«Así amaneció la Basílica Catedral de Lima, revestida con las más de 5 mil intenciones que hemos recibido en la última semana», escribió el arzobispado limeño en las redes sociales. Así se celebró la solemnidad del Corpus Christi en la capital de Perú, uno de los países más afectados por la pandemia de coronavirus, con más de 230.000 casos confirmados.
«Nos unimos en una sola voz para orar por nuestros muertos, honrar su memoria y agradecer las huellas que dejaron en nuestras vidas», dice la nota del arzobispado, que invitaba a seguir la ceremonia presidida por Carlos Castillo, arzobispo de Lima.
Las fotografías, correspondientes a muertos por coronavirus, fueron colocadas en los bancos del templo, así como en columnas y paneles.
Durante estos meses de pandemia, con la consiguiente supresión de las misas públicas en numerosos países, hemos sido testigos de un aumento de ‘creatividad’ en las misas. Esta iniciativa recuerda a aquel sacerdote italiano que colocó las fotografías de sus fieles en los bancos, los cuales no podían asistir a la parroquia.
En su homilía, el arzobispo de Lima subrayó la intención de recordar, “a través de un signo sencillo”, “el clamor de todo nuestro pueblo por no haber podido enterrar dignamente a sus muertos debido a las circunstancias que tenemos y las medidas de seguridad”, recoge Vatican News.
“El sabor amargo y duro de estas muertes de nuestros hermanos aquí presentes se puede transformar en una alegría y una esperanza cuando saboreamos el sentido de la muerte de Jesús que fue para darnos vida a todos, una muerte por amor, injusta, pero una entrega generosa que introdujo el perdón en la historia, y así abrir las puertas de la esperanza a la gente, inclusive a los pecadores, inclusive a los que lo mataron”, dijo Castillo.