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Intentan oscurecer, de nuevo, el pasado de Benedicto XVI

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“La apisonadora contra Ratzinger se ha vuelto a poner en funcionamiento”, titula Nico Spuntoni en la Brújula Cotidiana. Y es que, Benedicto XVI, el Papa emérito que pronto cumplirá 95 años, ha sido acusado por el semanario Die Zeit de haber encubierto a un cura pederasta.

Los hechos se remontarían a 1980, cuando Ratzinger era arzobispo de Múnich y Freising. Según la revista alemana, la prueba se encuentra en un documento de 2016 elaborado por el tribunal eclesiástico de la archidiócesis que ahora dirige el cardenal Marx, en el que se afirma que los obispos de Essen y Múnich habrían incumplido su deber de proteger a los menores.

El protagonista del caso es el “Padre H”, un sacerdote de la diócesis de Essen acusado de obligar a un niño de 11 años a practicar sexo oral en 1979 y que fue trasladado a la diócesis principal de Baviera en 1980 para recibir terapia con el consentimiento del entonces arzobispo Ratzinger. El “Padre H”, como se le denomina en los artículos sensacionalistas que están apareciendo actualmente, no es otro que Peter Hullermann, y la supuesta implicación del actual Papa emérito en su caso ya había salido a la luz en marzo de 2010, cuando Ratzinger era Papa.

Der Spiegel publicó la noticia coincidiendo con la simbólica carta de Benedicto XVI a los católicos de Irlanda, un documento crucial del pontificado de Benedicto XVI, marcado por la lucha contra la pederastia.

Doce años después, la historia es reflotada por otro semanario alemán con la única novedad de un documento del tribunal eclesiástico de la archidiócesis de 2016 que acabó en manos de la prensa justo antes de la anunciada publicación -entre el 17 y el 22 de enero- del informe sobre abusos y encubrimientos en Múnich en el periodo 1945-2019. El documento fue elaborado por WSW, el mismo bufete de abogados que elaboró el primer informe encargado por la archidiócesis de Colonia, que posteriormente fue bloqueado por el cardenal Rainer Maria Woelki porque habría presentado importantes lagunas jurídicas y además violado los derechos de los implicados.

El bloqueo de la publicación de dicho informe le costó caro al arzobispo de Colonia, que sufrió una furiosa campaña de desprestigio que tuvo como consecuencia una visita apostólica y, posteriormente, un periodo de retiro que terminará, en principio, a primeros de marzo.

En la Brújula Cotidiana recuerdan que la acusación contra Ratzinger de haber encubierto al cura pederasta, en cualquier caso, ya fue desmontada en 2010 tras la publicación del artículo de Spiegel con la explicación que dio, gracias a los documentos que tenía en su poder, la archidiócesis de Múnich y Freising, dirigida ya entonces por el cardenal Marx: Ratzinger dio su consentimiento al traslado del cura a Múnich, pero no a su vuelta a la actividad pastoral.

Los hechos fueron los siguientes, relata el medio italiano: la diócesis de Essen, informada de los actos de violencia cometidos contra un niño de 11 años a su regreso de una excursión, ordenó a Hullermann que se sometiera a un tratamiento psicoterapéutico para lo cual debía trasladarse a la capital bávara. El sacerdote pidió entonces a la archidiócesis de Múnich que le diera alojamiento y su petición, que se discutió en una reunión el 15 de enero de 1980 en la que estaba presente el entonces arzobispo Joseph Ratzinger, fue concedida.

El Papa emérito dio luz verde al traslado, no a otorgar funciones pastorales al sacerdote. Sin embargo, un mes más tarde, el entonces vicario general de la diócesis, Gerhard Gruber, contra la decisión de Ratzinger, asignó a Hullermann una tarea parroquial. Gruber, que sigue vivo, admitió su responsabilidad en una carta fechada el 12 de marzo de 2010, en la que hablaba de su “grave error”. Entre 1980 y 1982 no hubo denuncias ni acusaciones de conducta delictiva por parte de Hullermann, que fue trasladado a Grafing en diciembre de 1982 a instancias del cardenal Friedrich Wetter, sucesor de Ratzinger al frente de la archidiócesis bávara tras el nombramiento del futuro Papa como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Ratzinger fue arzbispo de Munich desde 1977 hasta febrero de 1982.

En el Grafing, el “Padre H” volvió a ser culpable de pederastia, por lo que fue condenado a 18 meses de libertad condicional en 1986. Sospechoso de haber cometido abusos también en Garching, donde estuvo de 1987 a 2008, fue suspendido en 2010 de la archidiócesis de Múnich y Freising por haber violado la prohibición del cardenal Marx de prestar asistencia espiritual a menores dos años antes.

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4 comentarios en “Intentan oscurecer, de nuevo, el pasado de Benedicto XVI
  1. El NOM se dedica a difamar a los buenos pontífices (aunque para ello haya que inventar falsedades), y como a los aliados no se les ataca, contra Francisco no se meten.

    1. Benedicto XVI siempre se las ha tenido tiesas con el Globalismo. Antes de ser papa ya tuvo muchas dicusiones con la ONU acerca de este tema. Que digan lo que quieran; esta gentuza no tiene categoría como para empañar su obra.

  2. Y nunca pararán…
    Pero, lo que más duele es la ceguera de quienes siguen disfrutando de estas maniobras, sólo, para destruir el BIEN que aún queda en la Iglesia.
    Que limpian TODO, de una vez por todas , y se CALLEN.
    DIOS ES M´ÁS GRANDE!

  3. No nos engañemos. No necesitan oscurecer nada. Benedicto XVI ya ha quedado totalmente anulado, especialmente por un Bergoglio que se ha atrevido a darle la patada con Traditionis Custodes, una patada que no se atrevió a dársela con Querida Amazonia, aunque ganas no faltaron.

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