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Schoenstatt responde a las informaciones sobre su fundador: “Rechazamos firmemente la acusación”

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Juan Pablo Catoggio, presidente de la Presidencia General de Schoenstatt, ha respondido en un comunicado –publicado en la página web de la institución– a las acusaciones que en los últimos días han salido publicadas en la prensa respecto a su fundador, el Padre José Kentenich.

“Rechazamos firmemente la acusación de que José Kentenich haya sido culpable de abuso sexual a miembros del Instituto de las Hermanas de María de Schoenstatt”, dice Catoggio en su escrito. Su comportamiento hacia otras personas, “especialmente frente a las mujeres”, dice el presidente, “siempre estuvo marcado por una pronunciada reverencia y estima, como también por el principio de la intangibilidad corporal, que también imprimió en sus comunidades”, asegura.

Les ofrecemos el comunicado entero:

Toma de posición ante las acusaciones contra el P. José Kentenich por abusos

Esta toma de posición fue motivada por las acusaciones expresadas contra el fundador de la Obra de Schoenstatt, el Padre José Kentenich, primero en un artículo de Alexandra von Teuffenbach en el semanario “Die Tagespost” el 2 de julio de 2020, y en los comunicados de prensa que le siguieron en todo el mundo.

La información contenida en el mencionado artículo, que supuestamente “aún no ha sido evaluada”, no es nueva para nosotros; fue incluida plenamente en la documentación sobre el Fundador de Schoenstatt en relación con la separación temporal de su Obra (1951-1965) y está siendo estudiada a fondo por las autoridades eclesiásticas en el contexto del proceso de beatificación de Kentenich.

Alexandra von Teuffenbach, historiadora de la Iglesia, quien entre otras cosas editó el diario conciliar del P. Sebastián Tromp SJ, toma la palabra en el «Tagespost» con una noticia presuntamente sensacional: basándose en su investigación en los archivos del Vaticano, que ahora han sido puestos a disposición para el tiempo del mandato del Papa Pío XII, pretende descubrir «por qué el Padre José Kentenich tuvo que abandonar la Comunidad de Schoenstatt que él fundó». Dicho brevemente: «abuso de poder» y «abuso sexual». En el artículo, uno se entera de que las «verdaderas razones del exilio de Kentenich» no han sido mencionadas hasta ahora, pero que «los archivos ahora liberados pueden aclarar la situación».

Las dos Visitaciones al Instituto de las Hermanas de María de Schoenstatt (en 1949 por el entonces obispo auxiliar de Tréveris, Bernhard Stein, y del jesuita P. Sebastián Tromp SJ, que fue encargado por el «Santo Oficio» en el período 1951-1953) están iluminadas totalmente desde la perspectiva de los visitadores, especialmente del Visitador Apostólico Tromp. Allí surge un cuadro de las Hermanas de María, cuya paleta va desde la falta extrema de independencia, la incapacidad de juzgar y decidir hasta la dependencia infantil y la servidumbre servil a un fundador todopoderoso.

Es asombroso que la autora, basándose en los documentos (¿o apuntes privados?) del P. Tromp, haga completamente suya su visión de la comunidad y de sus miembros. Desde esta perspectiva, interpreta todos los demás documentos, por ejemplo, también las cartas de algunas Hermanas al Papa Pío XII en defensa del fundador exiliado, negativamente como «evidencia de una relación patológica con el fundador». Estas cartas pueden entenderse también como un signo de la valentía de algunos de los miembros del Instituto de aquel tiempo quienes, como mujeres no tan débiles, se empeñaron contra medidas de la Iglesia que a sus ojos habían sido una injusticia hacia el fundador y hacia todo el Movimiento Apostólico de Schoenstatt. Los representantes de otras comunidades de Schoenstatt también dirigieron cartas similares al Papa durante esos años. Lo que la autora no menciona es la lealtad del Instituto a la Iglesia; en los más de 14 años de su exilio ni J. Kentenich ni las Hermanas de María hicieron de la prueba impuesta por la Iglesia el tema de un comunicado de prensa crítico.

También es asombroso que Tromp sea honrado como alguien «que entendiera a la mujer y fuera liberador para la mujer», como defensor de la libertad de expresión y de conciencia, porque escuchó unas (pocas) voces críticas (lo cual era parte de su tarea) y las creyó – sin una consulta abierta con el propio fundador. Los miembros del Instituto, a quienes Tromp recibió para conversaciones durante su Visitación, no lo experimentaron como un libertador, sino que sufrieron por su estilo de interrogatorio represivo, sus arrebatos de temperamento (también conocidos en otros lugares) e intentos de intimidación, la amenaza e imposición de castigos eclesiásticos y el juicio extremadamente negativo del fundador y de la comunidad.

Que las Hermanas fueran «forzadas a confesarse con el fundador» puede ser refutado por otros testimonios. Además, J. Kentenich estaba en ese momento casi continuamente de viaje en el extranjero, no en último lugar para hacer independientes a los líderes de sus comunidades.

Sigue siendo un misterio cómo la compulsión de confesar se lleva a cabo en medio de una ausencia tan permanente.

La acusación más masiva es que el Padre Kentenich abusó de su autoridad fundadora como «Padre» hacia las Hermanas y les exigió servicios sexuales.

Aquí las declaraciones se vuelven muy generales. Primero se habla de «una» hermana que «se resistió» (¿contra qué?). Luego aparecen en unos párrafos más adelante «otras seis u ocho que también escribieron» (¿qué?). Por último, se afirma en el texto que «el abuso sexual, que inicialmente fue negado, se explicó más tarde con la afirmación de que Kentenich sólo había querido resolver las tensiones sexuales de las Hermanas a través del ‘método psicológico profundo’. El hecho es que: el P. Kentenich mismo se distanció con énfasis justamente de una tal interpretación.

Esas declaraciones vagas, junto con la afirmación enérgica de un abuso sexual, no atestiguan un examen científico de los archivos. Las afirmaciones generales con adjetivos evaluativos sólo tocan el teclado del actual debate sobre los abusos sin conocer y comunicar «toda la historia».

Para nosotros no es nuevo que hubiera acusaciones por parte de las filas de las Hermanas de María. El mismo P. Kentenich dio un detallado informe de sus acciones a su superior después de que se conociera una acusación. Pero en este contexto no se habló ni textualmente ni según el contenido sobre un abuso sexual. En el proceso romano de la separación del Padre Kentenich de su fundación tampoco se presentó el cargo de abuso sexual. La autora del artículo argumenta al respecto: «La Congregación Romana no expuso a las Hermanas y no utilizó el informe de la Hermana en las fundamentaciones» (del exilio). Esta interpretación parece forzada. Parece procurar justificar de alguna manera la tesis del abuso sexual. El «Santo Oficio» no era tampoco en aquel tiempo, como es bien sabido, exactamente reservado cuando se hacían acusaciones de abuso. La Sra. von Teuffenbach no explica por qué la máxima autoridad eclesial fuera a guardar consideración al respecto al Padre Kentenich o a su fundación. Por el contrario, en Roma se constató muchas veces: La separación del Padre Kentenich de su trabajo no se trata de una medida punitiva, sino de una orden administrativa, es decir, de una medida adoptada por vía administrativa para su ulterior examen.

Rechazamos firmemente la acusación de que José Kentenich haya sido culpable de abuso sexual a miembros del Instituto de las Hermanas de María de Schoenstatt. Su comportamiento hacia otras personas – especialmente frente a las mujeres – siempre estuvo marcado por una pronunciada reverencia y estima, como también por el principio de la intangibilidad corporal, que también imprimió en sus comunidades.

El P. Kentenich respondió detalladamente al Visitador y a sus superiores a la acusación de abuso de poder y expuso abiertamente su pensamiento, sus principios y su comportamiento. A José Kentenich se le permitió regresar a Schoenstatt en 1965 y 1966, respectivamente, después de un exilio de 14 años. Los decretos que lo separaban de su fundación fueron revocados, y la causa del fundador fue devuelta a la Congregación de los Religiosos de la época. De esta manera pudo asumir una vez más su posición de fundador en la Obra de Schoenstatt. De hecho, con esto se invalidó también la acusación de abuso de poder.

Antes de que se abra un proceso de beatificación, la Congregación para la Doctrina de la Fe debe emitir un llamado «nihil obstat» (declaración de no objeción) basado en los expedientes de sus archivos. Si hay una sospecha fundada de mala conducta moral por parte del candidato a la beatificación, la Congregación para la Doctrina de la Fe no da luz verde para el inicio del procedimiento. En el caso del Fundador de Schoenstatt, José Kentenich, se le otorgó el «nihil obstat».

Toda la documentación del tiempo de la visitación y del exilio pasa a los archivos del proceso de beatificación. Así pues, todas las voces críticas y las acusaciones son también objeto de un estudio minucioso y de una seria consideración de todos los hechos en un contexto histórico y espiritual apropiado. La sentencia final en este procedimiento le corresponde a la Iglesia.

En nombre de la Presidencia Internacional de Schoenstatt,

P. Juan Pablo Catoggio

Schoenstatt, 2 de julio, 2020

38 comentarios en “Schoenstatt responde a las informaciones sobre su fundador: “Rechazamos firmemente la acusación”
  1. El P. Juan Pablo Catoggio ISch, es el nuevo Superior general del Instituto Secular Padres de Schoenstatt. Los 41 participantes en el quinto Capítulo General, reunido en Schoenstatt desde el 5 de agosto, lo eligieron el día 20 de agosto como cabeza del Instituto. Catoggio reemplaza al alemán P. Heinrich Walter ISch quien ocupó este cargo durante 12 años. Con 61 años de edad, es el primer argentino al frente de la comunidad. El nuevo Superior General fue elegido por un período de seis años.

    El P. Juan Pablo Catoggio, nacido el 1/3/1954 ingresó el año 1974 en el noviciado de los Padres de Schoenstatt. Después de estudiar teología en Muenster (Alemania) fue ordenado sacerdote por Mons. Jorge Novak en “Nuevo Schoenstatt” (Florencio Varela, Argentina) el 24/09/1983.

    1. Después de varios años al servicio del Movimiento de Schoenstatt, fue trasladado de nuevo a Alemania para asumir como rector del seminario mayor del Instituto en Muenster. Desde el año 2000 hasta finales del 2011 se desempeñó como Superior regional de la “Región del Padre” del Instituto, con sede en Florencio Varela (Argentina) y que incluye todas las filiales de la Comunidad en Argentina, Paraguay, Italia y Nigeria. Desde enero del 2014, el P. Catoggio estaba en Nigeria como delegado del Superior regional y, por lo tanto, el principal responsable de la construcción de la Comunidad en este país africano.

      La elección como Superior general de los Padres de Schoenstatt implica que el P. Juan Pablo Catoggio es el nuevo presidente de la Presidencia Internacional de la Obra apostólica de Schoenstatt.

    2. El Movimiento de Schoenstatt fue fundado por el P. José Kentenich (1885 – 1968) y toma su nombre del lugar donde se originó: Schönstatt, un barrio de Vallendar cerca de Coblenza, junto al río Rin. Allí se encuentra el “Santuario Original”. Este lugar de peregrinación es el centro espiritual del Movimiento en el mundo entero y es el lugar del acontecimiento de fundación el 18 de octubre de 1914: una “Alianza de Amor” con María, la Madre de Jesús. El pasado año 2014, el Movimiento de Schoenstatt celebró con una peregrinación internacional al lugar de origen y a Roma su primer siglo de existencia.

  2. Schoenstatt acusada, Comunión y Liberación intervenida, Opus Dei-Hakuna .. Se pensaba que las nuevas realidades eclesiales iban a compensar la decadencia de las antiguas órdenes y congregaciones religiosas. No parece que vaya a ser así, sino todo lo contrario. El panorama, entre los “méritos” propios y el afán francisquita de acabar con ellas, es sencillamente desolador.

    Sugiero un artículo de Infovaticana sobre la crisis y sus causas en las nuevas realidades eclesiales.

    1. Francisco no cesa de acusarlas de autoreferencialidad, en su sentido más negativo, pero yo me pregunto, si la referencia no es el propio carisma, debidamente aprobado por la Iglesia, ¿ cual tendría que ser ? ¿ la verborrea francisquita demagógica, cansina y autoreferencial ?

    1. Pero los documentos dicen lo que dicen, no lo que se pretende que digan, haciendo esfuerzos interpretativos creativos o incluso famtasiosos.

      1. Tú has tenido acceso a ellos, los has leído y estás en grado de afirmar que quien sí lo ha hecho los ha falseado haciendo esfuerzos interpretativos o fantasiosos? Pues ya está. A lo mejor el fantasioso eres tú. Mientras no se me proporcionen argumentos sólidos en contra, no tengo por qué dudar de la honestidad intelectual y moral y de la credibilidad de la estudiosa que los ha leído y da fe de que dicen lo que dicen.

          1. O no sabes leer o tu soberbia te ciega hasta la razón. Venga, para ti la perra gorda, Verdad encarnada.

          2. No te preocupes que yo quiero la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, pero se me antoja, hoy por hoy, que el caso Kentenich no es tal y se ha fabricado para que nos olvidemos del informe McCarrick, que lleva más de medio año de retraso, y sus encubridores y colaboradores. Pues va ser que no, al menos yo.

            Ruego a Infovaticana un artículo sobre el retraso infundado y descomunal del informe McCarrick.

        1. O sea contigo una persona es “culpable” hasta probar su inocencia. Caramba, tiene que ser un nuevo Paradigma del cual no me enteraba!
          Es que como abogado he trabajado siempre bajo la premisa que una persona “es inocente” hasta probar culpabilidad!

          1. Digna muestra del ramo profesional: tergiversando y manipulando torticeramente (te recuerdo que esto no es el aula de un tribunal ni estás en una vista).
            Como yo no he dicho lo que tú me atribuyes -conclusión en absoluto lógica-, ni siquiera me voy a molestar en responder.
            Por lo demás, si tú no entiendes
            -o no te has enterado- que, por lo que parece, su culpabilidad está ya probada por las actas de un proceso que tuvo lugar en el pasado, qué cutrez de abogado, no? Para entender eso no hace falta haber hecho la carrera de “derecho”; basta con un mínimo de sentido común.

    2. Tán rápido no me van a atar al carro de los acusadores del fundador del movimiento. Y querer
      saber que Francisco no simpatiza
      con ellos, hmmmmm. Desde Flores,
      o Argentina, Schoenstatt Florencio Varela y Schoenstatt es tierra santa.
      De haber alguna falta Dios lo juzga.
      Siento mucho aprecio por todos ellos, algunos aprendimos a leer
      las caras de hombres santos. Espero recibir de manos de uno de sus sacerdotes la Comunión.
      (Un saludo a Armando D., de F.Varela en la distancia y en mi recuerdo de la infancia).

  3. Me parece que se debería investigar sobre todo lo del rito y sus preguntas a ver si es verdad, en caso de que lo sea, la culpabilidad es obvia.
    No es la primera congregación, en la que hay acusaciones de abusos de las monjas, también lo fueron en la de Las beatitudes, el fundador y dos colaboradores .
    Lo que si parece es que las dos congregaciones, hoy en día funcionan bien.
    Espero que se aclare todo, porque si es una calumnia, también es muy grave.

  4. La cursilería blandengue y fofa de Schonstatt desvirtúa la religión católica. No me extrañan estas noticias. El Vaticano desterró al fundador durante más de 14 años. Poco antes de su muerte le permitió volver a su país natal con 80 años. Pero los de Schonstatt pretenden hacer creer que todo fue un error, un malentendido. Ya.

    1. ¿Schönstatt cursi, blandengue y fofa? ¿Desvirtúa la religión Católica, Schönstatt? ¿En serio?
      ¿A usted le pone más Torquemada?
      Puestos a ahcer juicios atrevidos, inmisericodes y falaces ahí va uno:
      Es usted un intrusista, está dejando sin trabajo al pobre Diablo…

  5. Por cierto ¿ para cuándo el prometido informe McCarrick, un caso que salpica de lleno a Francisco y sus nombramientos retro en el episcopado USA y otros ? ¿ lo están elaborando o recortando o nada de nada ?

  6. Se trata de una acusación muy grave contra un hombre que está muerto y, por tanto, no se puede defender. No le doy el menor crédito. ¿Qué pruebas hay de tal acusación? Ninguna que sea mínimamente consistente, a lo que parece. Me parece miserable, todo esto.

    1. Hay documentos en los archivos vaticanos del visitador apostólico designado por la Santa Sede para investigar estas irregularidades. Como consecuencia de esa investigación el P. Kentenich fue exiliado durante 15 años y separado de la organización Schonstatt. Cuando cumplió 80 años, se le permitió regresar a Alemania por motivos humanitarios y poco después murió. ¿Esto no te parece consistente? A mí me parece muy consistente.

    2. Hay documentos en los archivos vaticanos del visitador apostólico designado por la Santa Sede para investigar estas irregularidades. Como consecuencia de esa investigación el P. Kentenich fue exiliado y separado de la organización Schonstatt durante 15 años. Cuando cumplió 80 años, se le permitió regresar a Alemania por motivos humanitarios y poco después murió. ¿Esto no te parece consistente? A mí me parece muy consistente.

      1. Es inútil que les argumentes, Albert. Los fanáticos ni pueden ni están dispuestos a dejar que les pongan en crisis la imagen de santo que al parecer tienen de Kentenich. Acusarán, contra toda evidencia, a la estudiosa que ha descubierto los documentos, y a todos los que les den crédito, de calumniadores, difamadores, etc, etc, como, según lo encontrado en el archivo, hicieron los abducid@s del movimiento cuando, en su momento, tuvo lugar la visita apostólica y el fundador fue sancionado.

  7. Otro/a que tal baila. ¿Qué pruebas tienes tú para afirmar que no hay ninguna prueba que sea mínimamente consistente? ¿Te has leído el artículo de Sandro Magister y sabes de qué va el tema? ¿No te parecen pruebas suficientes documentos conservados en el archivo de la Congregación para la Doctrina de la Fe?
    “Se trata de una acusación contra un hombre que está muerto y no se puede defender”, dice. Con ese argumento, y no dando credibilidad a documentos contemporáneos de la vida del encausado, se carga de un plumazo la Historia.
    Dale o no crédito a lo que te dé la gana, pero no hagas bochornoso ridículo público. Ya lo dijo Einstein: “hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana”. Posturas tan irracionales y fanáticas hacen, cuanto menos, tanto daño a la fe y a la Iglesia como las de sus más acérrimos enemigos.

  8. Vemos publicadas ahora viejas acusaciones, de los años 50, al fundador de Schönstatt que son negadas contundentemente por su seguidores que lo consideran un verdadero santo. Estamos en tiempos de comisariamientos que no terminan, de juicios sin defensa, de resoluciones administrativas inapelables que poco ayudan a la seriedad y respeto que debe tener una institución como la Iglesia Católica. Los palos siempre van en la misma dirección y todo hace pensar que podemos estar ante la utilización interesada de viejas acusaciones nunca demostradas. El caso Pell sigue resonando y, después de meses en una prisión de máxima seguridad, lo tenemos inocente. La justicia australiana ha quedado muy mal en todo este caso, pero a fin de cuentas ha contado con instrumentos que han permitido al cardenal defenderse. En otros sitios esta defensa es imposible. Specola.

  9. Si esas pruebas fueran tan conduntentes ¿ cómo es que se utilizan ahora y no en los 60, 70, 80, 90, 2000 y 2010, siendo así que esos archivos eran accesibles a las autoridades competentes ? ¿ No tiene nada que decir la Congregación para la Doctrina de la Fe, que es la primera afectada por la acusación ?

    1. No sé, Belzunegui, pero puedes preguntar a los legionarios de Cristo y a Maciel, por qué las acusaciones contra él, que se remontan a los años 1940-50, sólo fueron tratadas en serio en el año 2006, aunque las conclusiones definitivas y claras no llegaron hasta 2009.

      1. La Santa Sede no ha confirmado jamás que el padre Kentenich cometiera abusos sexuales. Con estas cosas hay que tener mucho cuidado. También San Pío de Pietrelcina sufrió duros ataques desde dentro de la Iglesia, se le prohibió decir Misas con asistencia de fieles durante doce años y resultó que era inocente de todo.
        Y no vuelva usted a dirigirse a mí en ese tono; ¿Quién se cree que es? No es más que un palurdo.

        1. Me dirijo en el tono del que te haces acreedor. Que a uno le tomen en serio también hay que ganárselo.
          Y a lo de palurdo, tú y tu…

      2. Nada que ver. Maciel abusaba de menores imberbes, incluidos sus propios hijos. Abusar Kentenich de religiosas hechas y derechas se me antoja cuando menos inverosímil. Ese abuso requiere de pruebas contundentes, no de meras sospechas por unos supuestos rituales imprecisos. Francisco lleva 7 años y no es precisamente muy amigo de Schoenstatt y su “autoreferencialidad”. De haber algo habría aflorado el primer año, pero ahora están interesados en que nos olvidemos del informe McCarrick, que salpica de lleno a Francisco. Me temo que el supuesto caso Kentenich es una tapadera del informe McCarrick. No lo vamos a permitir. Queremos ese informe ya, sin recortes y con todos los encubrimientos y colaboraciones.

  10. No sé si los testimonios de las supuestas hermanas son contundentes o no, pero el proceso de beatificación debe profundizar en el asunto y, ante la menor sospecha, ser paralizado. Veo, desde fuera, muchas similitudes entre lo que se dice del P. Kentenich y lo que sucedió con el P. Maciel y los legionarios. También estos, durante decenios, lo defendieron y, creyéndolo un santo, reaccionaban a cualquier acusación e intento de investigar las denuncias. Al fin y al cabo, la canonización no añade nada a la santidad de la persona y, menos aún, al juicio divino. En cambio, un santo sí debe aparecer como modelo para el resto de cristianos.

    1. Nada que ver. Maciel abusaba de menores imberbes, incluidos sus propios hijos. Abusar Kentenich de religiosas hechas y derechas se me antoja cuando menos inverosímil. Ese abuso requiere de pruebas contundentes, no de meras sospechas por unos supuestos rituales imprecisos. Francisco lleva 7 años y no es precisamente muy amigo de Schoenstatt y su “autoreferencialidad”. De haber algo habría aflorado el primer año, pero ahora están interesados en que nos olvidemos del informe McCarrick, que salpica de lleno a Francisco. Me temo que el supuesto caso Kentenich es una tapadera del informe McCarrick. No lo vamos a permitir. Queremos ese informe ya, sin recortes y con todos los encubrimientos y colaboraciones.

  11. ¿ Y no tiene tampoco nada que decir la congregación para las causas de los santos, que habrá analizado esos archivos y su documentación ?

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