Cañizares alerta de que «vivimos tiempos difíciles, de secularización muy severa»

Antonio Cañizares
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El cardenal y arzobispo de Valencia, Monseñor Antonio Cañizares ha escrito una carta pastoral dirigida a los sacerdotes de la archidiócesis de Valencia de cara al día 9 de junio, fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote.

Volverán a reunirse en la catedral de Valencia como «signo de comunión diocesana». Los sacerdotes, asegura Cañizares, «concelebraremos la Eucaristía y la fiesta sacerdotal con inmenso gozo, pero la celebraremos en tiempos no fáciles, por la pandemia del coronavirus y todo lo que está llevando consigo aparejado, porque vivimos tiempos difíciles, de secularización muy severa; una nueva época, que se caracteriza por ser como decía San Juan Pablo II época de “apostasía silenciosa”. Pero no nos arredramos en nuestro ser y ministerio sacerdotal, que no es otro que el de Cristo, ni nos echamos atrás en el anuncio del Evangelio, porque estamos ciertos que el Evangelio es “fuerza de salvación para todo el que cree”, y que en él se contiene toda esperanza y en él se nos da todo el amor misericordioso, infinito, de Dios, entregado y manifestado en el rostro humano de su Hijo Unigénito Jesucristo, que nos amó hasta el extremo en un amor y con una misericordia sin límites».

«Os recuerdo aquellas palabras de la Carta a los Hebreos, carta del sacerdocio y de la esperanza, que en tantas ocasiones os he recordado: “quitémonos lo que nos estorba y corramos en la carrera que nos toca, sin retirarnos, fijos los ojos en el que inicia el camino de la fe y es su meta, que renunciando al gozo inmediato, soportó la cruz, sin miedo a la ignominia, y ahora está sentado a la derecha del Padre”, escribe el cardenal.

El arzobispo de Valencia comenta que «no puedo olvidar, en la circunstancias que os escribo, las palabras que el Papa Francisco nos dijo a los cardenales en la homilía de la Eucaristía que presidió en la capilla Sixtina al iniciar su ministerio, sacando tres conceptos claves de las lecturas de la Palabra de Dios proclamadas: “Caminar. Nuestra vida es un camino y cuando nos paramos, algo no funciona. Caminar siempre en la presencia del señor. Edificar. Edificar la Iglesia. Se habla de piedras: las piedras son consistentes; pero piedras vivas, piedras ungidas por el Espíritu Santo. Tercero, Confesar. Podemos caminar cuanto queramos, podemos edificar muchas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, algo no funciona. Acabaremos siendo una ONG asistencial, pero no la Iglesia, esposa del Señor”. «Esa debiera ser nuestra postura hoy en medio de las dificultades», sostiene Cañizares.

Ante los grandes desafíos de esta etapa de la historia el cardenal Cañizares propone como programa personal y comunitario «la persona de Jesucristo. No se trata de inventar un nuevo programa, aunque vayamos a tener un programa propio. Todo debe partir del encuentro con Cristo y estar encaminado al encuentro con Él. El programa ya existe. Es el de siempre, recogido en el Evangelio y la Tradición viva, y concretado en el que apruebe el Sínodo Diocesano: no vayamos ni más allá ni a otro sitio, ni por otra senda que no sea Jesucristo».

Por eso, recuerda en alusión al Papa Francisco que «nuestra mirada no puede ser solo sociológica, debe ser una mirada dictada por la compasión: la mirada del corazón que muestra la ternura y la misericordia de Dios».

Cañizares recuerda a los sacerdotes que «es Cristo quien nos muestra el camino verdadero de la renovación, una renovación radical, de nuestra querida Iglesia, herida por nuestros pecados, por los escándalos y esclerosis de sus miembros, de los que la formamos y la gobernamos: una renovación radical que vendrá de vivir las bienaventuranzas, autorretrato que Jesús nos dejó de sí mismo: una renovación nuestra, de los sacerdotes, para edificar una Iglesia pobre y de los pobres».

Por último, el purpurado afirma ante su clero que «tengáis y recibáis la atención necesaria de mí y de mis Obispos Auxiliares, de los Vicarios Territoriales, de los Arciprestes, de la Delegación Episcopal del Clero, propiciando y fortaleciendo la formación para el sacerdocio o el diaconado, o en el sacerdocio y en el diaconado, con una adecuada y vigorosa formación permanente, la visita pastoral de los Obispos, la atención médica y de residencias, ejercicios espirituales y retiros… y la potenciación de la pastoral vocacional».

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Comentarios
2 comentarios en “Cañizares alerta de que «vivimos tiempos difíciles, de secularización muy severa»
    1. Sí, sí, Don Antonio, está Vd muy sensato aunque como dice Sacerdote católico sobran las referencias al grandísimo insensato de Francisco. Arrastra Vd las consecuencias del pasado cónclave en el que no estuvo nada sensato.

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