La transgresión del Primer Mandamiento

Por Pedro Abelló idolatría pachamama pandemia coronavirus
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El 17 de noviembre de 2019 se produce en Wuhan el primer caso de contagio del llamado Covid-19, a menos de un mes de los sucesos de Roma, y desde entonces el mundo que conocíamos ya no existe.

Hemos podido leer en los últimos días gran cantidad de noticias relativas al llamado Convoy de la Libertad de los camioneros canadienses, enfrentados a las graves limitaciones a la libertad impuestas por las políticas del gobierno de su país. Si bien la actuación de esos camioneros merece toda mi admiración y respeto, me temo que no va a servir por sí misma para resolver la situación que estamos viviendo, pues no hemos sabido entender la dimensión sobrenatural del problema.

Soy consciente de que acabo de pronunciar dos “herejías”: la primera contra aquellos que piensan que el activismo es la forma de resolver estas situaciones. La segunda contra la mentalidad modernista, que considera simplemente absurda cualquier referencia a la sobrenaturalidad, dado que sólo cree en lo que puede ver y tocar.

A los activistas responderé que no menosprecio en absoluto la acción heroica de esos hombres y la respeto profundamente. No olvidemos que ya la Escuela de Salamanca, en boca de Francisco Suárez, estableció la legitimidad de la resistencia a la tiranía en nombre del bien común. Simplemente pienso que hoy la solución no puede venir exclusivamente por esa vía, e intentaré explicar por qué.

A los modernistas no les responderé nada, porque estoy de acuerdo con quien acuñó aquel dicho (y no recuerdo quién fue): “quien cree no necesita explicaciones; a quien no cree, toda explicación resulta inútil”.

El pasado 17 de febrero, el digital Crisis Magazine publicó un artículo de Eric Sammons titulado Pachamama Did This, artículo magistral que recomiendo a quien quiera profundizar en este tema y que define la naturaleza profunda de la cuestión, si bien Sammons no es el primero en haber abordado el problema desde esa perspectiva, dado que se trata de una perspectiva fácilmente accesible a cualquier mente abierta al espíritu. Yo me limitaré, modestamente, a volver a exponer los puntos fundamentales de la cuestión.

Quien esté familiarizado con la Sagrada Escritura, especialmente con el Antiguo Testamento, reconocerá fácilmente una relación de causa-efecto entre ciertos pecados colectivos del pueblo de Israel y las grandes desgracias que caen sobre él: invasiones de pueblos extraños, destrucción del Templo, deportaciones, matanzas, hambrunas, diáspora…

El principal de los pecados que se relacionan con estas desgracias es la idolatría. Desde el episodio del becerro de oro en el desierto, cada vez que Israel traiciona a Yahvé adorando a otros dioses, caen sobre él los más terribles castigos.

La idolatría es el pecado más grave contra Dios. No en vano el primero de los Mandamientos es este:

«Yo soy el Señor tu Dios. Yo te saqué de Egipto, del país donde eras esclavo. No tengas otros dioses además de mí. No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni los adores. Yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso. Cuando los padres son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la tercera y cuarta generación. Por el contrario, cuando me aman y cumplen mis mandamientos, les muestro mi amor por mil generaciones.

Dios retira la protección a su pueblo cuando éste peca gravemente contra Él, permitiendo que experimente los mayores infortunios, pero vuelve a darle su protección cuando el pueblo arrepentido se vuelve hacia Él y repara las ofensas. Cuando los israelitas en Babilonia vuelven a Dios, cesan la cautividad y el exilio, regresan a Israel y reconstruyen el Templo.

Pues bien, no hay ningún motivo para pensar que las cosas deban ser hoy diferentes. De hecho, las apariciones marianas reconocidas por la Iglesia están llenas de advertencias sobre castigos que han venido o vendrán sobre nosotros si no cesamos de ofender a Dios. En 1917, en Fátima, la Virgen anuncia el próximo fin de la Primera Guerra Mundial, pero advierte que, si la humanidad no se arrepiente y no hace penitencia, durante el pontificado de Pío XI se desencadenará otra guerra peor, anunciando el signo que la precederá: el cielo iluminado por una luz extraña, y el mundo vio, efectivamente, el 25 de enero de 1938, la noche iluminada por lo que se llamó “una extraña aurora boreal”. En octubre Alemania ocupaba los Sudetes, iniciando el proceso que conducirá a la Segunda Guerra Mundial.

Toda transgresión comporta su castigo. Las transgresiones individuales pueden ser castigadas en la vida futura, pero los colectivos no sobreviven a este mundo, por lo que las transgresiones colectivas reciben aquí su castigo. Nuestra civilización ha dado la espalda a Dios, haciéndose colectivamente merecedora de un castigo, que probablemente estamos comenzando a sufrir, y el acontecimiento que señala el inicio del castigo, ¿no es acaso un acto de idolatría?

El 4 de octubre de 2019, en los jardines del Vaticano, tiene lugar un acto de veneración a un ídolo pagano, la Pachamama. En palabras de monseñor Nicola Bux: “Se han inclinado, con la frente en tierra, como para adorar una nueva divinidad: la Madre Tierra”. El 8 de octubre, en la Misa de apertura del Sínodo de la Amazonía en la Basílica de San Pedro, grupos de indígenas elevan cantos a la Madre Tierra: “Sínodo de la Amazonía, escucha el grito de la Madre Tierra y de los pueblos y conviértete en una Iglesia profética”, y la foto del ídolo es llevada en procesión a la Basílica. En los días siguientes, la iglesia de Santa María en Traspontina se convierte en un santuario dedicado a la Pachamama, con imágenes y otros objetos de culto en el centro de la nave. Kathy Clubb escribe ya el 8 de octubre en Fetzen Fliegen su artículo “Violando el Primer Mandamiento”.

El 17 de noviembre de 2019 se produce en Wuhan el primer caso de contagio del llamado Covid-19, a menos de un mes de los sucesos de Roma, y desde entonces el mundo que conocíamos ya no existe.

¿Es posible no ver entre ambas cosas una clara relación? Sólo quien rechaza lo sobrenatural puede permanecer ciego a la evidencia. Dios ha retirado su protección a esta civilización atea y ahora idólatra, y como indica la Sagrada Escritura, no volverá a dársela hasta que dejemos de ofenderlo y reparemos la ofensa mediante la oración, el sacrificio y la penitencia, en una medida proporcional a la gravedad de la ofensa cometida.

El activismo político por sí solo no va a reparar la ofensa al primer Mandamiento ni el alejamiento de Dios de toda una civilización si no va unido a la oración, el sacrificio y la penitencia de una parte suficientemente representativa del colectivo, empezando, evidentemente, por aquellas jerarquías que han permitido o participado en los hechos referidos. Mientras eso no suceda, esta civilización queda expuesta a la cólera de Dios y ha empezado ya a beber la copa de Su ira.

Por Pedro Abelló

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Comentarios
52 comentarios en “La transgresión del Primer Mandamiento
  1. !Y lo que falta!
    Y que no vayan a inventar que es la madre tierra que está enojada.
    El enojado es Dios Nuestro Señor.
    Retiró su presencia física de la tierra y se quedó en la humilde figura de Pan, siendo así que no causa temor ni preocupación a los malvados, !Pan! Entonces usemos de Su Esposa como queramos, hagámos de Ella como nos venga en gana.
    Éso, más nuestros pecados, deben de tenerlo harto.

    1. 1. Del 4 de octubre al 17 de noviembre creo que van 40 días.
      2. Puede que por la abominación de idolatría de aquél día se haya iniciado el camino por el desierto.
      3. Peregrinación hacia la tierra prometida celestial.

