¿Cuáles son las principales causas por las que se rompen los matrimonios?

causas divorcios matrimonios España
|

La Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA) es una entidad sin ánimo de lucro que agrupa a la gran mayoría de los letrados de Familia de España. El pasado 20 de enero, la asociación hizo públicos los datos del informe del IV observatorio del derecho de familia, donde señalan las causas más habituales por las cuales los matrimonios deciden divorciarse.

Como primer motivo, los abogados especializados en Derecho de Familia citan “el desgaste, el alejamiento y la falta de comunicación al que lleva el estrés provocado por la crianza de los hijos y el trabajo”. “Según numerosas estadísticas, el grupo de edad que concentra más divorcios comprende edades entre los 40 y 50 años. Es decir, aquellos que a menudo se encuentran inmersos en plena crianza. Se trata de una etapa crítica”, afirma el vocal de la AEAFA Álvaro Iraizoz Reclusa.

Durante el año 2020, último año del que se tienen datos ―tengamos en cuenta que es el de los confinamientos de la pandemia―, se produjeron 80.015 casos de nulidad, separación y divorcio en España. La duración media de los matrimonios hasta la fecha de la resolución fue de 16,6 años. En ese mismo año se produjeron 87.481 matrimonios en España.

Las doce razones más citadas por los abogados de AEAFA son las siguientes:

  1. El desgaste, alejamiento y la falta de comunicación al que lleva el estrés provocado por la crianza de los hijos y el trabajo.
  2. Desenamoramiento. A veces, acompañado del inicio de una relación con una tercera persona.
  3. Infidelidades.
  4. Dificultades económicas.
  5. Discrepancias que surgen a raíz de la crianza y de la educación de los hijos. Se pone en evidencia estilos de vida y valores completamente distintos.
  6. La excesiva presencia de las respectivas familias políticas que generalmente ayudan, pero que a veces también ahogan. Sobre todo, cuando uno de los miembros de la pareja mantiene vínculos de excesiva dependencia con su familia de origen.
  7. Irritabilidad o mal carácter. En casa, con nuestros más íntimos, se nos caen las caretas. Aprovechamos la confianza de aquellos que más nos quieren y que nos necesitan para sacar la peor de nuestras versiones.
  8. Elección de una pareja con un carácter incompatible e irreconciliable con el nuestro.
  9. Adicciones.
  10. Violencia doméstica, trato inadecuado entre los miembros de la pareja.
  11. Dificultad para gestionar las emociones que genera el surgimiento de enfermedades, físicas o mentales, o agravamiento de las ya existentes en algún miembro de la familia.
  12. Cuando uno de los miembros de la pareja «sale del armario» y determina que su orientación sexual es otra.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando

Comentarios
17 comentarios en “¿Cuáles son las principales causas por las que se rompen los matrimonios?
  1. Recuerdo una contestación de Padre Pío a un matrimonio a punto de romperse porque ya no estaban enamorados. La respuesta no se hizo esperar:

    «Es lo mejor que os podía pasar. Ahora es cuando podéis empezar a amar de verdad».

    Un amor separado de la cruz no es amor. Jesucristo, que es Amor, pues Dios es Amor, murió en la cruz. Cuando uno se casa tiene que saber que va al calvario, pues la verdadera alegría tiene sus raíces en forma de cruz.

    Esto es lo que no se explica porque tenemos miedo a la cruz, a hablar de la cruz, pero sin cruz no hay
    resurrección.

      1. Pues, a mi ha llamado la atención el empleo de la palabra «pareja»; es cierto, no se falta a la verdad, porque lo son, pero no debemos olvidar que está es ante todo una guerra por dominar el lenguaje

  2. Creo que falta lo más importante: la falta de apoyo social. Hoy, a una mujer con problemas en su matrimonio, no sólo no se la apoya, es que la sociedad la critica y desprecia por no divorciarse.
    Eso es lo fundamental. Lo otro (irritabilidad, desgaste, etc) lo ha habido siempre.
    El concepto de aguantar y salvar el matrimonio no tiene vigencia social. Así, es imposible. Pero imposible

  3. A la mujer rogando y con en dinero dando, y es que la mujer y el diablo van por la misma senda. Falta el dinero y el amor salta por la ventana. Esto no es misoginia es lo que predica la biblia, que le vamos hacer…

  4. Mientras más se lee esto, más claro se ve el despropósito. La lista de «razones» ni menciona la palabra «matrimonio». Vale igual para una «pareja» o unos novios. Ellos mismos se dan la respuesta: el matrimonio como institución social (y no digo ya sagrada) ya NO existe

  5. Todos los casos de divorcio que conozco en mi entorno han sido por INFIDELIDAD.
    Creo que es el motivo principal y a la orden del día.
    Muy poca gente se decide a romper su matrimonio con hijos si no está con una tercera persona que lo anima.

