Cerca de mil personas despiden al obispo de Gerona

Funeral Francesc Pardo
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La Catedral de Gerona acogió ayer la misa exequial del obispo de Gerona, Mons. Francisco Pardo. Un millar de personas han querido decir el último adiós al que ha estado al frente de la diócesis durante 13 años y medio.

La ceremonia fue presidida por el arzobispo de Tarragona, Mons. Joan Planellas, y concelebrada por el nuncio apostólico de España, Mons. Bernardito C. Auza; el cardenal arzobispo de Barcelona, ​​Mons. Juan José Omella, el conjunto de obispos de las diócesis con sede en Cataluña, los abades de Montserrat y Poblet, junto con un centenar largo de presbíteros.

Al funeral también acudió una numerosa representación de la familia, miembros de la Curia diocesana y autoridades civiles, entre ellas la alcaldesa de Gerona, Marta Madrenas; las consejeras Lourdes Ciuró, de Justicia, y Gemma Geis, de Universidades; o el presidente de la Diputación de Girona, Miquel Noguer, informa la diócesis gerundense.

A primera hora de la mañana se instaló la capilla ardiente con el féretro del obispo Francisco, que ha ido recibiendo la visita de los fieles.Cerca de un millar de personas asistieron a la Misa para darle un último adiós al obispo. Durante su homilía, Mons. Joan Planellas ha mencionado el «Cántico de las Criaturas» de san Francisco de Asís para remarcar la muerte como una «hermana» de la que ningún ser viviente se puede escapar. Para Planellas, la realidad de la muerte nos hace experimentar nuestra pobreza más absoluta. Ha hecho un llamamiento a la esperanza: “Caminemos hacia la esperanza, hasta nuestro encuentro con Dios; la vida del obispo Francisco ha sido rebosante de este caminar en la esperanza”.

Mons. Planellas hizo un repaso a la trayectoria pastoral del obispo Francisco como párroco y después como obispo y sus respectivas responsabilidades tanto en la Conferencia Episcopal Tarraconense como en la Conferencia Episcopal Española. En este último caso, fue responsable de la Pastoral de la Salud. El arzobispo ha dicho que «todavía es recordado por su entrega y dedicación predicando un fuerte vínculo de solidaridad entre el dolor y la enfermedad, dadas también sus circunstancias personales».

Funeral Francesc Pardo

Planellas definió al obispo Francesc Pardo como “misionero incansable” y “con una actividad que le ocupaba plenamente. Todos los que hemos colaborado con él. Allí donde verdaderamente gozaba era ir a las parroquias, estando entre la gente le salía lo mejor de sí mismo”. Ha alabado la entrega generosa y el legado de pastor y ha revelado que en su testamento espiritual ha dejado escrito: “Doy gracias a Dios de haberme escogido pastor, a semejanza de Cristo el buen pastor, de la Iglesia de Girona, a la que quiero con todas mis fuerzas ya la que he procurado servir en estos años”.

Al final de la misa, el recién nombrado administrador diocesano y hasta entonces Vicario general de la diócesis, Lluís Suñer, y uno de los hermanos del obispo Francisco, Pere Pardo, dirigieron unas palabras de despedida y de agradecimiento. Seguidamente, se procedió a dar sepultura al cuerpo del obispo en el centro de la nave, entre el presbiterio y el órgano, justo al lado de la tumba del obispo Josep Cartañà, el último que fue enterrado en el templo, el año 1963.

El obispo Francisco murió en Girona el pasado jueves 31 de marzo por la noche en el Hospital Trueta de Girona, donde se encontraba ingresado desde el pasado 3 de marzo a causa de una insuficiencia respiratoria provocada por una broncoaspiración. A partir de entonces su estado de salud se había mantenido en una situación clínica crítica y de gran fragilidad, a pesar de algunas mejoras puntuales. Las complicaciones de las últimas horas fueron la causa de la muerte.

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