sagrado.

5.- Conviene recordar que es propio de una sociedad avanzada el mostrar respeto hacia las convicciones de los otros, concretamente en lo que se refiere a los sentimientos y creencias religiosas y a los espacios de culto propios de aquellos que las profesan. Situaciones como las recogidas en el video aludido exigen y demandan de todos nosotros un especial cuidado a la hora de atender determinadas peticiones que, con apariencia inocua, esconden un deseo de dañar o herir los sentimientos religiosos y la dignidad de las personas.

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