PUBLICIDAD

Cuatro muertos en una fuerte explosión en una parroquia de Madrid

|

Este miércoles, a primera hora de la tarde, se ha producido una fuerte explosión por una posible fuga de gas en un edificio perteneciente a la parroquia de la Virgen de la Paloma y San Pedro el Real, ubicado en la calle Toledo, 98.

El edificio anejo al templo, en el que se ubican dos pisos de los sacerdotes, varios locales parroquiales y de Cáritas, ha quedado destrozado. Dos de los sacerdotes están bien y uno ha sido trasladado al hospital, informa la archidiócesis. Se han confirmado cuatro víctimas mortales.

Los cuatro pisos superiores del inmueble han quedado destrozadas por el fuerte estallido y se teme por la estabilidad del edificio, situado en la calle de Toledo, en pleno centro de la capital. La tercera víctima sería un hombre de 35 años, casado, con 4 hijos y vinculado al Camino neocatecumenal. La cuarta, el sacerdote Rubén Pérez, fallecido esta madrugada. Las otras dos son viandantes que tuvieron la desgracia de encontrarse cerca del edificio durante el estallido.

El alcalde madrileño ha apuntado a que la explosión ha podido ser provocada por un escape de gas.

Ayúdanos a seguir trabajando, a seguir diciendo lo que nadie más dice:

19 comentarios en “Cuatro muertos en una fuerte explosión en una parroquia de Madrid
    1. La Policía Nacional investiga las causas de la explosión y ha desplegado en la zona efectivos de la Brigada Provincial de Información,

    2. Tedax y Policía Científica, así como de las unidades de Seguridad Ciudadana, de Intervención Policial y guías caninos especializados en la búsqueda de personas.

  1. No son del lado del Bien, los ataques personales disfrazados de buenismo. Además de ser falacia discursiva, por tanto, son nulos.

    1. La tuya, la reacción más lógica y sobrenatural. Lo que muchos olvidan aquí cuando comentan los asuntos De la Iglesia: ni sentido sobrenatural ni sentido común!

  2. Un sacerdote de 35 años pidió a un técnico de mantenimiento, amigo suyo, de 38, ambos de Camino Catecumenado, que revisara una caldera.
    El técnico murió. Era padre de cuatro niños

  3. Notre Dame también accidental. Parece que los accidentes se ceban con iglesias y parroquias. No se quiere hablar de odio, de persecución. Tutti fratelli. Tutti frutti.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles