PUBLICIDAD

El Papa recuerda a los mártires coptos: “Son nuestros santos, los santos de todos los cristianos”

|

El Vaticano publicó ayer un video mensaje del Papa Francisco con motivo del sexto aniversario de la matanza de los mártires coptos en las costas de Libia, a manos de los yihadistas del Estado Islámico.

“Son nuestros santos, los santos de todos los cristianos, los santos de todas las denominaciones y tradiciones cristianas. Son los que han blanqueado sus vidas en la sangre del Cordero, son aquellos… del pueblo de Dios, el pueblo fiel de Dios”, señala el Papa en su mensaje.

Fueron a trabajar al extranjero para mantener a sus familias, dice Su Santidad: “hombres corrientes, padres de familia, hombres con la ilusión [el deseo] de tener hijos; hombres con la dignidad de trabajadores, que no sólo buscan tener pan en casa, sino llevarlo a casa con la dignidad del trabajo”. “Y esos hombres dieron testimonio de Jesucristo. Degollados por la brutalidad del Isis, murieron diciendo: “¡Señor Jesús!”, confesando el nombre de Jesús”, dice el Papa.

Francisco reconoce que se trata de una tragedia, “pero también es cierto que la playa fue bendecida por su sangre”. Estos hombres “recibieron el mayor regalo que un cristiano puede recibir: el testimonio de Jesucristo hasta dar la vida”.

El Papa da las gracias a Dios “por habernos dado a estos valerosos hermanos”, al Espíritu Santo “por haberles dado la fuerza y la coherencia para llegar a la confesión de Jesucristo hasta la sangre”, a los obispos y sacerdotes “de la Iglesia hermana copta que les criaron, les enseñaron a crecer en la fe” y, por último, a las madres de esta gente, “de estos veintiún hombres que los “amamantaron” en la fe: son las madres del pueblo santo de Dios que transmiten la fe “en dialecto”, un dialecto que va más allá de las lenguas, el dialecto de la pertenencia”.

“Me uno a todos vosotros, hermanos obispos, que estáis en esta conmemoración. A ti, gran y amado Tawadros, hermano y amigo obispo. A ti, Justin Welby, que también quisiste venir a este encuentro. Y a todos los demás obispos y sacerdotes, pero sobre todo me uno al santo pueblo fiel de Dios que con su sencillez, con su coherencia e incoherencias, con sus gracias y pecados, lleva adelante la confesión de Jesucristo: Jesucristo es el Señor”, indica Su Santidad.

“Os doy las gracias, veintiún santos, santos cristianos de todas las confesiones, por vuestro testimonio. Y te doy las gracias, Señor Jesucristo, por estar tan cerca de tu pueblo, por no olvidarlo”, termina diciendo el Santo Padre, antes de encomendarse a los 21 mártires.

Les ofrecemos las palabras del Papa, ofrecidas por la Oficina de Prensa de la Santa Sede:

Es el día de hoy que llevo en mi corazón, aquel febrero de 2015. Llevo en mi corazón aquel bautismo de sangre, estos veintiún hombres bautizados cristianos con el agua y el Espíritu, y aquel día bautizados también con la sangre. Son nuestros santos, los santos de todos los cristianos, los santos de todas las denominaciones y tradiciones cristianas. Son los que han blanqueado sus vidas en la sangre del Cordero, son aquellos… del pueblo de Dios, el pueblo fiel de Dios.

Fueron a trabajar al extranjero para mantener a sus familias: hombres corrientes, padres de familia, hombres con la ilusión [el deseo] de tener hijos; hombres con la dignidad de trabajadores, que no sólo buscan tener pan en casa, sino llevarlo a casa con la dignidad del trabajo. Y esos hombres dieron testimonio de Jesucristo. Degollados por la brutalidad del Isis, murieron diciendo: “¡Señor Jesús!”, confesando el nombre de Jesús.

Es verdad que se trata de una tragedia, que estas personas dejaron su vida en la playa; pero también es cierto que la playa fue bendecida por su sangre. Pero es aún más cierto que de su sencillez, de su fe sencilla pero coherente recibieron el mayor regalo que un cristiano puede recibir: el testimonio de Jesucristo hasta dar la vida.

Doy gracias a Dios, nuestro Padre, por habernos dado a estos valerosos hermanos. Doy gracias al Espíritu Santo por haberles dado la fuerza y la coherencia para llegar a la confesión de Jesucristo hasta la sangre. Doy  gracias a los obispos, a los sacerdotes de la Iglesia hermana copta que les criaron, les enseñaron a crecer en la fe. Y doy gracias a las madres de esta gente, de estos veintiún hombres que los “amamantaron” en la fe: son las madres del pueblo santo de Dios que transmiten la fe “en dialecto”, un dialecto que va más allá de las lenguas, el dialecto de la pertenencia.

Me uno a todos vosotros, hermanos obispos, que estáis en esta conmemoración. A ti, gran y amado Tawadros, hermano y amigo obispo. A ti, Justin Welby, que también quisiste venir a este encuentro. Y a todos los demás obispos y sacerdotes, pero sobre todo me uno al santo pueblo fiel de Dios que con su sencillez, con su coherencia e incoherencias, con sus gracias y pecados, lleva adelante la confesión de Jesucristo: Jesucristo es el Señor.

Os doy las gracias, veintiún santos, santos cristianos de todas las confesiones, por vuestro testimonio. Y te doy las gracias, Señor Jesucristo, por estar tan cerca de tu pueblo, por no olvidarlo

Recemos juntos hoy en esta memoria de estos veintiún mártires coptos: que intercedan por todos nosotros ante el Padre. Amén.

Ayúdanos a seguir trabajando, a seguir diciendo lo que nadie más dice:

14 comentarios en “El Papa recuerda a los mártires coptos: “Son nuestros santos, los santos de todos los cristianos”
  1. Esos gloriosos mártires fueron asesinados por musulmanes. Conviene decirlo claro. Porque el islam ordena perseguir a los que no son de su religión.

    1. Francisco debería haber sido más explícito, Pues así como se expresa, da la impresión que han sido víctimas, sin más, de un grupo te rro rista.

  2. Ninguna mención al Islam. Y hasta mejor que no la haga, pues, cuando la hace, es para vendernos el Islam infumable calificado como religión de paz. Y, cuando hace alguna referencia a ¿extremistas?, lo hace para decir enseguida que los católicos también los tenemos, equiparando el terrorismo islamista al inexistente terrorismo católico. Una vergüenza tanta mentira, tanto odio a los católicos, cuyos mártires, salvo Angelelli, que no lo fué, no los citará. Antes los coptos.

  3. Muy bien habló el Papa Benedicto XVI cuando citando al emperador bizantino Manuel II Paleólogo dijo: “Muéstrame también lo que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malas e inhumanas, como su disposición de difundir por medio de la espada la fe que predicaba.”

    1. Es una lástima en cambio, que el Papa Francisco no sea claro sobre estos temas, y encima fomente la invasión musulmana, lo que supondrá previsiblemente un aumento de la persecución contra los cristianos.

    2. Acuérdese de la que le montaron a Benedicto por decir esto. Indudablemente Francisco no se atrevería nunca a manifestar tal cosa. Aparte de que como intelectual y teólogo, Benedicto XVi le da mil vueltas.

  4. EL GOBIERNO CREA UN DEPARTAMENTO PARA LA ARMONÍA INTERRELIGIOSA

    Shahid Mobeen: «es la población musulmana la que tiene que cambiar su actitud» en Pakistán
    Las minorías religiosas de Pakistán, como los cristianos y los hindúes, sufren una dolorosa discriminación y persecución por parte de radicales musulmanes. Una nueva iniciativa gubernamental pretende poner fin a esta situación. El problema es que el elegido para liderar dicha iniciativa es a su vez musulmán.

    ¿Y Francisco? Mutis por el foro.

  5. Pienso ahora en las guerras ideológicas. Generan odio q se transmite de generación en generación. Nunca terminan.Si las personas fueran conscientes del daño q hacen transmitiendo ese odio a sus hijos…les hacen esclavos de una ideologia y del odio q genera.

    Leí el testimonio de una hija de uno de estos mártires. Decía q mientras ocurría su familia rezaba en casa para q su padre no sucumbiera. Ahí no hay odio, hay amor. No transmitirán odio a sus hijos sino el amor de los mártires de Cristo. El odio quedará en un lado, en el del agresor. Con su muerte expulsaron el mal de los corazones de sus hijos.
    Es lo q hizo Cristo al fin y al cabo.Ser dique de contención del mal. El amor más grande frenó al odio más severo. Fuimos/ somos nosotros sus verdugos. Pero guardó silencio y se entregó a la muerte. Y pidió al Padre q nos perdonara.Su muerte generó el amor cristiano en nosotros.

  6. Si alguien se pregunta: “¿por que Dios permite esto?”, por que se ha de saber que lo permite; la respuesta es: quiere saber quienes somos, hasta donde llegariamos.
    Al final, nos guste o no, el Padre nos suelta en el mundo a ver que hacemos.
    No habrá una segunda rebelión en el cielo, eso os lo garantizo.

  7. Y tan santos son, que, de seguir la invasión migratoria musulmana, corremos el riesgo de acabar tan santos como ellos: arrodillados y degollados. Y este papado está muy dispuesto a que esto sea una realidad, apoyando y promoviendo la invasión y que los católicos fieles europeos acabemos santificados de la misma forma y a manos de los mismos satánicos que acabaron con los coptos. Supongo que en Roma pensarán “bueno, si los degüellan, unos rígidos menos”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles