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Oraciones vaticanas de Adviento propias de una ONG

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La “Campaña de Oración”, patrocinada por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral consiste en 7 oraciones, una para cada objetivo establecido por el Año Especial de Laudato si’, ninguna que insinúe siquiera indirectamente que nuestro objetivo sea alcanzar la vida eterna.

Señor de la Creación, rezamos por todas nuestras comunidades, y especialmente por nuestros líderes, para que podamos escuchar el Clamor de la Tierra y apoyar la energía limpia, garantizar aire y agua limpios para todos, y redescubrir nuestra vocación original como co-creadores de un planeta sano”, es la primera oración que propone para este Adviento el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que, creemos, no deja de ser un organismo de la Curia que gobierna la Iglesia de Cristo.

La Iglesia tiene un mensaje, increíblemente desarrollado y pulido por la Doctrina, pero que puede resumirse así: Dios se hizo hombre para, con su Pasión y Muerte, salvarnos del pecado y, adheriéndonos a la Redención, alcanzar la vida eterna donde viviremos con Él para siempre. Este sencillo mensaje tiene abundantísimas derivaciones, concreciones y consecuencias doctrinales, pero todas ellas están supeditadas a él. Perder esa referencia en la oración, no digamos en la oración preparatoria del Adviento, un tiempo de espera y esperanza, es perder absolutamente el sentido, perder, si se quiere, el ‘oremus’.

Una de las razones por las que, tradicionalmente, los documentos doctrinales de la Iglesia han evitado el lenguaje ambiguo y metafórico es porque lo carga el diablo, es decir, porque se presta a confusiones que en nuestra historia han resultado fatales. Así, ese ‘Clamor de la Tierra’, ese ‘Grito de la Tierra’ que tanto oímos últimamente sugiere la concepción del planeta como un organismo vivo y consciente, lo que, además de un disparate, es radicalmente incompatible con la concepción cristiana del universo.

Pero, al fin, en el Padre Nuestro, la oración que el mismo Cristo nos enseñó, pedimos pan; ¿por qué no habríamos de pedir energía limpia o agua para todos? La cuestión no es esa; la cuestión es centrarse en esas peticiones con exclusión del objeto mismo de este tiempo litúrgico. Porque en el resto de oraciones se aprecia la misma ausencia de visión sobrenatural. Lean.

Amante de los pobres, rezamos por todas las familias para que sean «el lugar en el que la vida – el don de Dios – pueda ser adecuadamente acogida y protegida». Que trabajemos hacia la plenitud de la vida para todos, especialmente para aquellos que se han empobrecido por negligencia o indiferencia.”

Dios Providente, ayúdanos a reunir “los diferentes campos del conocimiento, incluida la economía, al servicio de una visión más integral e integradora”, y a crear un nuevo paradigma económico que promueva “nuevos modelos de desarrollo integral”.

Cuidando a Dios, rezamos para que nuestras instituciones, especialmente nuestros hospitales y centros de salud, puedan crecer en la capacidad de atención. Que entendamos y valoremos cómo gestos simples y estilos de vida sencillos hacen posible que otros simplemente vivan.”

Dios del Conocimiento y la Virtud, ayúdanos a “crecer en solidaridad, responsabilidad y cuidado compasivo”. Que nuestras instituciones educativas ayuden a restaurar “la armonía dentro de nosotros, con los demás, con la naturaleza y otros seres vivos, y con Dios”.

Dios Trino, ayúdanos a desarrollar una espiritualidad de solidaridad global que fluya del misterio de quién eres, una comunidad interconectada de amor. Que esta espiritualidad “nos motive a un interés más apasionado por la protección de nuestro mundo”.

Dios de la comunión, permítenos convertirnos en comunidades de acción participativa y de incidencia, para la Tierra y los pobres. Que formemos redes de diálogo abierto y respetuoso y utilicemos todas las vías de comunicación de que disponemos para el bien de todos.”

Todo esto está muy bien para un adepto de cualquier religión semipanteísta de moda derivada de la Nueva Era. Pero no es católico en ningún sentido reconocible.

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19 comentarios en “Oraciones vaticanas de Adviento propias de una ONG
  1. Si se hiciera el experimento de presentar esas oraciones a un grupo de católicos normales sin decir quién las ha escrito, seguramente muchos pensarían que viene de alguna secta.
    Ese tipo de plegarias no es católico. Como bien dice D. Carlos Esteban, eso es del estilo de la Nueva Era. Eso es a lo que apunta el NOM. Si unimos esto a la «capilla viviente», a la Laudato Si, a la pachamama de hace un año (conmemorada con una moneda acuñada recientemente), se confirma que nos hallamos ante una apostasía manifiesta. Esto es una ideología ecologicista, un paganismo ambientalista e idolátrico que ha penetrado en las grietas del Vaticano, aumentando notablemente su ruina.

  2. Ya Dios, que todo lo soporta pero no tanto, montará en cólera y castigará indiscriminadamente a toda la humanidad. Después de esto, hará poner, para los que quedaren, un pp sugerido oportunamente por Belzunegui.

  3. Dios mio de mi vida y de mi corazón, te doy gracias porque nos has dejado a los santos que son, en estos momentos las únicas lámparas que parecen iluminar a tu Iglesia.Ellos nos enseñan a preparar nuestro corazón como tierra que acoge a St.José y a la Virgen para que tu hijo, nuestro Señor Jesús, nazca y crezca en nosotros cómo Rey y Señor de nuestra voluntad; a amarle y a adorarle cómo nuestro Dios y Salvador; y a imitarle para recuperar nuestra imagen y semejanza con Dios, perdida con nuestro pecado.

    Y esta es la tierra que tenemos que cuidar y mantener sana y límpia: nuestro corazón, en la cual Él pueda » ser» a través de nosotros.

    Hazme santa Señor, purifícame, para que pueda ser como ellos, luz del mundo y sal de la tierra.

  4. ¡Vaya tela con las oracioncitas de marras! ¿De verdad hay alguien que pueda pronunciarlas sin sentirse ridículo? Recuerdo haber usado en mi juventud, en momentos de sufrimiento y a título de broma entre compañeros del mismo movimiento católico, oraciones, digamos, poco espirituales, que, con todo, tienen mucho más fondo que estas. Por ejemplo: «Señor de la Gran Bondad, si tan jorobado me tienes será porque me conviene. ¡Hágase tu voluntad!». Ahí lo dejo.

  5. «Y al orar, no charleis mucho, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.
    No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.» S. Mateo, 6 7-8

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