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La Iglesia reconoce las virtudes heroicas de Jérôme Lejeune

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El Papa Francisco ha recibido esta mañana al cardenal Marcello Semeraro, sustituto del Becciu como prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Durante la audiencia, el Pontífice ha aprobado el reconocimiento de las virtudes heroicas de Jérôme Lejeune, laico considerado el padre de la genética moderna.

Nacido en 1926 en Montrouge, Francia, en 1958 identificó la trisomía del par cromosómico 21 que define el Síndrome de Down, lo que abrió la vía a la citogenética.

Sus trabajos le llevaron a reflexionar sobre las grandes cuestiones de la vida humana y sobre el papel que la medicina y la investigación deben tomar en defensa de los más débiles. Fue impulsor y promotor de la Academia Pontifica para la Vida junto a san Juan Pablo II. Murió en París el 3 de abril de 1994.

Al aprobarse las virtudes heroicas, el siervo de Dios será reconocido ahora como venerable. La siguiente fase sería ya la beatificación.

En la misma audiencia, el Papa ha autorizado a la misma Congregación promulgar los Decretos relativos a:

  • El martirio del Siervo de Dios Giovanni Fornasini, sacerdote diocesano; nacido el 23 de febrero de 1915 en Pianaccio di Lizzano en Belvedere (Italia) y asesinado por odio a la Fe, en San Martino di Caprara (Italia), el 13 de octubre de 1944.
  • Las virtudes heroicas del Siervo de Dios Michele Arcangelo María Antonio Vinti, sacerdote diocesano; nacido el 18 de enero de 1893 en Grotte (Italia) y fallecido allí el 17 de agosto de 1943.
  • Las virtudes heroicas del Siervo de Dios Ruggero Maria Caputo, sacerdote diocesano; nacido el 1 de mayo de 1907 en Barletta (Italia) y fallecido allí el 15 de junio de 1980.
  • Las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Mary Joseph of Jesus (nacida Elisabeth Prout), fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Santísima Cruz y de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo; nacida el 2 de septiembre de 1820 en Shrewsbury (Inglaterra) y fallecida en Sutton (Inglaterra) el 11 de enero de 1864.
  • Las virtudes heroicas del Siervo de Dios Santiago Masarnau Fernández, fiel laico; nacido el 10 de diciembre de 1805 en Madrid (España) y fallecido allí el 14 de diciembre de 1882.
  • Las virtudes heroicas del Siervo de Dios Pasquale Canzii, seminarista; nacido el 6 de noviembre de 1914 en Bisenti (Italia) y fallecido en Penne (Italia) el 24 de enero de 1930.
  • Las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Adelaide Bonolis, fiel laica, fundadora de las Obras de Asistencia y Redención Social; nacida el 14 de agosto de 1909 en Milán (Italia) y fallecida allí el 11 de agosto de 1980.

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19 comentarios en “La Iglesia reconoce las virtudes heroicas de Jérôme Lejeune
  1. ES DOCTOR HONORIS CAUSA POR LA UNIVERSIDAD DE NAVARRA

    Médico genetista francés, nacido en 1926 y fallecido en 1994, descubridor de que el síndrome de Down se debe a la presencia de un cromosoma de más.

    Tras estudiar Medicina, comenzó a trabajar, en 1952, como investigador del CNRS, del que llegó a ser director diez años más tarde. Experto internacional sobre radiaciones atómicas. En 1958, a la edad de 32 años, descubrió la primera anomalía cromosómica en el hombre: la trisomía 21. Más tarde, con sus colaboradores, descubrió el mecanismo de muchas más enfermedades cromosómicas, abriendo así la vía a la citogenética y a la genética moderna.

    En 1963 descubrió la enfermedad de origen cromosómico conocida como síndrome del maullido de gato o cri du chat. En 1964, se convirtió en el primer profesor de Genética Fundamental en la Facultad de Medicina de París.

    1. Al año siguiente fue nombrado jefe del servicio de la misma especialidad en el hospital Necker-Enfants Malades, de la capital francesa. Allí trabajó hasta su muerte en la atención a los niños enfermos, buscando terapias eficaces contra las anomalías causantes de subnormalidad e investigando sobre las afecciones de origen genético en general.

      En 1974, ingresó como miembro de la Academia Pontificia de las Ciencias; en 1981, en la Academia de Ciencias Morales y Políticas; y en 1983, en la Academia Nacional de Medicina. También fue miembro de academias extranjeras, como la de Ciencias de Suecia, la norteamericana de Humanidades y Ciencias (Boston), o la Real Sociedad de Medicina de Londres.

    2. Fue nombrado doctor Honoris Causa por varias universidades. Recibió diversos galardones científicos, tanto en Francia como en otros países, ya que era reconocido como uno de los primeros expertos mundiales en genética.

      En 1994, es nombrado primer Presidente vitalicio de la Academia Pontificia para la Vida.

      Su compromiso en defensa de la vida humana se traducía en continuas intervenciones públicas y en la actividad dentro de la asociación “Laissez-les vivre”, de la que fue consejero científico y uno de los promotores. También era presidente de “Secours aux futures mères”, organización dedicada a ayudar a mujeres embarazadas que se encuentran en situaciones difíciles.

  2. La Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra y la Fundación Jérôme Lejeune han establecido un marco de colaboración para el desarrollo de iniciativas de alcance nacional e internacional en el ámbito de la Medicina y de la Bioética. “Se trata de un acuerdo que refuerza nuestra apuesta por una Medicina profundamente humana, que utiliza los conocimientos médicos más avanzados siempre desde un profundo respeto a la dignidad de los pacientes, desde la concepción hasta su muerte natural, y que posibilita un desarrollo médico y científico con una mentalidad de servicio a la sociedad”, señala el Dr. Secundino Fernández, decano de la Facultad de Medicina.

  3. INVESTIDURA CONFERIDA POR SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ

    El último acto académico de investidura de doctores honoris causa de la Universidad de Navarra durante los años en que san Josemaría Escrivá fue su gran canciller tuvo lugar el 9 de mayo de 1974. En esa ceremonia se concedió el grado a Mons. Franz Hengsbach, obispo de Essen y presi-dente de Adveniat, y al Dr. Jérôme Lejeune, catedrático de Genética de París y firme defensor de la vida humana. Fueron nombrados por las facultades de Derecho y Medicina, respectivamente; y en cada caso, ejercieron de padrinos Javier Hervada y Eduardo Ortiz de Landázuri, decanos de los correspondientes centros.

    1. En la misma ceremonia de investidura, en su discurso, Hengsbach había dicho «me uno, aquí, al aplauso que la Universidad de Navarra da al Profesor Lejeune». Efectivamente, puede decirse que la concesión del grado de doctor honoris causa a Lejeune era un aplauso por su defensa de la vida197. En el contexto de crisis, al que como hemos visto se había referido el obispo de Essen, el gran canciller dijo de los dos nuevos doctores: «Este compromiso personal con la verdad y con la vida, del que han hecho profesión Monseñor Hengsbach y el profesor Lejeune, enlaza con el de los grandes Maestros de todos los tiempos, que no se han dejado arrastrar por ambientes superficiales, ni se han engañado por el espejismo de la fácil novedad. Su ejemplo es un notable y alentador estímulo, cuando […] se debate la huma-nidad contra una borrasca tremenda»

    2. Cuando la cancillería hizo la propuesta al rectorado de conferir el grado a Lejeune, también había argumentado diciendo: «Está defendiendo muy activamente los principios cristianos en cuestiones de importancia vital para la sociedad». En su discurso, el gran canciller alabó «la firme defensa de la vida humana del Profesor Lejeune».Además, la defensa de los principios cristianos en y desde el ejercicio de la profesión, era algo totalmente acorde con el espíritu del Opus Dei y, por lo tanto, una de las enseñanzas que la Universidad de Navarra anhelaba transmitir a sus alumnos.

      Así, el padrino destacó cómo el profesor Lejeune luchaba «contra la ley del aborto legal, con las más sutiles consideraciones científicas, producto de la más rigurosa investigación genética», y por ello dijo: «la Facultad de Medicina siente una extraordinaria alegría al proponer al Profesor Lejeune como partícipe de sus mismas tareas con iguales ideales».

      1. Una gran noticia!!!
        Católico coherente, defensor de la vida a ultranza. precisamente, por esas virtudes, no sé le concedió el merecido premio Nobel.
        La “ciencia” está tratando de olvidarlo, más aún con el asunto de las vacunas elaboradas con células originadas en abortos.
        Buena ocasión para confrontarlo con la actual administración Biden.

    3. Lejeune fue un ejemplo de científico católico valiente y coherente que defendió desde el ejercicio de su profesión la ley natural y la doctrina de la Iglesia. Quizá por esto el gran canciller dijo: La Universidad sabe que la necesaria objetividad científica rechaza justamente toda neutralidad ideológica, toda ambigüedad, todo conformismo, toda cobardía: el amor a la verdad compromete la vida y el trabajo entero del científico, y sostiene su temple de honradez ante posibles situaciones incómodas, porque a esa rectitud comprometida no corresponde siempre una imagen en la opinión pública.

  4. Jerome Lejeune es uno de los grandes referentes de la bioética. Él no guardó silencio como hacen tantos pastores. Su valiente defensa de la vida no nacida le costó el ostracismo, pero lo vivió contento porque su fe era firme.

  5. De que te sirve ganar el mundo si pierdes tu alma…
    El doctor Lejeune eligio el cielo, el sabia que debido a su posicion a favor de la vida nunca le darian el Nobel pero no le importo y mantuvo coherencia entre su fe y la ciencia, gran hombre!
    Excelente noticia!

  6. Francisco, como muchos obispos y sacerdotes, deberían aprender de Lejeune y abandonar su silencio en el tema pro vida.

    1. Es una tonteria decir que el Papa silencia el tema provida. Ha comparado el aborto con contratar a un sicario para que mate al niño.
      Y prueba de ello es esta noticia que comentamos: es super provida apostar por Lejeune

  7. El Papa Francisco nos invitó a preguntarnos si rezamos por la voluntad de Jesús, por la unidad. “Si revisamos las intenciones por las que rezamos, probablemente nos demos cuenta de que hemos rezado poco, quizá nunca, por la unidad de los cristianos”, observó. De esta, añadió, “depende la fe en el mundo”:
    “El Señor pidió la unidad entre nosotros «para que el mundo crea». El mundo no creerá porque lo convenzamos con buenos argumentos, sino, si testimoniamos el amor que nos une y nos hace cercanos: así sí, creerá.”

    Y “en este tiempo de graves necesidades”, continuó el Papa, “es todavía más necesaria la oración para que la unidad prevalezca sobre los conflictos”. “Es urgente dejar de lado los particularismos para favorecer el bien común, y por eso nuestro buen ejemplo es fundamental: es esencial que los cristianos prosigan el camino hacia la unidad plena, visible”.

    1. Bastante evanescente el comunicado. ¿Qué cristianos deben unirse? Porque todos los protestantes se llaman cristianos.

      Los únicos con los que podemos unirnos son los ortodoxos y tal vez alguna iglesia de la zona oriental, si tiene continuidad apostólica.

      Pero ni los católicos somos un ejemplo a seguir, ni los ortodoxos, que ellos también cuecen habas. La cosa va para largo. Pero como cualquier viaje, comienza con un paso, no veo que se haya dado, salvo rimbombantes declaraciones. O tal vez esos primeros pasos se hacen de forma muy sigilosa.

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