  6. Si entendemos el matrimonio desde la perspectiva católica, muchos aspirantes a tal empresa no están preparados para llevarla a cabo.
    Los cursillos prematrimoniales, indispensables, pero insuficientes, no bastan para acometer de verdad todo lo que supone una convivencia para toda la vida.
    Hay mucha boda canónica por motivos sociales, de costumbre, estéticos; hay quien se casa sin apenas tener fe. Y los párrocos lo saben.
    Se ha planteado mas tiempo de formación para los candidatos, pero tambien hay detractores de esta postura ¿en que quedamos entonces?

  7. Lo primero que hay que señalar es que los matrimonios no se rompen. No hay forma humana de romper un matrimonio: la única forma en que se rompen es con la muerte de uno de los cónyuges (o de ambos). Dicho lo cual, el principal motivo por el que se separan los cónyuges (da igual si a efectos legales existe «divorcio» civil de por medio o no) es por la ignorancia de ese vínculo existente entre los cónyuges. Una vez casados, dicho vínculo ya no se puede romper hasta la muerte. Lo mismo que no se puede romper el vínculo entre una madre y su hijo (por más problemas que tengan, una sigue siendo la madre y el otro el hijo, sin que se pueda cambiar de madre, ni de hijo). Si los cónyuges entendieran ésto, se lo pensarían dos veces antes de tomar decisiones a todas luces erradas.

    1. Así es, cristianamente hablando, pero para eso también existe el proceso de nulidad, aunque sólo parece que te lo conceden, en la mayoría de los casos, si tienes dinero. Hablo con conocimiento de causa (en mi propia carne) y de otras causas cercanas. No voy a contar el caso porque es largo, pero después de gastarme una pasta y llegar a la Rota, «que si quieres arroz Catalina». Un caso nada complicado, sin hijos y al año de casarnos. Muy simple, pero ¡oh, casualidad, uno de los ponentes, del Opus, según mi abogada (un poco inútil, por cierto) me pidió dinero muy sutilmente. Como me callé alucinado por el comentario, entendió que no le iba a dar nada y me jod…condenó.

      1. Los procesos de nulidad no tienen nada que ver con lo que he expuesto: el reconocimiento de la nulidad matrimonial no rompe o disuelve ningún matrimonio; sólo reconocen que no ha existido ningún matrimonio. Y esto viene a cuento de que muchas personas no son conscientes de que el vínculo no puede romperse. Cuando nunca ha existido tal vínculo, lógicamente tampoco puede romperse algo que jamás ha existido.

    1. Su símil para llevar la contraria está muy mal traído y demuestra que no entiende el sacramento del matrimonio: no hablamos de un hueso, sino de un cuerpo entero, pues todas y cada una de las partes lo forman los dos cónyuges. Auque se le rompa un hueso, el cuerpo sigue siendo sólo uno, no dos. Un solo cuerpo no puede dividirse en dos cuerpos con autonomía. De ahí que sea imposible volver a contraer matrimonio, como tampoco medio cuerpo puede formar otro cuerpo.

  8. Según el estudio publicado por Michael Rosenfeld y Katharina Roesler en 2018, la cohabitación antes del matrimonio se asocia con un menor riesgo de divorcio en el primer año de matrimonio, pero con un mayor riesgo a partir de ese punto.
    Roemer (México, 1963) plantea el siguiente dilema: «Imagine dos parejas. Una ha cohabitado cuatro años antes de casarse y otra ha esperado a casarse antes de cohabitar. ¿Cuál cree que es más probable que termine divorciada? Se rompen más las parejas que han cohabitado antes. En teoría, disponen de mejor información, saben si el otro ronca o es un hábil escaqueador, pero lo que determina que alguien se divorcie no es una cuestión práctica, sino de principios: la solemnidad del matrimonio. Si te juntas con alguien sin más ceremonias, es porque no te importan las convenciones, porque casarse no es para ti un gran asunto, y separarse, por tanto, tampoco.

  9. Los niños estadounidenses nacidos de parejas que cohabitan sin casarse tienen el doble de probabilidades de que, antes de cumplir los doce años de edad, sus padres se separen, comparados con los niños criados en hogares formados por matrimonios. En Europa, la bonificación del matrimonio es similar: un 90% de probabilidades. Y esto es una novedad –subrayan W. Bradford Wilcox, Universidad de Virginia, y Laurie De Rose, Georgetwon, autores del estudio–, porque, hasta ahora, prevalecía el mito de que en países como Suecia, Dinamarca, Noruega o Francia, la cohabitación era tan estable y funcional para la crianza como el matrimonio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles