José Gabriel Vera, director de la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal, ha salido al paso para explicar y esclarecer la polémica suscitada en relación a los bienes inmatriculados de la Iglesia.
A través de un vídeo, Vera ha mostrado el informe que la CEE ha entregado al Gobierno de España, sobre el listado de los bienes inmatriculados por la Iglesia por certificación entre 1998 y 2015. El propio Gobierno entregó al Congreso de los Diputados, en febrero del 2021, un listado con 34.900 bienes que la Iglesia había inmatriculado. «La CEE cogió ese listado y los estudió uno por uno para poder ver si están bien hechos esos registros. En más de 32.000 bienes los registros estaban bien incluidos en ese listado», ha explicado el director de información.
Tras el estudio realizado, la Conferencia Episcopal ha detectado 2.500 incidencias que las ha dado a conocer al Gobierno para que ellos las puedan subsanar en lo que sea posible. Hay hasta ocho tipos de incidencias del listado que el Ejecutivo entregó al Congreso.
608 bienes que a la Iglesia no le consta que sean suyos
Vera ha confirmado que, «una buena parte de ellos no se refieren a la titularidad de los bienes». Por ejemplo, «nos encontramos bienes, uno 700, que no son del periodo que dice el listado. Otros 600 bienes, que no fueron inmatriculados por certificación. Eso no afecta a la titularidad ya que efectivamente son bienes que son de la iglesia. Hay también otros 11 bienes que están duplicados y son propiedad de la iglesia pero una sola vez, no dos veces», ha argumentado el sacerdote.
En total, existen cerca de 1000 incidencias que se refieren a la titularidad. Algunos de esos bienes del listado presentado por el Gobierno, pertenecen a la comunidad judía, o a una comunidad evangélica y por tanto nada tiene que ver con la Iglesia Católica.
«Hay 608 bienes que a la Iglesia no le consta que sean de su titularidad», afirma Vera, quien también destaca que existe «un grupo significativo de bienes que el registro de la propiedad ya dice que no son de la iglesia, como por ejemplo, una ermita que fue expropiada a la iglesia para hacer un pantano. En la propiedad dice que todavía pertenece a la Iglesia, pero evidentemente fue expropiado». Algo similar ocurre con otros bienes que o han sido donados o han sido cedidos a un ayuntamiento o son de otros titulares.
Por tanto, concluye Vera, «esos casi 1000 bienes no los puede devolver la iglesia, porque no son suyos y que son problemas del registro». El director de la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal, ha finalizado asegurando que «esta es una aportación valiosa de la Iglesia al bien común».