PUBLICIDAD

Benedicto XVI: “El matrimonio homosexual está en contradicción con todas las culturas de la humanidad”

Papa Francisco y Benedicto XVI
|

Se acaba de publicar en italiano el último libro del Papa emérito Benedicto XVI llamado “La verdadera Europa, identidad y misión”. El libro, cuyo prólogo corre a cargo del Papa Francisco, se ha publicado con motivo del 50 aniversario de las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y la Unión Europea. El libro corresponde al tercer volumen de una colección de obras y textos de Ratzinger.

El Papa emérito comienza diciendo que “con la legalización del “matrimonio entre personas del mismo sexo” en dieciséis países europeos , el tema del matrimonio y la familia ha adquirido una nueva dimensión que ciertamente no se puede ignorar”. Del mismo modo, asegura que “asistimos a una distorsión de la conciencia que evidentemente ha penetrado profundamente en sectores del pueblo católico y esto no se puede responder con un pequeño moralismo o incluso con alguna referencia exegética”. 

Benedicto XVI afirma, que le parece importante observar que el concepto de «matrimonio entre personas del mismo sexo» está en contradicción con todas las culturas de la humanidad que se han sucedido hasta ahora, y por lo tanto significa una revolución cultural que se opone a la toda la tradición de la humanidad hasta ahora. Para el sucesor de Juan Pablo II, “La certeza básica de que el hombre existe como hombre y mujer es que la transmisión de la vida es una tarea asignada al hombre; que es la comunidad de hombres y mujeres la que cumple esta tarea; y que en esto, más allá de todas las diferencias, el matrimonio consiste esencialmente, es una certeza original que ha sido evidente para la humanidad hasta ahora”.

A continuación, os ofrecemos el prólogo completo del Papa Francisco que ocupa las dos primeras páginas del nuevo libro de su antecesor.

Me complace presentar este volumen, que reúne una selección de textos de Joseph Ratzinger/Benedicto XVI sobre Europa, publicado con motivo del 50º aniversario de las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y la Unión Europea.

Con la claridad, la accesibilidad inmediata y la profundidad que lo caracterizan, el Papa emérito esboza aquí magníficamente la «idea de Europa» que, sin duda, inspiró a sus padres fundadores y está en el corazón de su grandeza, y cuya ofuscación definitiva conduciría a su decadencia global e irreversible.

Porque -esto es lo que nos enseña, quizá mejor que otros, el hombre que ha querido tomar el nombre de Benedicto, también para recordar a Europa sus raíces- en la base de Europa, de su creatividad, de su sana prosperidad y, ante todo, de su humanidad, está el humanismo de la Encarnación. Joseph Ratzinger escribe que «la figura de Jesucristo está en el centro de la historia europea y es el fundamento del verdadero humanismo, de una nueva humanidad. Porque si Dios se ha hecho hombre, el hombre adquiere una dignidad totalmente nueva. Si, por el contrario, el hombre no es más que el producto de una evolución aleatoria, entonces su misma humanidad es una casualidad, por lo que en algún momento será posible sacrificar al hombre para fines aparentemente más elevados. Sin embargo, si Dios ha creado y querido a cada hombre individualmente, las cosas son completamente diferentes. Y si Dios mismo se hizo hombre, si incluso sufrió por el hombre, entonces el hombre participa de la propia dignidad de Dios. Quien se equivoca acerca de qué es el hombre ataca a Dios mismo”.

Más allá de tantas palabras y proclamas altisonantes, en la Europa actual se está perdiendo cada vez más la idea del respeto a toda vida humana, a partir de la pérdida de la conciencia de su carácter sagrado, es decir, desde el oscurecimiento de la conciencia de que somos criaturas de Dios. A lo largo de los años, Benedicto XVI no ha tenido temor a denunciar con gran valentía y clarividencia las múltiples manifestaciones de esta dramática renuncia a la idea de creación, hasta las actuales y últimas consecuencias, descritas de forma absolutamente clara y convincente en el texto que introduzco.

Aunque el libro está impregnado de un gran realismo, no se queda en el pesimismo y la tristeza, al contrario: «Un motivo de mi esperanza -escribe- consiste en que el hecho de desear a Dios, la búsqueda de Dios, está profundamente inscrito en toda alma humana y no puede desaparecer. Ciertamente, durante un tiempo, uno puede olvidarse de Dios, dejarlo de lado, ocuparse de otras cosas; pero Dios nunca desaparece. Es simplemente cierto lo que dice san Agustín, que los humanos estamos inquietos hasta que no hayamos encontrado a Dios. Esta inquietud también existe hoy en día. Es la esperanza de que el hombre se ponga siempre, incluso hoy, en camino hacia este Dios».

Así, revelando el secreto de su alegría en estos tiempos difíciles, Benedicto XVI nos muestra también el camino para el renacimiento de Europa.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando

26 comentarios en “Benedicto XVI: “El matrimonio homosexual está en contradicción con todas las culturas de la humanidad”
  1. Pues empezamos bien. Lo primero que hay que objetar es el lenguaje: el «matrimonio homosexual» no existe. Si se usa la expresión anterior, se acepta que existe un «Matrimonio heterosexual», un «Matrimonio homosexual», un «Matrimonio Abierto», un «Matrimonio no binario», un «Matrimonio inter-especies» y así, todos quedan igualados como matrimonios y tan sólo es cuestión de escoger. Sólo existe el Matrimonio y, además, existía antes que las religiones y, desde luego, antes que las bioideologías, tan de moda hoy, que intentan romper los límites de la naturaleza humana.

    1. Estoy de acuerdo! le debemos llamar como es; concubinato sodomita. Ese lenguaje que denuncia. Sir Peter, fue creado cuidadosa y deliberadamente para ser difundido masivamente por la masonería. Lo mismo con la frase «parejas del mismo sexo», nooo, es homosexuales, sodomitas, es un lenguaje para manipular la mente, adormecerla, acostumbrarla a ver normal lo que no es.

      Desde que el Papa Francisco salió en el documental «Francesco» en donde asevera que los sodomitas. se les debe reconocer una forma legal, un concubinato homosexual, para recibir beneficios de seguridad social como un matrimonio contrasta de frente con esta confirmación en la fe de Benedicto XVI, no esta inventando nada nuevo, simplemente esta reiterando lo que ha enseñado la Iglesia en DOS MIL AÑOS, y en el antiguo testamento DESDE EL GENESIS. en varios países luego de la película Francesco, se ha defendido por parte de conferencias episcopales el reconocimiento de una una union civil homosexual.

      1. Le agradezco mucho su apoyo y estoy de acuerdo. La trampa está en el leguaje. Igualmente, la palabra «homosexual» es una emboscada, porque al usarla, se la considera un tipo de sexualidad equiparable a «heterosexual» y, por tanto, una opción tan aceptable como «polisexualidad», «zoosexualidad», «necrosexualidad», etc… . No, sólo existe la sexualidad humana y lo demás son vicios, perversiones o las dos cosas a la vez.

        1. Yo creo que una expresión que conlleva una gran manipulación del lenguaje es la de “orientación sexual”. No hay orientaciones sexuales, hay solo una orientación, la heterosexual, lo demás no son orientaciones, son desviaciones. Y como bien explicas esa expresión tan perversa pone al mismo nivel cualquier tipo de sexualidad cuendo no es así. La naturaleza del hombre y de cualquier mamífero es ser heterosexual para garantizar la perpetuación de la especie.

    2. Matrimonio, matrix, madre. Que puede engendrar hijos. Matrimonio, solo aplica a la unión de la mujer y el hombre. … orden matrimonio (sacramentos). No concubinato. Que no nos confundan, parejas del mismo sexo , no son matrimonio, bien claro son abominación.

  2. Afirmación clara, rotunda, sin ambages ni confusiones ni margen para lecturas opuestas, previamente meditada y reflexionada. ¿Será que pedimos mucho?

    Frente a afirmaciones confusas, reversibles, con margen para lecturas contradictorias, y expresadas alegremente en una rueda de prensa pese a tener un calado teológico de suma complejidad.

    De verdad, es que no lo entiendo, quizás tenga explicación, pero a mí de momento se me escapa.

    A un pastor de almas yo le pido mano firme y segura, para que marque el camino a los cielos.

  3. Acabo de ver un video donde habla ése que creo que se llama David Roquefeler,,y dice él que para el año 2020 seremos demasiada gente,,y da cifras.
    ¿Desde cuándo será que promovieron el homosexualismo? Las películas con ése tema, las series de televisión, todos tan simpáticos y divertidos? Ahora ya, hasta en escuelas, con la canción esa de los gays, diciendo que van a quitar los hijos, sin que sepan los padres, ni en qué momento fue.
    Y todo éso para que ya no haya nacimientos. Y ahí están las presas, esperando, sin correr ni esconderse, viendo venir a los psicópatas, a castrarlos, a vejarlos, a impedir que se reproduzcan. Ahora matrimonios,,,qué contrasentido.

      1. Lo es. Y además él debe de creerse Papa también: «…NUESTRO amadísimo…». ¿Conocéis a alguien que hable en plural mayestático hoy en día?

        1. El tal Alan Pou este no es más que un venao irredento, más tonto y provocador aún que el Probe Migue que por cierto, hace mucho tiempo que no sale…… que le estará pasando al probe Migue……, Seguro que es hasta el mismo, ya que querer comparar a Benedicto XVI con el camarada Berg es como comparar a la velocidad y el tocino…… pero ellos a lo suyo. Seguro que este Alan Pou es el Probe Migue o el Marcos pisa-charcos o algún otro Troll de los bosques con el moco colgando y como siempre diciendo sandeces para provocar

  4. Tampoco puede haber un reconocimiento, de parte de la Iglesia, de las «uniones civiles» basadas en lo antinatural.
    Es la ambigüedad característica de Francisco, busca que se las reconozca como primer paso. Su respaldo a gente como James Martin, Cupich, Tobin, Paglia, Zancheta, es significativo y poco coherente con lo que debería se un sucesor de Pedro.

  5. «En la introducción de un nuevo libro, Benedicto XVI ha advertido de que cualquier tipo de legalización de las uniones homosexuales, -que algunos obispos defienden si no se les llama matrimonio- es una perversión de la ley natural…» ( Infocatolica)
    Creo que no ha leido todavia el libro de Benedicto XVI

  6. Estoy de acuerdo en alabar a el Papa Emérito…pero insisto en recordar que estos lodos vienen de los polvos ocasionados por la renuncia de Benedicto XVI…el cual en mi opinión, cometió el Gran Error de su vida, al permitir que el modernismo – que entró en buena medida por los jesuitas – llevase en timón de la barca de Pedro.

    Es una tragedia gravísima la que tenemos en la iglesia católica, puesto que estás órdenes viejas, caen en la decadencia y vienen nuevas manifestaciones de iluminati con auténticos métodos proselitistas que dan miedo, como Opus y Kikos o una panoplia ingente de nuevas asociaciones de fieles y con métodos de organización interna criticables.

  7. Sin embargo tal cosa no está en contradicción con cierto documento oficial que invierte los fines del matrimonio: el principal fin pone que es el amor, y el fin secundario pone que es la procreación de los hijos.
    Si esa es la doctrina, entonces dos señores que se quieren cumplen con el principal fin del matrimonio según pone, y no es malinterpretación, es aplicar lo que pone literalmente.
    ¿De qué sirve entonces hablar de las culturas y de los pueblos si aquí se está dando gato por liebre?

    1. Si algo cumple con lo principal, se deduce que principalmente también será un matrimonio.
      Qué necedad mental no querer ver la mala idea con la que se redactaron ciertas cosas.

      1. Como no lo entienden, pues sigamos con el circo: no aceptar las consecuencias lógicas de las barbaridades doctrinales que se profesan y se aceptan por escrito. Y seguirán pensando que por qué ciertos sectores del clero defienden cosas raras, pues defienden cosas raras porque se han aceptado como doctrina antes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles