Nuestro viejo conocido, el mediático jesuita James Martin, autodesignado apóstol de los LGTBI y asesor del Vaticano, lo ha vuelto a hacer: en un tuit reciente insinúa que ser provida hoy significa ser “supremacista blanco”.
“Pro vida no debería significar ser un nacionalista blanco”, comentó el famoso jesuita en un tuit en el que enlazaba un artículo de la columnista progresista Moira Donegan del diario británico The Guardian.
En el artículo, Donegan escribe que “los movimientos supremacistas blancos y contrarios al derecho a decidir siempre han estado estrechamente vinculados. Pero cada vez más, se están volviendo más difíciles de diferenciar”. Donegan, que escribe con frecuencia en defensa del aborto, lamenta que se haya planteado de en Estados Unidos la posibilidad de que el Tribunal Supremo (que es también el Constitucional) revierta la sentencia del caso Roe v. Wade, que convirtió el aborto en un ‘derecho constitucional’ y, como tal, inatacable, y denuncia la “sugerencia de que un feto pueda tener intereses por sí mismo, intereses que se consideren iguales o superiores a los de la mujer que lo lleva.”
El tuit de Martin ha generado una ola de reacciones de los activistas provida, que se consideran injuriados por Martin. “Es una afirmación ridícula, y es vergonzoso que un sacerdote católico comparta algo así sobre la Marcha por la Vida”, escribió Jerry Dunleavy del Washington Examiner.
“¡Ajá! Esto explica por qué tres de nuestras cinco adopciones fueron de niños de minorías”, escribió Carl E. Olson de Ignatius Insight. “No es que nos importara (no lo hizo)”. “Esto se está convirtiendo en algo anual: los jesuitas difaman a los católicos pro-vida”, escribió el usuario de Twitter Sidge. “El año pasado, difamaron a los niños de Covington Catholic de la manera más vil. Este año están tratando de vincular a los Pro-Lifers con los supremacistas blancos”.
Pro life should not mean being a white nationalist. https://t.co/mqmJi3NQ8F
— James Martin, SJ (@JamesMartinSJ) January 24, 2022