PUBLICIDAD

Osoro y Argüello serán los representantes de la Iglesia en el homenaje de Estado por las víctimas del coronavirus

|

Vox anunció que no acudiría por considerarlo “una ceremonia exculpatoria” de un Gobierno “criminal”.

El cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española estará acompañada por el secretario de la misma, Luis Argüello, que también es obispo auxiliar de Valladolid. Ambos acudirán en representación del presidente de la CEE, el cardenal y arzobispo de Barcelona Juan José Omella, al homenaje de Estado mañana jueves 16 de julio, informa la CEE.

El acto tendrá lugar en la Plaza de la Armería del Palacio Real, a las 9 de la mañana y estará presidido por los Reyes de España, que también estuvieron en el funeral católico celebrado en la catedral de la Almudena hace 10 días.

Al acto asistirán los principales representantes del Gobierno -entre ellos Pedro Sánchez y Pablo Iglesias- y un centenar de familiares de las víctimas de la pandemia. También estarán presentes los presidentes del Consejo, la Comisión y el Parlamento Europeos, el Alto Representante de Política Exterior, y los líderes autonómicos.

El único partido político que no estará representado será Vox, para quienes el acto es “una ceremonia exculpatoria” de un Gobierno “criminal”.

En el acto se interpretarán el Himno de España, y también la melodía del compositor alemán Johannes Brahms Geistliches Lied, Opus 30. Las interpretaciones correrán a cargo del coro de RTVE.

10 comentarios en “Osoro y Argüello serán los representantes de la Iglesia en el homenaje de Estado por las víctimas del coronavirus
  1. No son, en general víctimas del coronavirus; son víctimas de tantas imprudencias e irresponsabilidades, especialmente del Gobierno de la nación. Se ha aplicado a tantos de nuestros ancianos una auténtica eutanasia de Estado, al descartarlos de tratamientos intensivos. La jerarquía ha callado miserablemente. Su silencio es cómplice. El homenaje no lava la cara a unos ni a otros. Los deja en evidencia, todavía más.

  2. La verdad es que se ha montado un situación que parece ser va encaminada a volvernos idiotas, crear un caos total y comenzar lo que los mandamases llaman un nuevo orden, “nada será como antes”, repiten. Encima de esto, nada menos que el virologo descubridor del virus VHS, `remio Novel, demuestra que esto sse ha realizado por intervención humana. No existe criterio científico porque para ello debería haber un debate, una confrontación de investigaciones, ideas,pero no, resulta que solo hay una opinión y se censura y persigue al investigador que disienta, con lo cual queda demostrado que aqui hay de todo menos ciencia. El asunto es de tal envergadura que, en mi caso por ejemplo, por solo nombrar en familia la existencia del EVENTO 201 (algo por desgracia real y de fácil conocimiento para quien quiera saberlo), se ha formado la de San Quintin. O sea estamos ante una enfermedad en la que hay de todo menos remedios normales sanitarios.

  3. Resulta mas necesario que en ningún momento de la historia que aparezcan personas que digan la verdad de lo que está pasando y hacia donde nos llevan. La jerarquia eclesial, en mi opinión es cómplice por acción y omisión. Una vergüenza lo que la gente honrada y normal piensa de ellos. Tienes hasta que justificarte por ser católico pues te sitúan dentro del plan del nuevo orden.

  4. Menos mantel y más bistec, es decir, menos ceremonias políticas y más contratar médicos, enfermeras, limpiadoras y material protector para el personal sanitario. !Que bien hacen los políticos las ceremonias a los muertos y qué mal tratan a los vivos enfermos¡

  5. Los homenajes, en vida. Los creyentes sabemos que lo mejor que podemos hacer por los difuntos es encomendar sus almas a la misericordia de Dios. Un homenaje o ceremonia de Estado sin ningún sentido de la trascendencia y nada es lo mismo.

  6. Ceremonias de confusión que no ayudan a la fe de los fieles. Un comentarista decía esta mañana sobre la ceremonia: “una puesta en escena masónica de procesión laica…” Y así es. Lo coherente es que no hubieran ido. Ellos no tienen un cargo oficial público, lo tienen religioso y a él se deben. ¿Por qué no contraprogramar una misa nuevamente por las víctimas, su conversión antes de la muerte y su liberación del purgatorio? ¿Para no ofender a quién, a los muertos, a Dios o a quién?. Y se quejarán de la falta de fieles cada vez mayor en las iglesias. La pregunta que se le hace a los que se ven a bautizar debía repetirse : “¿Qué pedís a la Iglesia…? Pues no sabemos, verá…

  7. Ya que se trata de blanquear la nefasta gestión de la crisis llevada a cabo por el gobierno criminal social-comunista, ¿quiénes si no iban a ser los representantes de la Iglesia en ese bodrio?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles