Una iglesia de Cádiz ofrece un taller de oración zen

Una iglesia de Cádiz ofrece un taller de oración zen

La iglesia de María Reparadora de Cádiz, como ya adelantó La Cigueña de la Torre ayer, ofrece esta semana un taller de oración en el que se pondrá especial énfasis en la meditación zen, una práctica ajena al cristianismo proveniente del budismo.

“… sucedió que, estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: “enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos”” Lucas, 11

Y Jesús les enseñó a orar.

Podemos leer en el folleto del taller, al que ha tenido acceso InfoVaticana.

“El taller está indicado, para aquellos/as personas que piensan que necesitan aprender a orar como los discípulos de Jesús”, dice el texto, llevando el lenguaje inclusivo a límites insospechados.

El curso comienza hoy y durará hasta el miércoles. Hoy, 22 de noviembre, la jornada tiene como título “El sendero que conduce a la cima” y, además de la presentación, se hablará sobre qué es orar, las disposiciones para ello y se aprenderá a meditar con “técnicas milenarias”.

Mañana, la jornada tiene como título “El bastón del caminante”, y se tratará el silencio como antesala del caminante, la oración de Jesús y la práctica de la meditación zen. El miércoles, bajo el título “El encuentro en la cima”, se hablará sobre grandes orantes cristianos, el método zen y su relación con el cristianismo y sobre la práctica de ejercicio zen.

La Conferencia Episcopal Española elaboró una nota en agosto de 2019 en la que advirtieron sobre estos métodos de oración asiáticos que se están extendiendo, aunque señaló la diferencia entre las técnicas y el método:

En otra parte del folleto aparece una cita del jesuita Javier Melloni, un sacerdote que ha ahondado mucho en el terreno del diálogo interreligioso:

“Al no saber qué ignoramos quedamos confinados en la necedad de lo que controlamos. Solo poseemos conocer con-naciendo. Abandonemos nuestros almacenes saturados, dejemos que broten cimas de los tejados que espacien nuestro ser. Comprendamos que no comprendemos, aprendamos a desaprender. Dejémonos conducir a pastos inéditos por otras laderas de entender”.

iglesia Cádiz zen

Ayuda a Infovaticana a seguir informando