El Papa Francisco ha enviado una carta al diseñador del Parque del Encuentro en Santiago del Estero, Argentina, para felicitarle por esta iniciativa, un parque temático ecuménico e interreligioso que promueve las principales religiones del mundo como formas igualmente válidas de encuentro con lo divino.
El Parque del Encuentro incluye una iglesia católica, una capilla protestante, un templo budista, una sinagoga, una mezquita, un «obelisco de la fraternidad humana», construido en un «abrazo fraternal simbólico» alrededor del «anfiteatro Pachamama». No faltan las referencias a lo que se intentó en días de Juan Domingo Perón y Eva Duarte de Perón con el parque educativo ‘República de los Niños’.
Tal y como recoge el periodista argentino Lucas Schaerer, el Papa Francisco está feliz con el nuevo Parque del Encuentro inaugurado en la capital de la provincia de Santiago del Estero. El Pontífice lo hizo saber a través de su encargado de prensa en sus últimos diez años en Argentina como arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado. En su inconfundible, y a la vez casi ilegible pequeña letra, escribió Jorge Mario Bergoglio a Federico Wals: «La noticia de este emprendimiento me alegró. Que en medio de tantos desencuentros una comunidad tenga el coraje de realizar una cosa así supone coraje, valentía y, sobre todo, deseo de caminar juntos. En medio de esta ‘tercera guerra mundial en pedacitos y en etapas’ que vive la humanidad, los pequeños pasos hacia el encuentro entre nosotros son creadores de paz y armonía«, dejó escrito el Vicario de Cristo antes de la inauguración del primer parque público con una temática religiosa-educativa en el mundo.
El anfiteatro hace alusión al culto sudamericano a la Pachamama, construido con terrazas de pirca, expresión de la fecundidad de la Madre Tierra. Mientras que la Pachamama es adorada como diosa de la fertilidad por los indígenas de los Andes y como Madre Tierra en la mitología inca, el obelisco, que forma parte de la simbología masónica, es un «sustituto inofensivo» del órgano sexual masculino. De este modo, el Parque del Encuentro simboliza así las religiones del mundo unidas en torno al emblema de un falo que penetra en la diosa Madre Tierra para reavivar la fraternidad humana.
Con su apoyo a este Parque, en palabras de Lucas Schaerer, “Francisco viene uniendo a todas las religiones y es reconocido entre los líderes religiosos como un hermano mayor en el diálogo interreligioso que impulsa desde antes de ser ungido”.