Francisco: “Estamos llamados a construir un mundo inclusivo que no excluya a nadie”

Papa Francisco ángelus inclusión El Papa durante el ángelus del 26 de septiembre de 2021 (Vatican Media)
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El Papa aprovechó la catequesis del Ángelus para recordar que “estamos llamados a construir un mundo cada vez más inclusivo que no excluya a nadie”, con especial referencia a los inmigrantes.

“La tentación es la de la cerrazón”, dijo en Santo Padre, haciendo referencia al Evangelio del día. “Los discípulos querrían impedir una buena obra sólo porque la persona que la ha realizado no pertenece a su grupo. Creen que tienen «derechos exclusivos sobre Jesús» y que son los únicos autorizados a trabajar por el Reino de Dios. Pero así acaban sintiéndose privilegiados y consideran a los demás como extraños, hasta el punto de volverse hostiles hacia ellos”.

Esa es la palabra de orden de la Iglesia de hoy, “inclusión”, y por eso para el sínodo sobre sinodalidad que se acerca se quiere oír la voz no solo de los obispos de todo el mundo, ni siquiera de los fieles, sino también de los que abandonaron la Iglesia o están fuera de ella.

“Toda cerrazón, advierte el Santo Padre, “hace tener a distancia a los que no piensan como nosotros”. Y esto “es la raíz de muchos de los grandes males de la historia: del absolutismo que muchas veces ha generado dictaduras y de tantas violencias hacia el que es diferente”. En este punto, el Papa Francisco realizó una advertencia: también debemos estar atentos a la cerrazón en la Iglesia, porque el diablo, “que es el divisor -esto es lo que significa la palabra ‘diablo’, que ‘hace la división’- siempre insinúa sospechas para dividir y excluir a la gente”.

El sacerdote con sus fieles seguidores, los agentes de pastoral cerrados entre sí para que nadie se infiltre, los movimientos y asociaciones en su carisma particular, y así sucesivamente. Cerrados. Todo esto corre el riesgo de convertir a las comunidades cristianas en lugares de separación y no de comunión.

El Papa volvió a insistir en que el Espíritu Santo no quiere cerrazones; quiere apertura, comunidades acogedoras donde haya lugar para todos. Y entre los excluidos que debemos acoger, naturalmente, los que vienen a Europa en masivas oleadas: “Es necesario caminar juntos, sin prejuicios y sin miedos, al lado de los más vulnerables: los migrantes, los refugiados, los desplazados, las víctimas de la trata y los abandonados. Estamos llamados a construir un mundo cada vez más inclusivo que no excluya a nadie”.

El Papa invitó a acercarse a la Plaza de San Pedro a contemplar, no la magnífica columnata de Bernini, sino una moderna estatua colectiva colocada allí recientemente, la barca con los migrantes, exhortándolos a mirar a esas personas y a ver en sus miradas “la esperanza que tiene hoy todo migrante de recomenzar a vivir”. “Vayan allí. Vean ese monumento. No cerremos las puertas a su esperanza”.

En general, y aunque Su Santidad no hizo referencia a ello en la alocución, los únicos excluidos por la Iglesia deben ser los ‘rígidos’, los ‘nostálgicos’ del ‘automatismo ritual’ de la Misa de dos mil años y, físicamente, quien quiera entrar en la Ciudad del Vaticano sin su ‘pase verde’ en orden.

Les ofrecemos las palabras del Papa antes y después del ángelus, publicadas en español por la Oficina de Prensa de la Santa Sede:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El Evangelio de la Liturgia de hoy nos cuenta un breve diálogo entre Jesús y el apóstol Juan, que habla en nombre de todo el grupo de discípulos. Habían visto un hombre que expulsaba demonios en nombre del Señor, pero se lo impidieron porque no formaba parte de su grupo. Jesús, a este punto, les invita a no obstaculizar a quien trabaja por el bien, porque contribuye a realizar el proyecto de Dios (cfr. Mc 9,38-41). Luego advierte: en lugar de dividir a las personas en buenos y malos, todos estamos llamados a vigilar nuestro corazón, para no sucumbir al mal y dar escándalo a los demás (cfr. vv. 42-45.47-48).

Las palabras de Jesús desvelan una tentación y ofrecen una exhortación. La tentación es la de la cerrazón. Los discípulos querían impedir una obra de bien solo porque quien la realizaba no pertenecía a su grupo. Piensan que tienen “la exclusiva sobre Jesús” y que son los únicos autorizados a trabajar por el Reino de Dios. Pero así terminan por sentirse predilectos y consideran a los otros como extraños, hasta convertirse en hostiles con ellos. Hermanos y hermanas, cada cerrazón, de hecho, hace tener a distancia a quien no piensa como nosotros, y esto —lo sabemos— es la raíz de muchos males de la historia: del absolutismo que a menudo ha generado dictaduras y de muchas violencias hacia quien es diferente.

Pero es necesario también velar sobre la cerrazón en la Iglesia. Porque el diablo, que es el divisor —esto significa la palabra “diablo”, que causa la división— siempre insinúa sospechas para dividir y excluir a la gente. Tienta con astucia, y puede suceder como a esos discípulos, ¡que llegan a excluir incluso a quien había expulsado al mismo diablo! A veces también nosotros, en vez de ser comunidad humilde y abierta, podemos dar la impresión de ser “los primeros de la clase” y tener a los otros a distancia; en vez de tratar de caminar con todos, podemos exhibir nuestro “carné de creyentes”: “yo soy creyente”, “yo soy católico”, “yo soy católica”, “yo pertenezco a esta asociación, a la otra…”; y los otros pobrecitos no. Esto es un pecado. Mostrar el “carné de creyentes” para juzgar y excluir. Pidamos la gracia de superar la tentación de juzgar y de catalogar, y que Dios nos preserve de la mentalidad del “nido”, la de custodiarnos celosamente en el pequeño grupo de quien se considera bueno: el sacerdote con sus fieles, los trabajadores pastorales cerrados entre ellos para que nadie se infiltre, los movimientos y las asociaciones en el propio carisma particular, etc. Cerrados. Todo esto corre el riesgo de hacer de las comunidades cristianas lugares de separación y no de comunión. El Espíritu Santo no quiere cierres; quiere apertura, comunidades acogedoras donde haya sitio para todos.

Y después en el Evangelio está la exhortación de Jesús: en vez de juzgar todo y a todos, ¡estemos atentos a nosotros mismos! De hecho, el riesgo es el de ser inflexibles hacia los otros e indulgentes hacia nosotros mismos. Y Jesús nos exhorta a no pactar con el mal con imágenes que impactan: “Si hay algo en ti que es motivo de escándalo, córtatelo!” (cfr. vv. 43-48). Si algo te hace mal, ¡córtalo! No dice: “Si algo es motivo de escándalo, piensa sobre ello, mejora un poco…”. No: “¡Córtatelo! ¡Enseguida!”. Jesús es radical en esto, exigente, pero por nuestro bien, como un buen médico. Cada corte, cada poda, es para crecer mejor y llevar fruto en el amor. Preguntémonos entonces: ¿Qué hay en mí que contrasta con el Evangelio? ¿Qué quiere Jesús, en concreto, que corte en mi vida?

Recemos a la Virgen Inmaculada, para que nos ayude a ser acogedores hacia los otros y vigilantes sobre nosotros mismos.

Después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy se celebra la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que este año tiene por tema “Hacia un nosotros cada vez más grande”. Es necesario caminar juntos, sin prejuicios y sin miedos, poniéndose junto a quien es más vulnerable: migrantes, refugiados, desplazados, víctimas de la trata y abandonados. Estamos llamados a construir un mundo cada vez más inclusivo, que no excluya a nadie.

Me uno a quienes, en las distintas partes del mundo, están celebrando esta Jornada; saludo a los fieles reunidos en Loreto por la iniciativa de la Conferencia Episcopal Italiana a favor de los migrantes y de los refugiados. Saludo y doy las gracias a las diferentes comunidades étnicas presentes aquí en la plaza con sus banderas; saludo a los representantes del proyecto “APRI” de la Caritas Italiana; como también a la Oficina Migrantes de la Diócesis de Roma y el Centro Astalli. ¡Gracias a todos por vuestro compromiso generoso!

Y antes de dejar la plaza, os invito a acercaos a ese monumento allí —donde está el cardenal Czerny—: la barca con los inmigrantes, y a deteneos sobre la mirada de esas personas y a acoger en esa mirada la esperanza que hoy tiene cada inmigrante de empezar de nuevo a vivir. Id allí, ved ese monumento. No cerremos las puertas a su esperanza.

Expreso cercanía y solidaridad a aquellos que han sido golpeados por la erupción del volcán en la Isla La Palma, en Canarias. Pienso especialmente en los que se han visto obligados a dejar sus casas. Por estas personas tan probadas y por los que están trabajando en las tareas de socorro rezamos a la Virgen, venerada en esa Isla como Nuestra Señora de las Nieves.

Hoy, en Bolonia, será beatificado don Giovanni Fornasini, sacerdote y mártir. Párroco celante en la caridad, no abandonó el rebaño en el trágico periodo de la segunda guerra mundial, sino que lo defendió hasta el derramamiento de la sangre. Su testimonio heroico nos ayude a afrontar con fortaleza las pruebas de la vida. ¡Un aplauso para el nuevo beato!

Y os saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos de varios países. En particular, saludo al Movimiento laical de la Obra Don Orione y la representación de padres y jóvenes asociados en la lucha contra los tumores.

Os deseo a todos vosotros un feliz domingo. Y por favor, por favor no os olvidéis de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!

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Comentarios
26 comentarios en “Francisco: “Estamos llamados a construir un mundo inclusivo que no excluya a nadie”
    1. El sínodo de la sinodalidad no debe poner el acento en escuchar a los que no forman parte de la Iglesia, sino en enseñarles, pues Jesús no mandó “Id y escuchad” sino “Id y enseñad.”
      La Iglesia no debe incluir a todos, sino convertir a todos, que no es lo mismo. Incluir es agregar sin más, y quien no cree no puede formar parte de la Iglesia hasta que crea.
      Igualmente quien vive en el pecado debe corregirse del mismo, y en caso contrario debe ser excluido de la comunión eucarística.

    2. Francisco practica la cerrazón que critica el evangelio del domingo, porque es incapaz de felicitar la obra buena que hace Trump que no es de los nuestros (en tanto que no es católico), pero que hace mucho más por las virtudes cristianas que otros líderes católicos como Biden que en cambio fomenta pecados contra la vida y la familia.

  1. Además, el evangelio del día hablaba del i n f i e r n o y del fuego y el gusano que no se apaga, en referencia a las penas eternas, y sin embargo Francisco no ha querido mencionarlo.

  2. «Roma perderá la fe», fue una de las profecías de la Virgen en La Salette, y aunque ayer domingo se cumplían 175 años de su aparición, Francisco tampoco ha dicho nada sobre el aniversario de esta aparición, mientras en cambio se acuerda de todo tipo de jornadas, como la de los inmigrantes (a pesar de que la inmigración musulmana nos está invadiendo).

  3. Qué barbaridades de Comentarios … cualquier cosa para reafirmarse en auténticos Católicos ,para no comprender nada más que lo que les conviene para hacer su religión a la medida de su ideología….edulcorado con dosis de crítica destructiva del Papa Francisco…

    1. Es broma, ¿no? ¿Usted hablando de ideología? ¿Relee los panfletos anticatólicos con los que nos deleita? Casi siempre cómicos. Erróneos siempre. Caritativos jamás. Aplíquese el cuento, maestro ciruela.

    2. De acuerdo con Ramonet. Los comentaristas de infovaticana parece que no se dan cuenta de hasta qué punto están corroborando con sus comentarios la veracidad de las palabras del Papa Francisco. Cada burla, cada insulto, cada menosprecio, cada tergiversación… van nublando su corazón pero a la vez iluminando los discursos del Papa los cuales, junto a la oscuridad de los comentarios, brillan con más claridad.

      1. Ha descubierto usted la pólvora: los católicos somos muy «rígidos» e «integristas»: profesamos la fe católica de manera íntegra. Quienes no lo hacen así, no son católicos. La fe católica no es como la carta de un restaurante, que puedes elegir lo que te guste y lo que no te guste no:

        «Tal es la naturaleza de la fe Católica que no admite más o menos, sino que debe ser sostenida como un todo, o rechazarse como un todo: Esta es la fe Católica, que a menos que un hombre crea con fe y firmemente, el no podrá ser salvado» (Encíclica ‘Ad Beatissimi Apostolorum’, de S. S. Benedicto XV).

        En cuanto a la «claridad» papal, ni sus palmeros se atreven a decir tal mentira. Quizás tenga otras virtudes, pero la claridad no es precisamente una de ellas; como, a tenor de lo que usted escribe, la honestidad y la veracidad no parecen serlo suyas.

    1. Santo Padre,sea inclusivo usted con los » rígidos»,a los que persigue y machaca obsesivamente una y otra vez.No se cierre.
      Le recuerdo que para tener autoridad moral hay que dar ejemplo.

    2. Francisco solicitó esta norma «con el fin de adoptar todas las medidas adecuadas para prevenir, controlar y contrarrestar la emergencia de salud pública en el Estado de la Ciudad del Vaticano», según se lee en la ordenanza de la Gobernación, el gobierno de la Ciudad del Vaticano.
      No es que le excluya a usted, Anawin, como persona sino que es una norma que busca el bien común. Le pongo un ejemplo, si su vehículo no pasa la ITV, usted está excluido de circular por carretera. No es una cuestión de inclusividad, sino de precaución y responsabilidad con los demás vehículos.
      Cuando el Papa habla de exclusión, habla de otra cosa, de una actitud de hostilidad contra el que piensa distinto. Si quiere algún ejemplo, puede leer los comentarios de infovaticana.

      1. «Cuando el Papa habla de exclusión, habla de otra cosa, de una actitud de hostilidad contra el que piensa distinto. Si quiere algún ejemplo, puede leer los comentarios de infovaticana».

        Como por ejemplo… ¡los de usted! Consejos vendo, que para mí no tengo. ¿Cómo es que siempre, siempre, siempre está en contra de todos los comentaristas de Infovaticana, salvo de aquellos que defienden lo indefendible o, directamente, sueltan herejias y/o inmoralidades? ¿Casualidad? Me pregunto qué hace aquí, aparte de quejarse de los demás comentaristas. ¿Alguien le obliga a sufrir tanto?

      2. No Ruben, me está excluyendo a mi como persona porque no haber aceptado inyectarme la pocima. La vacuna no previene el contagio, la emergencia ya no es emergencia hace meses y todo el mundo reconoce hasta los propios gobernantes que el pasaporte covid no tiene nada que ver con la salud sino que es un chantaje para que la gente se vacune. Asi que no, no busca el bien común sino el mal comun, vulnera todos los derechos y es una imposicion que nada que tiene que ver con la salud, bueno si, con la mia si, que no quiero tener los terrorificos efectos secuandarios que veo alrededor mio y con tiene que ver con la moral, he dado mi vida por defender la dignidad del no nacido para que ahora por una enfermedad con una mortalidad poco mayor a una gripe a nivel global y para la que existan medicamentos aceptar inyectar tejidos fetales. Hostilidad es la que yo vivo cuando desde todos los medios de comuicacion incluida la iglesia me llaman asesina y bebelejias, eso es hostilidad y mucha,

  4. A lo que está llamado Francisco es a hacer una IGLESIA más grande, no un MUNDO más inclusivo, IGLESIA, no MUNDO. Porque aunque mal que le pese, no todos son hijos adoptivos de Dios. El obispo de Roma hace gala de su desprecio al capítulo 5 de Primera de Corintios y en especial a 1 Corintios 5:11-13. Pero bueno, es para que se cumplan las Escrituras, respecto de aquel que tiene cuernos de cordero pero que habla como dragón.

  5. Y Jesús NO EXCLUYE A NADIE.
    Son las personas las que se AUTOEXCLUYEN SOLAS,cuando no aman a Dios sobre todas las cosas,no hacen su Voluntad y NO CUMPLEN sus Mandamientos. Si,como lo oye.
    Usted se comporta como un dictador,metiendo en el Cielo a gente que no quiere estar por propia voluntad.Dios no violenta la libertad de nadie,como sí pretende usted hacer.

  6. “Estamos llamados a construir un mundo inclusivo que no excluya a nadie”

    1er grupo a tratar: clero y católicos laicos de sana moral y doctrina y órdenes religiosas fieles a sus estatutos y carisma fundacional…

    1a medida: difamación e impedimento de acceso a los sacramentos y Liturgia tradicional a los laicos; prohibición de oficiar libremente según el Rito Romano con la última edición (1962) del misal de San Pío V al clero; prohibición de oficiar en parroquias y de erigir nuevas parroquias personales, etc.

    ¿Inclusión? Ya. Obras son amores, y no buenas razones.

  7. Bienvenidos a la Promoción «Mundo inclusivo by Francisco*». *Promoción no aplicable a: Heraldos del Evangelio/Caballeros de la Virgen, cardenales de la Dubia, No vacunados, feligreses ni sacerdotes de Misa Tridentina, opositores al régimen gay-relativista, no adoradores de la pachamama, no adoradores de la ecología…etc, etc…. Como toda pieza de marketing… suena bien pero hay que leer la letra pequeña. Esta promoción en realidad es solo «para los amigos»…

    1. Tal cual, Carlos Huerta. No se excluyen ademas: Franciscanos de la Inmaculada, Memores Domini, carmelitas americanas de Nebraska, orden de San Miguel etc etc
      Y se incluyen naturalemente: la Teología marxista de la Liberación, Lutero, todos su amigos obispos abusadores y gays… un plantel perfecto para al averno

  8. En temas de inmigración, el Papa ignora o pretende omitir que va de cuenta del inmigrante el deber de «inclusividad», no de cuenta de la población de acogida. Es el inmigrante el llamado a esforzarse por incluirse e integrarse en la cultura y costumbres del país que le está acogiendo, no al revés.

    El discurso del Papa invierte la lógica del mecanismo, y lleva a consecuencias fatales y desastrosas para la fe católica.

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