La noche del 20 de julio el antiguo lavadero de la abadía de Saint-Martin en Ligugé, situada al sur de Poitiers, en Francia, fue incendiado en un acto intencionado. Según informa Aleteia los monjes «llevan al autor en la oración».
La investigación sobre la causa del incidente está en curso y por ahora lo más plausible es que haya sido intencionado. Se encuentra bajo custodia judicial un hombre que encontraron borracho cerca de los muros de la abadía en el momento de los hechos.
Los monjes, que aseguraron a Aleteia que rezan por el culpable, están agradecidos de que el incendio no haya afectado a la iglesia ni a la biblioteca, que cuenta con una de las colecciones religiosas antiguas más grandes de Europa.
Sea como fuere este es otro ‘incidente’ más a la lista de incendios y ataques que están sufriendo los monumentos católicos franceses en los últimos tiempos. La última antes de esta se produjo el sábado pasado, con el incendio de la zona del órgano de la Catedral de San Pedro y San Pablo de Nantes, uno de los templos más importantes de Francia.