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Arzobispo de Dublín: “Muchos no volverán más”

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El arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, es consciente de que muchos de los que se vieron forzados a dejar de ir a Misa durante la pandemia nunca volverán cuando las condiciones lo permitan. Es una aceleración en una tendencia de descristianización que esa antaño ‘isla de los santos’ está viviendo de manera especialmente dramática.

Irlanda, hasta hace no tanto ‘reserva espiritual’ de la Europa católica, ha sufrido en pocas décadas un proceso de descristianización espectacular que las restricciones impuestas por la pandemia no ha hecho más que acelerar.

En una homilía pronunciada en la catedral, el arzobispo de la capital, Diarmuid Martin, recordaba que esta debacle no se debe en esta ocasión al martirio o la persecución, circunstancias que la Iglesia en Irlanda ha vivido heroicamente, sino que se trata de un cambio “más bien inspirado por la indiferencia, la incertidumbre y el rechazo voluntario”. No hace mención alguna a la actuación de la propia jerarquía católica.

Señalaba el arzobispo que “no ha sido por imposición que hoy haya en Irlanda más bodas civiles que ceremonias matrimoniales religiosas. El hecho de que, según el último censo, los “no religiosos” sean el segundo grupo de población apenas por detrás de los católicos es fruto de la libre elección”.

Para atajar esta sangría, Martin propone en declaraciones a Morning Ireland RTÉ-Radio 1 construir “una Iglesia madura”. Uno recuerda a lo que se suele llamar “cristiano maduro” y se echa a temblar.

La Iglesia futura de Martin será diferente a la que ha existido hasta hoy, porque “la gente vendrá a través de la conversión, más que por haber nacido dentro de la Iglesia”. En consecuencia, “tenemos que construir la Iglesia de forma diferente. Algunos edificios eclesiásticos, particularmente los más grandes, podrían cerrar”, anunció Martin.

9 comentarios en “Arzobispo de Dublín: “Muchos no volverán más”
  1. MUERE TRAS 30 AÑOS COMO EJEMPLAR SACERDOTE TETRAPLÉJICO.

    Don Luis de Moya, 67, murió el 9 de noviembre en Pamplona. En 1991, se quedó dormido al volante y tuvo un terrible accidente que le hizo perder toda movilidad y sensibilidad en su cuerpo, del cuello para abajo.

    De Moya advirtió sobre la eutanasia, “Ayudadlos a no sufrir, no los mates”. Y, “Muchos pasan por el mismo sufrimiento. Que vivan con la esperanza de que no haya dolor en la vida eterna”.

    En 2013, De Moya dijo que cuando un paciente recibe el cuidado paliativo y psicológico adecuado, no pide la eutanasia, “Esto es estadísticamente verificado y publicado”.

    Negarse a ser dependiente de otros y rechazar la ayuda claramente necesaria no era una virtud para él, sino orgullo.

    1. De Moya dijo que estaba sufriendo “de la manera más realista que puede haber: consciente de estar en manos de Dios; lo menos realista es vivir como si Él no existiera”.

      Cuando se le preguntó cómo un buen Dios puede permitir su sufrimiento, se limitó a decir, “Si realmente crees que Dios es bueno, el asunto termina aquí: Dios es bueno. Punto final. Lo que parece terrible desde nuestro punto de vista no es tan terrible desde el punto de vista de Dios.”

      “No cambiaría de lugar con nadie, porque tengo la experiencia de lo maravilloso que es Dios”, atestiguó, “Dios permite el mal, pero no nos abandona a él”.

  2. Así es, Belzunegui. Un blog muy interesante de Aldo María Valli. El mío, apunta a la instrucción de S. Josemaría en Camino refiriéndose al vilipendiado “proselitismo”

    1. Me da la impresión que Aldo, por la información que tengo, también lo toma de San Josemaría Escriva, el santo de lo ordinario de manera extra ordinaria.

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