  2. Y sí, creo que muchos ya lo hemos pensado, pero no muchos se atreven a decirlo o plasmarlo en un papel. Otros no querrán ni siquiera pensar por temor o cobardía y los necios, a negar, caricaturizando y ridiculizando como es su costumbre

    1. Sinceramente no creo que la chorrada de la Pachamama realizado por un demente, pueda enojar a Dios Padre. Esto es solo una consecuencia de las evidentes deslealtades de la iglesia a Dios desde hace por lo menos 250 años. No es una cosa de ahora, el espectáculo de esa jerarquía chiflada y arrodillada ante un ídolo de la naturaleza, solo puede provocar asombro o carcajadas. No es eso lo que provoca la ira de Dios. Si quieren saberlo estudien con paciencia los papeles del concilio, es poner al becerro de oro por escrito, y verán las verdaderas causas de los castigos que nos acechan. Y las consecuencias del concilio que estamos viviendo, esa es la madre del cordero de la enemistad de la jerarquía con Dios.

  3. Decía San Luís María Griñón de Montfort: «Dios castiga en la tierra para no tener que castigar en el Cielo.»
    Tras el grave pecado de idolatría de Francisco vino el covid. ¿Fue casualidad o providencia? No lo sabemos, pero es plausible que se trate de un correctivo divino, como leemos en las Escrituras que tantas veces ocurrió.

    1. Aquí se me plantea una cuestión teológica. Es cierto que el mundo está paganizado, lo de la pachamama no es más que la oficialización de ese paganismo y ante eso es normal que Dios castigue y haya tomado ese punto como referencia.

      Pero hay miles de personas creyentes devotos que han muerto del virus, lo mismo que morían los ju´dios devotos a manos de los invasores.

      Esa es la cuestión teológica que se plantea.

      1. ¿Cuál es la cuestión teológica? ¿Que pueden pagar justos por pecadores? Pues sí, por ejemplo cuando hay una inundación, un terremoto, una epidemia, etc. ¿Esas desgracias las envía Dios? Pues algunas sí y otras las permite. ¿Es justo que mueran pecadores y fieles devotos? Sí, ¿por qué no? Para los ateos con la muerte acaba todo, por lo que ésta es lo peor que existe y, por tanto, si se atribuyera a Dios sería un castigo. Ellos no creen en la Providencia divina. Sin embargo, esas personas fallecidas quizás estén ya en el cielo (o en el Purgatorio). Quizás, si no hubieran muerto ahora, no se habrían salvado. Los designios de Dios son inescrutables.

    2. Eso es muy plausible lo que usted dice, de vez en cuando Dios tienen que dar un puñetazo en la mesa, para poder salvarnos. Este mundo anda enloquecido adorando todo menos al que se le debe total adoración. Ya más aberraciones como a los niños hacerlos trans, y querer fomentarlo o generalizarlo, no se pueden dar. Propagandas gays tan intensas inducen a muchas personas débiles de pensamiento y no tan débiles a creerse que son gays o cualquiera sabe el qué, porque estos hijos de satanás hacen propagandas tan buenas que hasta al más cabal le hacen dudar. Si Dios no interviene de vez en cuando, todos al final nos corromperíamos.

  4. Y lo que falta, ya ha sido soltado el tercer caballo, la Guerra, si los mandatarios chinos deciden invadir ahora Taiwan se soltará el cuarto y último caballo, la muerte. Dios nos pille confesados

  5. Era imposible que Dios no reaccionara ante la mayor traición eclesiástica después de la del Iscariote. Cuando los cardenales y sus sirvientes procesionaban al ídolo por la plaza de San Pedro, vimos perfectamente por TV cómo gritaban las piedras. Por el efecto aplanador de los teleobjetivos se veían, justo detrás del trono ambulante de Pachamama, las palabras grabadas en la base del obelisco:
    «Ecce Crucem Domini! Fugite partes adversae!»

  6. La transgresión de Francisco con un acto idolátrico, sus errores que niegan la doctrina en varios puntos, su silencio ante el genocidio del aborto, así como el asentimiento de estas actitudes por parte de muchos católicos, junto con los errores y pecados del mundo, son motivo sobrado para que Dios nos envíe avisos y correctivos.

      1. Fede, te metes con una persona, cuando aquí estamos hablando del comienzo del desastre más grande que nadie habíamos visto en nuestra vida.

  7. La relación causa-efecto entre la profanación del altar de san Pedro y la peste mundial la dejé ver en uno de mis comentarios. Me alegra muchísimo ver que otros llegaron a la misma conclusión que yo. El acto formal de profanación de la Iglesia fue el culmen de una serie de herejías execrables que se producían desde mucho tiempo atrás y que consistían en la divinización de la Tierra, más o menos encubierta, con fraseología ecologista. El valiente acto de Alexander Tschugguel, lanzando el ídolo al Tíber le convirtió en un nuevo Gedeón y aireó el escándalo del sacrilegio cometido. Lejos de arrepentirse, la Iglesia volvió a colocar el ídolo. Cuando la pandemia arreciaba, la jerarquía llegó a decir que era «un pecado contra la Tierra». No, señores modernistas, la pandemia fue «un pecado contra el primer mandamiento de Dios por sustituirlo por la Tierra». La consecuencia de esta deducción convierte al papa actual en el responsable de la pandemia.

    1. Ese ídolo pagano sería, además, un demonio cuyas figuritas adoran algunas tribus indígenas de los Andes (no del Amazonas), según oí a algún especialista en la materia.

  8. Pues si, genial conclusión, no fue la madre tierra cabreada, no fueron los chinos, no fue el inocente pangolín, los responsables de la pandemia son Francisco y sus esbirros. Habrá que ir al Vaticano a pedirle cuentas. El castigo de Dios por el becerro de oro fue tremendo. El buey Apis egipcio fundido en oro. Ahora nos puede caer la tercera mundial. Pues bien, una vez conocido al culpable, la pregunta es, por qué no lo echan de una vez.

  9. Parece que es más fácil que sobrevenga una guerra nuclear que sacar a un demente instalado en un sillón.
    Dios, como de costumbre , no castigó al demente peligroso sino a un montón de gente que nada tenía que ver.

    1. «Dios ,como de costumbre» Fede.
      Estás diciendo que Dios se equivoca a toda hora, o qué es injusto a toda hora.
      ¿ Y crees que «un montón de gente nada tiene qué ver».
      Ten la certeza que ‘todos’ tenemos que ver. Unos más, otros menos, pero no hay ninguno sin pecado. Quizás tal vez, los recién bautizados.
      Además sólo la muerte eterna es de tenerle miedo, morirse no es ni anormal ni trágico Fede.

    2. «Dios, como de costumbre , no castigó al demente peligroso»

      Qué poquita Historia sabe usted (como casi de todo). Al que no le vino el castigo en esta vida (a muchos de ellos), le vino en la otra; como le vendrá a usted no no se convierte. De Dios nadie se ríe, y el que lo hace comprobará cómo su risa se torna en lágrimas.

      1. «No corras a curar la herida del cínico, pues es brote de mala raíz» (Eclesiástico). No hay que contestar a los comentaristas que solo buscan jaleo. Oración.

  10. Y lo «curioso» es que cuando le rinden culto al demonio de la Pachamama no lo hacen dándole la espalda ni «de cara al pueblo»(versus populum) como en la misa protestantizada del novus ordo, sino «versus demonium»(no vaya ser que se ofenda) y hasta en lenguas indígenas!. Si que son «tradicionalistas» estos hipócritas profetas de Astarte y Baal Moloc del CVII…🤔🤢🤮

  11. El 17 de noviembre de 2019 se produce en Wuhan el primer caso de contagio de coronavirus… que se sepa, y dicen que opr culpa del consomé de pangolín y el pincho de murciélago…

  12. Si, la existencia de virus y las pandemias tienen una explicación totalmente racional, pero olvidémonos de eso y démosle una explicación sobrenatural, renunciemos a dar explicaciones racionales a los acontecimientos y retrocedamos miles de años, los bolígrafos no se caen por la ley de la gravedad, se caen porque Dios se enfadó con el dueño, para que vamos a ser racionales pudiendo imaginar intervenciones divinas!!!

    1. Qué comentario tan absurdo, propio de un troll anticatólico bastante inculto. ¿A estas alturas nos va a contar lo irracional que es la fe, lo oscurantistas que somos los católicos y lo listo que es usted? Qué risa. No sea tan descarado en su difusión de la leyenda negra anticatólica que enfrenta ciencia y fe, que este artículo no va de eso: Copérnico era un sacerdote católico y está enterrado en la catedral donde su obispo le hizo un mausoleo. Galileo murió en su cama tras recibir la Extremaunción y el Viático. Mendel, padre de la genética (el de los guisantes, para que usted entienda) también era sacerdote católico. Y la teoría del Big Bang también se debe a un sacerdote católico. Todos ellos, además de científicos, eran «rígidos» católicos preconciliares. No sólo no retrocedemos miles de años, sino que gracias a la Iglesia y sus miembros está usted dónde está, pesado.

      1. Si, sí, seguro que Mendel y Copérnico apoyarían que la pandemia es un castigo de Dios, no me cabe duda, ¿por cierto sabe usted que todos los científicos en la época soviética eran comunistas?, resulta que ningún científico quiere morir ni en Siberia ni en la hoguera. Aparte la existencia de Dios no es un tema científico, por eso Euclides era pagano, Copernico era católico y los científicos modernos son agnósticos, la creencia en Dios es una cuestión cultural o de conveniencia, no científica,

        1. ¿Es Francis Collins un agnóstico? ¿Lo era Albert Einstein? Como si acaso no pudiera haber científicos brillantes y creyentes en épocas modernas.

        2. ¿Y usted qué sabe lo que apoyarían Mendel o Copérnico? ¿Y cómo piensa demostrar que una pandemia o cualquier otra desgracia no es un castigo divino? No puede. Si no tiene fe, no hay nada que discutir. Usted puede seguir creyendo en un inexistente universo material eterno (que la ciencia niega) o auto-creado (que también la ciencia, y hasta la lógica, niega). Y su teoría de por qué los científicos citados eran sacerdotes católicos es absurda no: lo siguiente. Ni era obligatorio ser sacerdote, no tampoco católico en esa época (mucho menos, científico), ni se han quemado nunca científicos en ninguna hoguera (salvo Servet por Calvino). También puede dejar de soltar soflamas falsas por indemostrables: «los científicos modernos son agnósticos». ¿Perdón? ¿Qué científicos modernos? ¿Los científicos agnósticos? Pues mire, sí: todos los científicos agnósticos son agnósticos. Lo mismo que todos los panaderos agnósticos son agnósticos. (SIGUE)

          1. Es que es irrelevante lo que los cientificos piensen de Dios, lo que cuenta es la realidad, y la realidad es que los virus infectan siguiendo leyes biológicas y los boligrafos se caen por la gravedad, se ponga usted como se ponga

          2. Ya le he dicho que sus argumentos sirven en las dos direcctiones: Es que es irrelevante lo que los cientificos dejen de pensar de Dios, lo que cuenta es la realidad, y la realidad es que Dios ha creado tanto los virus, como las leyes que rigen el universo (que no son causa de sí mismas) y los boligrafos se caen por la gravedad porque así lo ha decidido Dios, se ponga usted como se ponga.

        3. En cambio, entre los científicos creyentes no hay ni uno solo agnóstico, qué cosas. ¿A que usted no ha preguntado uno por uno a todos los científicos lo que creen? Pues eso, que no diga absurdeces, ni frases vacuas como «la creencia en Dios es una cuestión cultural o de conveniencia, no científica», que sirve en ambas direcciones. Fíjese: «la creencia en la inexistencia de Dios (porque es una creencia, una fe, igual de indemostrada e indemostrable empíricamente como la fe religiosa) es una cuestión cultural o de conveniencia, no científica». De hecho, se ajusta más a la verdad mi frase que la suya.

          1. Pero es que tengo un amigo en una secta que dice que el volcan de la Palma es un castigo por la existencia de católicos y que eso ofende a su Dios, ¿tambien tengo que creer lo que él dice?. Así que no se que pensar. No veo cual es la diferencia entre lo que usted afirma y lo que afirma él, no se por qué hay que creer que cualquier desgracia que se elija es obra de Dios para castigar lo que a alguien no le gusta, es pura arbitrariedad, si tengo que creer eso puedo creer cualquier cosa

          2. «Pero es que tengo un amigo en una secta que dice que el volcan de la Palma es un castigo por la existencia de católicos y que eso ofende a su Dios»

            Su amigo imaginario pertenece a una falsa religión. Dios castiga cuando lo considera, con independencia de lo que piense él, su secta, usted o la secta de usted.

            «¿tambien tengo que creer lo que él dice?»

            No debe. Pero puede creer lo que le dé la gana.

            «no se por qué hay que creer que cualquier desgracia que se elija es obra de Dios…»

            ¿Quién le ha dicho que haya que creer tal cosa? Lea bien. Es difícil que refute algo que nadie ha sostenido (se llama falacia del hombre de paja).

            «…es pura arbitrariedad»

            Infórmese sobre el significado de «arbitrariedad», que obviamente desconoce.

            «si tengo que creer eso puedo creer cualquier cosa»

            Es cuando el hombre deja de creer en Dios cuando comienza a creer en cualquier cosa, no al revés.

    2. ¿Puede decirme en qué época de la Cristiandad la caída de los bolígrafos, cuando se dejan suspendidos en el aire, se explicaba diciendo que era porque Dios se había enfadado con el dueño? Yo pensando que la gente de la época lo explicaba a partir de la física aristot´élica y la de otros autores clásicos y medievales posteriores y ahora resulta que el muy iluminado Jose ha descubierto Narnia y no es así. Anda hijo, sigue soltando tus chorradas de siempre a ver si crees que se las va a tragar aquí alguien.

  13. Y si, por lo menos yo lo vi asi. Un escandalo publico muy grande que colmo al Señor y el corrige al que ama. Lastima que se sigue el ejemplo de ninive.

  14. Aqui, hay un hermoso análisis, simple, pero profundo, que todos pueden entender!
    En efecto, adem´ás de la Bíblia, y las Profecías de Nuestra Señora, tambien tenemos, los Mensajes de Jesús a Sus Místicos, donde nos advierte del peligro de la FALSAS ALIANZAS, con el ENEMIGO que, antes de cativarnos, ya planeó destruirnos…y luego, Dios Se va, porque no vive con el MAL!
    Yo creo, que toda la «falsa misericordia» imposta por los modernistas humanistas, que no pide arrepentimiento, ni conversión, pasa por este ENGAÑO!!
    De ahí, todas estas horribles consecuencias…

  15. Estando totalmente de acuerdo con el articulo, sumo un acontecimiento sucedido en aquellas fechas. El 4 de octubre de 2019 fue la idolatría de la Pachamama en los jardines Vaticanos. El lunes 7 de octubre comenzaba el sínodo idolatrico amazonico donde se profanó la Basílica de San Pedro con ese ídolo, y el día anterior, el Domingo 6, la monja Sor Inés Sasagawa, vidente de la aprobada revelación de Akita en Japón, recibe un escueto mensaje de un ángel, luego de 46 años sin recibir nada, y que se refería a vertir ceniza y rezar el Santo Rosario penitencial, indicando con ello, en la interpretación de la vidente, de los tiempos que ya comenzaban, sin dejar nosotros de asociarlos a esas fechas en que se cometió la idolatría pachamamica.

  16. Un ángel?
    En qué momento las apariciones marianas posteriores dijeron tan solo una palabra sobre el fraude cometido por la Iglesia con Fátima ?

    1. ¿Por qué no demuestra tal fraude y se hace rico, en vez de perder el tiempo aquí soltando chorradas que no tienen nada que ver con el tema del artículo y que además no interesan a nadie?

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