Francisco: «La pandemia ha puesto en crisis la práctica religiosa y la participación en los sacramentos»

Francisco: «La pandemia ha puesto en crisis la práctica religiosa y la participación en los sacramentos»
(Vatican Media)

Lo dijo el Pontífice en un vídeo mensaje a la Asamblea Plenaria del Pontificio Consejo para la Cultura.

«La pandemia ha puesto en crisis muchas certezas en las que se basa nuestro modelo social y económico, revelando su fragilidad: las relaciones personales, las formas de trabajar, la vida social, e incluso la práctica religiosa y la participación en los sacramentos. Pero también y sobre todo volvió a proponer con fuerza las cuestiones fundamentales de la existencia: la cuestión de Dios y del ser humano», asegura el Papa al comienzo del discurso.

Francisco señaló que necesitamos un nuevo humanismo. En esta coyuntura de la historia, «no solo necesitamos nuevos programas económicos o nuevas recetas contra el virus», sino sobre todo «una nueva perspectiva humanista, basada en la Revelación bíblica, enriquecida por el legado de la tradición clásica, así como por las reflexiones sobre la persona humana presente en diferentes culturas».

«Hoy está en marcha una revolución, sí, una revolución, que toca los nudos esenciales de la existencia humana y requiere un esfuerzo creativo de pensamiento y acción. Ambos. Las formas de entender generar, nacer y morir están cambiando estructuralmente», continuó el Pontífice.

«Se cuestiona la especificidad del ser humano en el conjunto de la creación, su singularidad hacia otros animales, e incluso su relación con las máquinas. Pero no podemos limitarnos siempre y únicamente a la negación y la crítica. Más bien, se nos pide repensar la presencia del ser humano en el mundo a la luz de la tradición humanista: como servidor de la vida y no como amo, como constructor del bien común con los valores de la solidaridad y la compasión», indicó el Papa.

“Junto a la pregunta sobre Dios, que sigue siendo fundamental para la propia existencia humana, como a menudo recordaba Benedicto XVI”, recordó Francisco, “hoy se plantea de manera decisiva la pregunta sobre el ser humano mismo y su identidad”, indicó.

“¿Qué significa hoy ser hombre y mujer como personas complementarias y llamadas a la relación? ¿Cuál es el significado de las palabras «paternidad» y «maternidad»? Y después, ahora, ¿cuál es la condición específica del ser humano que lo hace único e irrepetible con respecto a las máquinas y también a otras especies animales? ¿Cuál es su vocación trascendente? ¿De dónde proviene su llamado a construir relaciones sociales con los demás?”, se preguntó el Santo Padre.

El humanismo bíblico y clásico “debe abrirse hoy sabiamente para acoger, en una nueva síntesis creativa, también los aportes de la tradición humanista contemporánea y de otras culturas”, dijo Su Santidad citando como ejemplos la búsqueda de la armonía interior y con la creación de las culturas asiáticas, la solidaridad propia de las culturas africanas, y la antropología de los pueblos latinoamericanos, con un vivo sentido de familia y celebración.

“Hay, en estas diferentes culturas, formas de un humanismo que, integrado al europeo heredado de la civilización grecorromana y transformado por la visión cristiana, se convierte hoy en la mejor herramienta para abordar las inquietantes cuestiones sobre el futuro de la humanidad”, afirmó el Sucesor de Pedro.

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