El Papa Francisco continúa evolucionando satisfactoriamente a juzgar por los partes que van llegando del Vaticano. Un escueto comunicado diario en el que Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, informa de la salud del Pontífice.
«El curso postoperatorio de Su Santidad el Papa Francisco sigue siendo regular y satisfactorio», nos dice Bruni en el comunicado de este mediodía. «El Santo Padre ha seguido comiendo con regularidad y ha suspendido la terapia parenteral», continúa. Esta es una noticia muy positiva, ya que el hecho de que ya pueda comer con normalidad, y no por vía intravenosa, es señal de que la operación ha sido un éxito.
«El examen histológico definitivo confirmó una estenosis diverticular grave con signos de diverticulitis esclerosante», nos dice Bruni. No conocemos muchos detalles de la operación a la que se ha sometido el Santo Padre, pero al ser una diverticulitis grave han podido obrar de varias maneras. lo más normal es que la intervención consista en extirpar la parte del colon que tiene los divertículos y unir los extremos del intestino, por vía laparoscópica.
Sin embargo, la cirugía para tratar la diverticulitis varía según la gravedad de la misma y puede consistir desde drenar un absceso (limpiarlo de pus y sangre), reseccionar parte del colon -lo que hemos explicado antes- hasta realizar una colostomía temporal, que consiste en sacar un extremo del colon por la pared del abdomen de forma que las deposiciones van a parar a una bolsa adherida al cuerpo.
El Vaticano no ha dado detalles de la metodología quirúrgica a la que se ha sometido Su Santidad.
«El Papa Francisco está conmovido por los numerosos mensajes y el cariño recibidos en estos días y expresa su gratitud por la cercanía y la oración», termina el comunicado.