Condenado por abusos un sacerdote de la diócesis de Astorga

Ángel E. Sánchez Cao cura Astorga Protestas contra los abusos sexuales en Astorga.
|

El padre Ángel E. Sánchez Cao ha sido hallado culpable de abusos sexuales contra menores a finales de la década de 1970, ha anunciado la diócesis de Astorga.

Sánchez Cao fue denunciado en 2017, momento en el que “se inició una investigación cuyos resultados, una vez concluida, se enviaron a la Congregación para la Doctrina de la Fe” en el Vaticano, informa la nota difundida por la Diócesis de Astorga. Tras estudiar el caso, la congregación “levantó la prescripción de los delitos y, por establecerlo así el Código de Derecho Canónico, se inició un proceso administrativo penal cuya instrucción se delegó al Tribunal de la Rota de la Nunciatura Apostólica”.

El sacerdote, que tiene ahora 67 años, ha sido condenado con la “prohibición de ejercer cargos que impliquen el contacto esporádico o habitual con menores de 18 años hasta el cumplimiento de los 80 años”, así como con la “revocación, por el mismo tiempo de la facultad de oír habitualmente confesiones, según el c. 974 par. 1, salvo en los casos previstos en el c. 976”. Esto quiere decir que el sacerdote solo puede escuchar confesiones, excepcionalmente, si un penitente está en peligro de muerte.

El caso contra el P. Sánchez Cao se inició en 2017, cuando Emiliano Álvarez escribió a la Diócesis de Astorga denunciando al sacerdote —que fue profesor y tutor del Seminario San José de La Bañeza—, por abusos y tocamientos entre los años 1977 y 1981. En una carta de respuesta a Álvarez, se indicó que el 16 de febrero de 2017 el Obispo había “decretado el inicio de una investigación previa conducente a esclarecer los hechos que usted denuncia”.

Según informa La Voz de Galicia, “en diciembre del 2018 otro exseminarista presentó una segunda denuncia. El Obispo la consideró fundada y apartó a Sánchez de la parroquia a la espera de cerrar las pesquisas y enviarlas después al Vaticano”.

En todo este tiempo, Sánchez Cao siempre defendió su inocencia. Negó en todo momento haber abusado de ningún alumno” e incluso llegó a anunciar una demanda contra quienes lo acusaban.

En enero de 2019 la Diócesis de Astorga ya había sancionado al P. Sánchez Cao, apartándolo de su parroquia y prohibiéndole el contacto con menores.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando

Comentarios
24 comentarios en “Condenado por abusos un sacerdote de la diócesis de Astorga
  1. La «Primavera» post-conciliar del «Nuevo Pentecostés» la montaron para ponerse las botas. Por eso ha muerto la fe católica en todo el mundo. O l’han matao…

    1. Que rico que en la Iglesia y el mundo no hubiera un homosexual, pero son entre el 3% y el 9% de la población mundial. O sea que vamos como por 240 millones de personas homosexuales en el mundo, tirando por el porcentaje más bajo. Difícil que no se filtre alguno entre el clero o las monjas.

      1. «son entre el 3% y el 9% de la población»

        ¿Los han contado con un ábaco tras preguntar a todos? ¿Quién y cuándo? Esas cifras no se las cree ni usted (ni, desde luego, ellos). Como tampoco se cree nadie el «enorme» número de abortos «clandestinos» que argumentan los proabortistas para tratar de imponer por ley el aborto allí donde es ilegal. Ese truco ya es muy viejo. Y no porque les dé resultado deja de ser falso. Y con los homosexuales ocurre igual. Se inventan una cifra y a legislar. Y en cuanto al ingreso al seminario, una cosa es que se cuele alguno y otra que sean mayoría o casi. El problema es que las normas que se hicieron al respecto llegaron muy tarde (si se cumplen ahora o no, es otra cosa).

        1. Nadie que no sea un troll desinformado y manipulador, querrá decir. Porque las estadísticas cantan, aunque a usted si le hablan de estadística es como si a Pablo iglesias le hablan de Metafísica. Tiene las pruebas por todo internet. Ni siquiera es necesario que acuda a fuentes provenientes de los malísmos «rígidos»: puede tomar los datos de alguien que comparte ideología con usted (también es anticatólico), como Frédéric Martel, cuya investigación sobre la homosexualidad en el Vaticano arrojó (¡oh casualidad!) exactamente esa cifra: el 80% de los sacerdotes del Vaticano son homosexuales. ¿Quiere datos estadísticos?: se realizó un muestreo entre 1.500 personas del entorno papal y de 30 países, de las que 41 eran cardenales, 52 obispos y monseñores, 45 nuncios apostólicos y más de 200 sacerdotes y seminaristas. Como verá, sus trucos no logran refutar lo que no le gusta. Hay mucho gay clerical para tan poco gay en el mundo. ¡Qué tozuda es la realidad!

        2. No sé cuál es el odio de dar cifras o estadísticas. Usted no se entera porque no quiere, porque internet se los pone a su disposición (lo que quiere, bien que lo encuentra). Y si he puesto ese ejemplo es para que vea que no lo dice un terrible «rígido». La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero.

  2. No se deberían tomar en consideración denuncias de hechos ocurridos hace 40 años o más, son imposibles de demostrar y penalmente están prescritos.
    ¿Sabemos si se han repetido más veces, el hombre se confesó y re condujo su vida?
    Juzgar hechos de hace tantos años es complicado.

  3. A tenor de la noticia, no se trataba de niños sino de jóvenes de 15 a 17 años, y fue algo consentido por ambas partes. Al ser menores de edad, se entiende que su consentimiento es limitado y por tanto además de pecado es delito. Pero lo que para la ley penal ya ha prescrito, para la ley canónica no, porque la Iglesia ha cambiado la legislación y la ha vuelto más rígida.
    Al tiempo que deploro ese tipo de pecado, considero sin embargo, que la Iglesia ha de ser misericordiosa, como Cristo que a la adúltera no la condenó. Y si este sacerdote se había confesado, y desde hace 40 años no había vuelto a caer ¿qué se gana condenándolo a estas alturas?

    1. Mi impresión es que lo que hace la Iglesia es caer en populismo, y como la pederastia está muy mal vista, con este tipo de pecados la jerarquía, por contentar al mundo, claudica, mientras con otros pecados que están de moda en el mundo, como la homosexualidad, el Papa se muestra benevolente y no endurece las penas sino que las suaviza.

      1. Además, con el ejemplo que he puesto, el Papa se contradice, ya que la mayoría de casos de pederastia son homosexuales, y su negativa a combatir la segunda alimenta la primera.

    2. Comparto su planteamiento de diferenciar a un niño de un joven; aun siendo ambos menores de edad creo que el de este último, si efectivamente lo hay, es un consentimiento que puede dulcificar algo la sanción, tanto civil como canónica. Sin embargo, el atentado contra un niño es el pecado contra el que nuestro Señor Jesucristo reacciona con mayor rigor (Mt 18,6), mucho más que con la mujer adúltera, como bien dice usted. Por tanto, a mi juicio, quien atenta contra un niño se inhabilita para seguir siendo sacerdote y dudo de si moralmente podría rehabilitarse canónicamente.
      Dicho lo cual, Dios, en su infinita misericordia, dispondrá lo que tenga por bien decidir respecto de cada pecador.

    3. Si, hay que ser misericordioso, pero tampoco olvidar el grave daño que se les puede infligir a menores o jóvenes con este tipo de comportamientos. El abuso sexual puede causar un gran daño psicológico y, no lo olvidemos, también espiritual. No solamente baja autoestima y sentimiento de culpa, si no que una persona abusada en la niñez, adolescencia o incluso joven adulto, puede desembocar en una crisis de fe. El abuso lanza un mensaje muy antievangélico. El daño es enorme y muchas veces lo tienen que sobrellevar en la más absoluta soledad. No creo que convenga minimizar este problema y lo digo desde el amor a la Iglesia.

    4. ¡Pero, hombre, por favor! Hay que fastidiarse que tus padres te confíen al cuidado ‘amoroso’ de la Iglesia para crecer en la fe de Cristo, en amor al prójimo y en formación personal… y lo que salgas es violado. Por eso ya no hay padres que confíen en la Iglesia, ni casi familias ni jóvenes dentro de ella…

  4. Habrá prescrito civilmente, pero no canónicamente; habrá habido o no consentimiento por los jóvenes víctimas, pero la pregunta que hay que hacerse y que no se quiere hacer es ¿QUÉ PINTA UN HOMOSEXUAL DE SACERDOTE?

  5. Si lo dicen puede ser verdad. Lo que no es entendible que hayan tenido que pasar 40 años para su denuncia. Lo que hace pensar que ya que la Iglesia no atraviesa su mejor momento, se aproveche para hacer leña.

    1. Al margen del controvertido contenido doctrinal del Vaticano II, su desarrollo y conclusiones fueron entendidas como el punto de salida del desmadre eclesial de muchos católicos modernistas, que estaban emboscados desde principios de siglo, y que se habían visto desautorizados por varias encíclicas de varios papas, como por ejemplo el Syllabus y el Quanta cura. El concilio se entendió como una definitiva aprobación del liberalismo católico, la relajación de costumbres, y la entrada por la puerta grande del ecumenismo religioso, principio de aquello de que todas la religiones tienen su parte de verdad, y el cierre definitivo a la unidad católica, es decir al Reinado social de Cristo, magisterio de la iglesia aprobado por Pio XI. En resumen, el reconocimiento implícito por parte de la iglesia, de que la revolución liberal tuvo sus cosas buenas. Hasta hoy.

  6. EP coincido con su análisis y sólo añado que seguro que «la revolución liberal tuvo sus cosas buenas» porque al fin y al cabo el mal ha de tener algún soporte de bien. Claro que el que tenga algo de bueno no significa que haya de ser asumido como ha pasado en la Iglesia. También una torta de manzana que tenga sólo unas gotas de cianuro se ha de rechazar.

  7. Claro Gastón, el mal absoluto no existe ni en el infierno, y Dios puede sacar bien del mal. Misterios que no alcanzamos a entender. A mí me ha afectado mucho el papado actual, nunca me imaginé cosa tan inaudita. He tenido mis noches oscuras, pero espero perseverar. Saludos cordiales.

  8. Porqué surge de nuevo éste asunto? ¿No es extraño.?
    Los políticos cuando van a hacer algo malo, sacan para pronto sus
    » cortinas de humo» Mejor es ver que pretenden los malvados.
    A mi me da la impresión que quieren desviar la atención para que se entretenga la gente con los pecados escandalosos de algunos asalariados que estaban en la Iglesia , y desvíen su atención del crímen mundial que se está comentiendo

  9. Mucho que ver con el desmadre eclesial, fomentado en los 60, y ahora pisando con acelerador en Roma. El famoso Espíritu del Concilio se resume en «buen rollo». «A ver si cuatro escritos de hace 2000 años nos van a j*der la fiesta…’.

    Pero, ¿os imagináis que os condenan por algo que hicisteis hace 40 años, que encima era entonces «la moda» en el seminario? Hasta civilmente ha prescrito. Iba decir que más papistas que el Papa, pero me da la risa. No conozco el caso, pero desde luego misericordia no hay mucha.

    Y me choca que Carlos publique la noticia, sin un análisis, que es lo suyo.

    1. Bueno Pep,
      Que hayan pasado 40 o más años, no importa. Cuando muramos tendremos que dar cuenta de lo que pasó en toda nuestra vida. Si el pecado se confiesa y arrepiente, queda olvidado, si no,, sigue el asunto.
      El señor, pobrecito, tal vez sea una calumnia que lo persigue,
      Que decía Volter,,( no sé escribe así, pero así se pronuncia 🙂) » Calumnia,, que algo queda» era el consejo de un hombre sin escrúpulos

    2. El pecado no prescribe, ni nadie lo ha dicho. ¿Por qué pone eso como respuesta a un comentario que no dice tal cosa? ¿De verdad tiene que escribir siempre como si se tratara de una antología del disparate? Si le dicen que el precio del pescado ha subido, ¿le parece razonable que usted conteste que los peces viven en el agua? Aun siendo cierto, ¿qué tiene que ver el agua con los precios? Pues usted hace eso. Si Pep dice que lo que hubiera pasado hace 40 años (usted no estaba allí y no lo sabe) civilmente ha prescrito, ¿qué sentido tiene su frase de que el pecado no prescribe? El Código Penal no condena los pecados, sino los delitos (no siempre son sinónimos), y éstos sí prescriben.

  10. Si el supuesto culpable, que él lo ha negado, tiene ahora 67 años, en 1977 tenía 23 años. Un algo no precisado con chicos de 15 a 17 está feo, es pecado, pero parece desproporcionado, más de 40 años después, sin reincidencia constatable, castigar públicamente a un sacerdote que, al decir de sus fieles, era buen sacerdote. Parece más un chivo expiatorio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

 caracteres disponibles