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Dar al César en una epidemia: los límites de la autoridad

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Mi amigo y colega Jeff Mirus nos advierte de que no debemos apresurarnos a juzgar a nuestros líderes de la Iglesia; no debemos llegar a la conclusión precipitada de que estos se inclinan ante las autoridades civiles al restringir el ministerio pastoral durante la epidemia actual. Tiene razón, por supuesto, y reconozco en mí una fuerte tendencia hacia el juicio precipitado: una tendencia que necesito controlar.

Sin embargo, no puedo evitar llegar a la conclusión de que los católicos devotos tienen buenas razones para sospechar que, en esta crisis, sus pastores han estado más preocupados por las ramificaciones políticas de sus acciones que por las consecuencias pastorales. Digo esto por tres razones:

  1. Muy a menudo, las restricciones anunciadas por los líderes de la Iglesia han coincidido exactamente, punto por punto, con las regulaciones emitidas por las autoridades civiles. En Roma, la policía cerró el acceso a la Plaza de San Pedro (que está dentro de su jurisdicción), y unas horas después el Vaticano anunció el cierre de la basílica de San Pedro (que está bajo el control del Vaticano). ¿Fue esta una coincidencia? El mismo patrón fue evidente en todo el mundo: los líderes de la Iglesia cerraron iglesias tan pronto como los funcionarios públicos impusieron reglas de emergencia. Solo en raras ocasiones los líderes católicos se resistieron a la imposición de órdenes civiles en actividades religiosas.
  2. Como regla general, los obispos que han estado más ansiosos por restringir el acceso a los sacramentos -y los católicos laicos más ansiosos por defender esas restricciones- han venido del ala progresista de la Iglesia. En el papel, esa correlación no tiene sentido. Uno podría esperar que los católicos mayores y más enfermos estén a favor de medidas de salud pública más fuertes, mientras que los jóvenes e imprudentes se irritaran bajo estas restricciones. Pero si mis observaciones son precisas, han sido en su mayoría católicos ortodoxos los que han pedido un mayor acceso a los sacramentos, mientras que los progresistas han argumentado que la reapertura de iglesias sería poco sabia.
  3. La notable deferencia con la autoridad civil durante esta epidemia sigue un patrón que se ha vuelto demasiado común en los últimos años. Los líderes de nuestra Iglesia han evitado cuidadosamente la controversia pública, incluso a expensas de la disciplina eclesiástica. Tomemos, por ejemplo, la falta de voluntad manifiesta de los obispos estadounidenses de prohibir la Comunión a los políticos pro abortistas.

Durante los últimos cuarenta años, los católicos progresistas nos han dicho que la causa pro-vida no es razón suficiente para negarle a nadie la Eucaristía. Sin embargo, durante los últimos cuarenta días se nos ha dicho que la causa pro-vida es razón suficiente para negar la Eucaristía a todos. Imagínense.

Nos han dicho que no podíamos mantener abiertas las iglesias, porque la Iglesia Católica es una iglesia pro-vida, y nunca debemos hacer nada que ponga en peligro la vida de aquellos que vienen a rendir culto con nosotros. Esa lógica es sólida, hasta donde llega. Pero no llega lo suficientemente lejos.

La Iglesia Católica no se dedica a salvar vidas, sino a salvar almas. Por ello, durante una epidemia, mientras que los líderes civiles tienen como prioridad salvaguardar la salud física de las personas, los líderes de la Iglesia deberían tener más en cuenta el bienestar espiritual de sus personas. Así como es importante el preocuparse por la salud de los feligreses, los pastores nunca deberían hacer nada para poner en peligro las almas de quienes rinden culto con nosotros.

Solo en raras ocasiones las demandas de salud física entran en conflicto con las demandas del bienestar espiritual. Pero tal conflicto ha surgido en estas últimas semanas. Diferentes pastores han resuelto ese conflicto de diferentes maneras, y no voy a cuestionar sus juicios. Pero demasiados pastores, en lugar de tomar sus propias decisiones, se han sometido por completo a las autoridades seculares. Y esa sí es una elección que cuestiono.

En una excelente columna para Catholic World Report, Douglas Farrow observó que algunos católicos fervientes son reacios a reabrir iglesias:

Apelan al quinto mandamiento: “No matarás”. Y a lo que Jesús identificó como el segundo Gran Mandamiento, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Estos se han fusionado para justificar el nuevo mandamiento COVID: “Amarás a tu prójimo manteniéndote alejado de él, para que no transmitas un virus que pueda matarlo”. Y señalan que el mandamiento COVID también permanece en vigor.

Aunque reconoce inmediatamente la necesidad de prudencia en lo que respecta a la salud, Farrow añade que es necesario un sentido del equilibrio y la proporción, porque “no servirá para proteger a las personas de un virus mortal, sólo para entregarlas a la pobreza, el hambre, la tiranía, la guerra o la muerte por negligencia”. Sin embargo, incluso esa no es su principal preocupación. El mayor peligro, argumenta Farrow, yace en la voluntad de los funcionarios de la Iglesia de aceptar restricciones impuestas por el gobierno -incluso restricciones extremas-, sin exigir que el gobierno entienda las prioridades de la Iglesia.

Mi preocupación es que al cumplir con ellos están respaldando, o se verá que respaldan, no el Evangelio del Reino sino el Evangelio del Estado; que están haciendo suyas las prioridades del Estado, en lugar de las prioridades de Jesús.

En un artículo publicado el mismo día por Le Figaro, el cardenal Robert Sarah hace un comentario similar, expresando preocupación porque los líderes de la Iglesia, en su deseo de ser “buenos ciudadanos”, con demasiada frecuencia han perdido de vista su misión más importante. Sí, la Iglesia trabaja por el bien de la sociedad en general y ofrece su orientación sobre asuntos temporales, como corresponde (en palabras del papa Pablo VI) a un “experto en humanidad”. “Pero, poco a poco, los cristianos han ido olvidando la razón de ese conocimiento”, remarca el cardenal.

La Iglesia Católica puede ofrecer consejos a los líderes civiles, en busca del bien común, porque la Iglesia sabe lo que la humanidad necesita para encontrar la felicidad verdadera y duradera. Pero los líderes civiles no pueden devolver el favor; no pueden ofrecer el mismo tipo de orientación a la Iglesia, porque el mundo secular no comprende la misión de salvación de la Iglesia. La Iglesia entiende al mundo; el mundo no entiende a la Iglesia.

De modo que la Iglesia no puede, y de hecho no debe, aceptar la presunción de que el Estado sepa lo que es bueno para la Iglesia. La responsabilidad del Estado es saber qué es bueno para el bienestar temporal de los ciudadanos en general. Cuando las leyes estatales están diseñadas para ese propósito y se aplican de manera equitativa, la Iglesia hace bien en obedecerlas. Por ejemplo, las iglesias parroquiales deben cumplir con las regulaciones locales de seguridad contra incendios. Pero cuando el Estado dictamina arbitrariamente que los servicios eclesiales no son actividades esenciales, la Iglesia no puede ni debe consentirlo. El culto es esencial. La Iglesia lo sabe porque es una “experta en humanidad” y porque está familiarizada con el Primer Mandamiento. Aceptar la designación como tarea “no esencial” es negar la autoridad adecuada de la Iglesia de Cristo.

Cuando los funcionarios civiles emiten órdenes sobre lo que es bueno para la salud pública, los obispos católicos deben escuchar, porque los funcionarios civiles tienen la autoridad adecuada para hacer cumplir las normas de salud pública. De hecho, un obispo prudente normalmente haría caso de esas reglas, incluso si él personalmente cree que están equivocadas, porque el obispo no es un experto en el campo de la salud pública. Pero cuando las reglas infringen las prerrogativas de la Iglesia -si comprometen la misión evangélica- el obispo debe objetar, protestar y, si es necesario, desafiar a la autoridad civil. Y nosotros también debemos hacerlo.

Publicado por Phil Lawler en Catholic Culture.

Traducido por Verbum Caro para InfoVaticana.

60 comentarios en “Dar al César en una epidemia: los límites de la autoridad
  1. Vamos a ver, las iglesias no es que hayan cerrado con motivo del coronavirus. Llevan cerradas, en general y salvo honrosas excepciones, desde muchísimo antes. No hablan de Dios, no hablan de Jesucristo, no hablan de salvación, no hablan de conversión, no hablan de pecado, no hablan de los Novísimos, en especial el infi erno, no hablan de que no se puede comulgar en pecado mortal, no hablan de pureza y castidad, no hablan de la indisolubilidad del matrimonio, no hablan de la belleza de la paternidad y maternidad, de que no se pueden cegar las fuentes de la vida, no hablan de moral cristiana, no hablan de que no se puede comulgar en pecado mortal. Hablan de todo, menos de Catolicismo, del que se avergüenzan, al igual que en Roma.

    1. Y que hacen los católicos ante esta visión tan certera que usted relata por parte de la iglesia romana….pues nada. Si, alguno se desfoga en foros como este, pero ello trae al pairo al párroco de la iglesia más cercana a su misma casa. Y lo peor la mayoría ni se enteran. Solo el 30 % de las bodas son por la iglesia católica y de ese 30%ya sabemos cuántos es por las fotos, la tradición, no dar un disgusto a los padres y cuántos ni creen. Con ese panorama ¿Como no clamar por otra iglesia que no sea este disparate?…No será que con lo que hay Cristo en su vuelta igual abovina de lo que ha derivado todo esto. ¿Os creéis que esta es su iglesia?…de veras.

  2. Tengo entendido que para poder tener el control de la población, tenía que llamàrsele pandemia, en lugar de epidemia, que es lo correcto. Llamàndole pandemia,, se acaba toda libertad del ciudadano. Pero cuánto tiempo puede estar ésa disposición,, ya llevamos como tres meses,,

    1. El sacerdote de la fotografía parece arrojar agua bendita,
      ¿A quién? Mucha gente está de acuerdo con todo ésto, el responsable es el MIEDO, y de éso se valen,, no quieren que se retire el cubrebocas pues es el símbolo del miedo, que no se acerquen, pues hay PELIGRO, y mientras jueguen con nuestros temores,,, el sacerdote seguirá bendiciendo a espíritus que estarán ahí,, sin ningún miedo,
      Ya pasaron por la muerte a la que le temen los que han vivido atacando a Cristo. 😁, es a Él al que temen. Le tienen verdadero PAVOR,,, 😁.

        1. Aldebaràn,,, es una ironía,, como no tenemos valor los católicos,, nos suplen los espíritus,,, ligera broma. Que dicho sea de paso,, cuando Cristo se apareció después de muerto dijo: No soy un espíritu,,, (dando por hecho la posibilidad de que puedan andar por ahí,,, nada nuevo.

  3. Si hubieran mantenido abiertas las iglesias ahora los católicos habrían sido diezmados. Con la edad media de la gente que va a misa ahora un 15% de ellos estarían muertos, y el resto fuertemente tocados por el virus (que suele dejar secuelas cuando se sufre con intensidad).

    No hay sitio para transmitir el virus como la iglesia entre mayores.

    Pues claro que las autoridades eclesiales tomaron las mismas medidas que las civiles. Porque eran las medidas “lógicas” si no querían MATAR a un@ de cada siete ancian@s.

    1. Si estoy equivocado le agradeceré que me lo aclare, pero no se de dónde saca usted esos datos ni cómo hace sus cálculos, pues si en España a 1 de enero de 2020 había 47,4 millones de habitantes, y han fallecido por covid 19 un total de 27136 personas, la mortandad por coronavirus supone solamente un 0,057% de la población y no un 15% como dice usted. Y no hay que olvidar que la mayoría de los fallecidos padecían de otras enfermedades, con lo que previsiblemente hubieran fallecido en breve tiempo aunque no hubiera habido coronavirus.

      1. También hay que recordar que cada año en España fallecen más de 400.000 personas, (el último año 417.625), lo que significa que el total de fallecidos por covid 19 ha sido sólo el 6,5% aprox. del total de defunciones.

        1. Considero que hay que tomar medidas preventivas para proteger la salud, pero no magnificar las cosas ni excusarse en un problema de salud para coartar las libertades ciudadanas y ni mucho menos para restringir la actividad religiosa, que constituye no un bien esencial, sino el bien esencial. Y ningún gobierno tiene derecho a prohibirlo. Y pongo sólo dos ejemplos: si el Bautismo es necesario para la salvación, y prohíben bautizar en nombre de la salud corporal, favorecen el riesgo mayor del peligro de que si muere, lo haga sin bautismo. E igualmente si hay un moribundo en pecado mortal y no puede recibir los sacramentos, se expone al peligro de condenación si le sobreviene la muerte.

          1. Sacerdote, es que para muchos no se considera bien esencial. ¡¡¡Para muchos bautizados, incluso “”prácticantes””!!! Practicantes más bien de un cierto poso cultural cristiano. Eso es lo grave. Y así nos hemos dado cuenta, si es que no lo habíamos visto antes. En otra época esto no hubiera pasado. Puede que hicieran alguna restricción. Pero para esos sacramentos que comenta, no.

        2. Sacerdote, se lo aclaro encantado.

          La gran mayoría de la gente que va a misa, según el CIS, tiene más de 65 años. Supongo que estaremos de acuerdo.

          En ese grupo de edad, por lo que he leído, se muere el 15% de los que pasan el COVID, y quienes no se mueren quedan muy afectados. Con la facilidad de contagio que tiene el virus la misa es PERFECTA para la transmisión. La comunión es la bomba atómica del virus. Un virus que sale y entra por la boca.

          Sus cuentas, de 47 millones de personas 27 mil muertos (de momento), es el resultado tras 2 meses de confinamiento. Es decir, es el resultado de que ESAS autoridades de las que se quejan suspendieran la misa, las clases y cien mil cosas más. Si no se hubiera paralizado el país los muertos serían muchos más. ¿No es obvio? ¿No es evidente? ¿Por qué necesita usted que yo se lo explique?

          1. Agradezco su respuesta, aunque sigo sin interpretar los datos como usted. Que haya un 15% aprox de mortandad entre los afectados en España no permite la previsión de que el 15% de los asistentes a misa hubieran fallecido si se hubieran adoptado medidas razonables.
            En Suecia hay 10.230.185 habitantes y han tenido 4814 fallecidos por covid 19, lo que es un porcentaje inferior al español, y ellos no han tomado medidas tan restrictivas como España. Y existen otros ejemplos como Polonia y otros paises lo que parece apuntar a que la aplicación de medidas tan radicales no es determinante para bajar los porcentajes de contagio ni de fallecimiento.
            Y sobre la comunión, numerosos expertos confirman que la mano es más contagiosa que la boca.

          2. Mire señor,Brasil no ordenó el confinamiento y llevan 40.000 fallecidos
            BRASIL,sin confinar:
            209.000.000 habitantes
            40.000 fallecidos
            ESPAÑA,confinada:
            47.000.000
            27.000 fallecidos.
            Saque la calculadora y haga bien las cuentas.

          3. Sí permite esa previsión. Un 15% de muertos entre mayores de 65 años.

            Sí, en otros países funciona de forma distinta. Pues claro. Varía con la pirámide poblacional. En un país envejecido como el nuestro hay más muertos, lógico. En un país donde se dan abrazos el virus se propaga más rápido. La cultura influye, como es lógico.

            Si no corta usted la propagación el virus se carga al 15% de los mayores de 65 años. PUNTO. Bueno, en realidad antes se alcanza inmunidad de grupo… no sería exactamente el 15%… pero por ahí.

            Y la Iglesia es el entorno ideal para la propagación entre los mayores, PUNTO. (y si le molesta ese “punto” dígame usted un entorno más propicio para esa propagación entre los mayores).

            María:

            Brasil está todavía EXPLOTANDO, subiendo a lo bestia. Los muertos van con retraso, como debería saber. Su pirámide poblacional, además, es también distinta a la nuestra.

    2. Ya han muerto miles de ancianos en las residencias y de eso no se preocupa nadie. Por lo visto se trata de salvar las vidas de ancianos como yo que no vivimos en residencias, porque los que estaban en ellas no cuentan.

    3. Pues cuando estaban cerradas yo he pedido que nos muramos todos, pero con Dios. Y eso debiera ser de gran alegría si todos vamos al cielo. El problema está en que las personas quieren vivir eternamente en este mundo y han perdido el sentido de transcendencia. El que va a misa por amor a Dios sólo puede salir curado. El que no tiene fe dejará caer al suelo todas las gracias que Dios quiere darle

  4. Las que han sido mortales de verdad han sido las residencias, no las iglesias. La única persona que conozco que ha fallecido, siendo más joven que yo, vivía en una residencia, las demás están bien. ¿Quieres decir que habrían muerto a chorros por ir a misa los domingos?

    1. Porque las iglesias se han cerrado.

      Sí… si hubieran seguido yendo a misa los domingos habrían muerto a chorros. Igual que si hubieran seguido yendo al fútbol, a clase, o a cualquier otro semejante. Pero de todos los sitios que me pueda imaginar la iglesia es el peor. Comulgar, de lo peor todavía. Voy y abro la boca delante del cura, respiro en el dedo del cura, dejando los virus para el siguiente. ¿No es de cajón?

  5. Me hace gracia que ahora les de por preocuparse de la vida de los ancianos y después no vayan a tener ningún problema en aprobar en masa la LEY DE EUTANASIA para finiquitar a todos esos ancianos que suponen una “carga” para las familias,y los todos los que no tengan familia pero que estén ocupando camas de hospital y generando gasto público.
    A ver si cuando en breve aprueben la ley los contabilizan como a los del Covid,xq la cifra de muertos será superada con creces.

    1. La ley de eutanasia sirve para que yo, en pleno uso de mis facultades, decida si quiero o no quiero sufrir. Si prefiero 2 semanas sin sufrir o 2 meses sufriendo. Y decido YO sobre mí mismo, libremente.

      No funciona como ustedes dicen. Los ancianos no suelen ser una carga para las familias, por cierto. Más bien al contrario: Son una fuente de ingresos.

      1. El sufrimientos es parte de la vida del cristiano. Hay que mantenerse unido Dios para poder sobrellevarlo y te purifica en este mundo de tus faltas que necesitarían purgatorio. Es Misericordia de Dios para la salvación de tu alma. Y acompañar a Jesús en Sus sufrimientos. Sólo no puede uno, pero con Él sí porque será tu fuerza

        1. Ok. Margalith. Esa es su forma de verlo. Sus creencias.

          Permita usted que YO tenga las mías. Y que OPINE que no quiero sufrir en esos últimos días de mi vida. Y decida vivir MENOS sin sufrimiento.

          Y ACEPTE usted que es MI decisión, y de nadie más.

          1. Por supuesto que eres libre. O eliges a Dios o serás esclavo del enemigo. No hay bando neutro. Recuerda siempre que aún en el último momento de vida, si te arrepientes de todo corazón de tus faltas y pecados y confías en Su Divina Misericordia, acógete a Ella.

          2. Pues eso pienso hacer, Margalith.

            Vivir mi vida a tope, disfrutar de ella, y al final, en el último momento, arrepentirme.

            El resultado, como usted dice, será el mismo, ¿verdad? Porque funciona así: Toda una vida de arrepentimiento, de cumplir las normas, de portarse bien, vale según los católicos exactamente igual que un único segundo en ese momento final…

            Pues nada. Nos veremos en el cielo. Y usted no sentirá que haya sido injusto.

  6. No dejan de sorprenderme algunas afirmaciones que hace la gente, que demuestra su profunda ignorancia de matemáticas, de contagios, de virus, de todo.

    ¡Pues claro que el virus detuvo su propagación y no fue una masacre peor! Porque estuvimos CONFINADOS en nuestras casas mes y pico. ¿No es evidente? Tiene tela tener que explicarlo a estas alturas… ¿eh?

    1. Explica con qué lógica Dios abrió el mar, nació de una Virgen, sanó enfermos, resucitó muertos e incluso resucitó Él mismo. Con esa “no lógica” que es la fe los cristianos creemos en el poder de Dios ante este virus. Lástima que en vez de ir ante Su Real Presencia a pedirle como hijos la inmensa mayoría haya prescindido de Él negando su fe en Él y en Su Poder.

      1. ¿El poder de Dios ante este virus?

        En fin… a eso la verdad sí que no puedo responder… quizá decirle que no tomar ninguna medida habría sido un suicidio colectivo, en masa…

  7. OBISPOS DE EEUU: NO SE PUEDE NEGAR LA COMUNIÓN EN LA BOCA

    En esta fiesta del Corpus Domini, Infocatho señala que en un memorándum de fecha 28 de abril de 2020, la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos recordó que la comunión puede ser administrada en la lengua “sin riesgo irrazonable”. El texto de esta asamblea episcopal considera que este uso no compromete la salud de las personas.

    Para admitir la legitimidad de la comunión en la lengua, el texto también se basa en la instrucción Redemptionis Sacramentum publicada por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos el 25 de marzo de 2004. La comunión en la lengua sigue siendo un derecho de los fieles, que no pueden ser privados de ella por razones de salud.

    1. Recordemos que:

      -No se puede obligar a los fieles a recibir la Sagrada Comunión en la mano.

      -La comunión en la mano debe seguir siendo una excepción.

      -Existe un vínculo entre la crisis de la iglesia y la comunión en la mano.

      A pesar de algunas controversias, la comunión en la boca es todavía posible. Agradeceremos a los obispos del otro lado del Atlántico que nos lo recuerden. El texto americano se beneficiaría de ser conocido y leído, especialmente en Francia, donde las prohibiciones ilegítimas de comunión en la boca están floreciendo en todas partes, con el apoyo de cierta prensa.

      El documento, de 23 páginas, fue redactado por obispos, pero también por profesores de medicina. Dado que en el debate sobre las medidas de protección de la salud se suele invocar la autoridad de los científicos, no se puede decir que el texto episcopal se haya redactado a la ligera. ¿Los americanos tienen opiniones menos legítimas que los franceses?

  8. El vinculo entre la comunión en la mano y la crisis eclesial te lo acabas de sacar de la chistera, se ha comulgado en la mano durante muchos siglos en tiempos de una iglesia espiritualmente fuerte.

    Respecto al artículo, el punto dos es una mentira, hay mucho católico que defiende las medidas y le parecen bien, pero no por su progresismo no, sino porque tienen una sensibilidad mayor, entienden la caridad de un modo que los que se creen mas papistas que el papa no llegan a ver por la dureza de su corazón

    1. la comunión en la mano ha llevado a su banalización y a multitud de abusos y profanaciones. Además casi ningún sacerdote ni obispo recuerda que no se puede comulgar en pecado, que es un sacrilegio, un pecado gravísimo.

    2. Y esos católicos tan caritativos qué piensan del aborto (100.000 vidas humanas segadas al año sólo en España), eutanasia (sin datos), temas de género, etc? Por curiosidad. Ahí se pierden muchas más vidas y no parece importar demasiado. O en eso es mejor ‘no obsesionarse’, pero con este virus toda obsesión es poca? Y no le quito parte de razón, ojo. Yo tampoco quise arriesgarme a contagiar a quien no es creyente como yo y a quien no estuviera preparado para morir. Esas almas también cuentan. Por mi parte, en otro panorama realmente católico, hubiera tenido cuidado, por supuesto, pero sin haber renunciado a ciertos servicios eclesiales. Y ciertamente por eso no rechisté demasiado. Pero no me siento más caritativa por ello. Simplemente comprendo que estamos disgregados en un mundo cada vez menos católico. Y no sé cuál es la solución para poder mantener ‘lo nuestro’ sin colisionar con los demás.

  9. El virus entra y sale por las mucosas respiratorias o de los ojos y se esparce en aerosol.No por el estómago.
    No sea ignorante.
    Y segundo ,según su teoría entonces estará completamente de acuerdo que la manifestación feminista-lgtbi +++ del 8 M (recordemos q esas feministas agitadoras que lideran ese movimiento feminoide que quiere dar muerte al macho y tacharlos a todos de violadores y violentos,son en su mayoría lesbianas,ahi tenemos a la directora del Instituto de la mujer) contribuyó a multiplicar por 10 los contagios mucho mas que la Misa,querido Desidereo.

    1. María:

      ¿Cuánta gente va a misa cada domingo? ¿Cuánta gente fue a la manifestación del 8M? ¿Cuánta gente coge el metro cada día?

      Las cifras cantan. El 8M fue insignificante. Fue una barbaridad no tomar medidas antes, pero no por el 8M. El 8M es irrelevante.

      Como lo fue el mitin de Vistalegre en el que Santiago Abascal se contagió, y Ortega Smith contagió a mucha gente.

      El fallo del gobierno fue no ORDENAR taparse la boca todo el mundo a primeros de marzo, antes del 8M. Pero la oposición ahí no puede abrir la boca, porque no dijeron NADA en aquel momento. Ustedes, los católicos, TAMPOCO pueden decir nada.

      Yo llevo mascarilla desde ANTES del estado de alarma, cuando todo el mundo me miraba como un bicho raro.

      1. Usted se contradice solo, por un lado se le llena la boca diciendo que las iglesias están cada vez mas vacías y por otro me dice que va mas gente a Misa que al 8-M.
        Aclarese.

        1. ¿Acaso es contradictorio?

          A los toros también va cada vez menos gente, pero hay más gente en una corrida que en mi boda… independientemente de que mi boda fuera mutlitudinaria o no (que no lo fue).

          Es que hay que oír cada cosa… Cada vez va menos gente a misa, SI, cada vez menos gente. Y USTED LO SABE y lo sabe todo el mundo.

          Pero aún así sigue siendo mucha más gente cada fin de semana que la que asistió a la mani del 8M.

          Aclarado. Fácil. Sencillo. ¿Dónde está la contradicción?

    2. Aquí:

      www . mayoclinic . org/es-es/diseases-conditions/coronavirus/expert-answers/can-coronavirus-spread-food-water/faq-20485479

      Dice que no hay evidencia de que el virus no se pueda transmitir por la comida, y aconseja lavar bien frutas y verduras, por si acaso.

      Si usted sabe algo que yo no sepa, le agradecería que me lo dijera.

      1. Las mascarillas no valen para nada,cuando la gente no sabe usarlas.En el momento q alguien se toque la mascarilla con la mano contaminada ya puede aspirar el virus.
        Y me he hartado de ver en los telediarios la gente saliendo del metro y cogiendo las mascarillas que se repartían,por todo el centro,con las manos sucias de ir en el transporte público,y luego van y se la plantan en la nariz y en la boca,eso es MIL VECES mas contagioso que comulgar en la boca en una Iglesia.

        1. La mascarilla NO es para proteger a quien la lleva (salvo en un hospital, y con FFP2 para arriba). La mascarilla es para proteger a los otros, en el caso de que quien la lleva tenga el virus.

          Las mascarillas NO se recogían al salir del metro. Se recogían AL ENTRAR al metro. Que tenían las manos sucias lo dice usted. Es difícil tocar la mascarilla “por dentro” al ponérsela. NO, no es mil veces más contagioso. PUNTO.

  10. Excelente artículo, claro y mesurado. Sólo un matiz: las restricciones en la Iglesia no han ido sólo a la par con las civiles, sino que en muchos casos se han ANTICIPADO a estás últimas. En Italia y en España, en muchas zonas las iglesias cerraron a cal y canto ANTES que los colegios y los comercios y bares

  11. Unos días antes de que explotara el problema del COVID-19 me paseé por varias librerías buscando un papel milimetrado con escala logarítmica. No sólo no fui capaz de encontrarlo (acabé bajándolo de Internet e imprimiéndolo) sino que en las librerías no sabían de qué les hablaba.

    La población en general no está preparada para comprender lo que es un crecimiento exponencial. Ridiculeces como lo de que nuestro sistema de salud funcionó bien, etc… lo demuestran. NO hay un sistema de salud capaz de responder mínimamente a la explosión del virus sin control. Punto.

    Nos metimos en nuestras casas, sacrificando la economía para salvar la vida de mucha gente, para evitar una situación de película.

    1. Si quisieran salvar vidas de verdad no harían leyes para ASESINAR impunemente seres humanos indefensos en el seno de sus madres.Por favor.
      Ahh..no ,me olvidaba que eso da dinero,no gasto público.

    2. Muchos si entendemos lo que es un crecimiento exponencial, y aún así consideramos que se han adoptado medidas excesivas. Los supermercados, farmacias, licorerías, quioscos, etc., han estado abiertos, y el virus ha sido controlado. Igualmente adoptando precauciones, podían y debían haber estado abiertas las iglesias con culto público y esto no hubiera provocado esa debacle de enfermos entre los fieles que usted augura con sus pesimistas previsiones.

      1. A ver… seamos serios.

        Se prohibió el fútbol. Se prohibió ir a clase. Se prohibió el teatro. Etc… etc… es decir, se prohibió cualquier evento multitudinario que no fuera esencial. Esencial es comer. Ir a misa NO es esencial. NADIE se muere por no ir a misa. Y SI, la debacle de enfermos por ir a misa iba a ser de proporciones épicas. Usted dice “no hubiera provocado esa debacle”. Yo digo:

        Sentados unos pegados a los otros en los bancos de la Iglesia. En un recinto cerrado. Comulgando en la boca, dejando gotitas en los dedos del sacerdote al respirar para contagiar a los que vinieran detrás. Con agua bendita en la que meten todos las manos. Dándose la paz. La gran mayoría mayores…

        Los PRIMERO que hay que cerrar son las iglesias. ¿O no? Ese “no hubiera provocado” no tiene base científica alguna.

  12. Lo que no comparto, o no acabo de ver, es lo de la rebelión. El articulista no usó esta palabra exactamente, pero más o menos. Tratar de defender lo propio, vale. Pelear hasta cierto punto por mantener lo que consideramos irrenunciable, con el poder actual, que es anticristiano, no lo olvidemos, vale. Pero ir más allá no lo veo. Y en esto suelo pensar en qué harían los primeros cristianos.

    Suelo decir y lo repito, compartimos espacio con cristianos culturales, no de verdadera fe (los que el artículo llama ‘progresistas’, y que quizá no todos tienen por qué ser progresistas en el sentido político del término, pero sí son de los de ‘cielo para todos’ y en muchos casos de ‘aplaudir pecados’ -de las piedras a los aplausos, de extremo a extremo-), con no creyentes, con paganizados, etc. No estamos segregados. Si para ellos los sacramentos no son esenciales para salvarse y dan más importancia al mundo que al cielo, ¿qué hacemos? Son mayoría y mandan.

    1. No podemos olvidar también q esos cristianos culturales y de otras creencias, creen casi a pies juntillas todo lo q proponen los poderes anticristianos, mucho más q al eclesial tra.dicional (elegete.berismo, abor.to, euta.nasia…). En eso no se acuerdan d la caridad d salvar vidas. Con el virus se jactan d ser muy caritativos. Y aunq nos hubieran mentido hasta médula con esto del virus para tenernos controlados en casa, q no sé, seguirían prefiriendo creer al poder del césar porq además es el q da los servicios básicos y el q controla la eco.nomía, cuestiones a las q estamos todos atados, por lo visto. Munda.nidad. Y si realmente el articulista quiere contribuir a salvar almas, eso incluye no contagiar a quienes sabemos q no quieren ser contagiados y también a quienes no están preparados para morir (suele ser coincidente). ¿Qué les parece? Por caridad y por respeto a esa mayoría q no cree en lo mismo que nosotros. Incluso autoproclamados cristianos, en realidad muchos culturales.

    2. Qué hacemos para conjugar el querer acceder a ciertos servicios eclesiales con el hecho de vivir en medio de personas que no quieren ser contagiados y que además no estarían preparados para morir? Cómo salvamos esas almas sin perder las nuestras?

      1. Está claro lo que hicieron los primeros cristianos,dejarse matar por Cristo.Y no tuvieron que pensarlo mucho xq tenían claras sus prioridades.
        Creo que es un insulto para ellos cuestionarse siquiera qué hubieran hecho ahora.Está claro.
        Por eso son MÁRTIRES y por eso tienen un lugar privilegiado en el Reino de los Cielos.

        1. Creo que no me ha entendido, María. Y no creo haberlos insultado en ningún momento por preguntarme qué harían en nuestra situación. De todas maneras gracias por responder. Bendiciones.

      2. No entiendo que usted Betsaida como católica se haga ese planteamiento.
        Con eso me quiere decir que ir a Misa es algo de segunda.
        Se hizo ese planteamiento un médico,una enfermera,un auxiliar de limpieza,un policía, un guardia civil,un farmacéutico,un empleado de Carrefour…???O siguieron todos acudiendo a su trabajo 8 horas diarias 5 dias a la semana????A pesar de exponer a las personas con las que convivieran y a su vez éstas a otras con las que se relacionaran???
        La Misa Dominical es 1 hora, un día a la semana e infinitamente mas importante que todo lo demás.

        1. Pues disculpe que me pregunte eso. Será que no soy tan buena católica como usted. Estoy en camino. Pero desde luego no he insultado a nadie. Supongo que no encajo lo de arriesgar las vidas de otros. Sobre todo pienso en las vidas de personas no preparadas para morir, que suele coincidir con los que no quieren ser contagiados. Se vieron los cristianos ante algo similar alguna vez?

          1. Al ser preguntado San Alfonso Maria de Ligorio,Doctor de la Iglesia ,sobre esta cuestión dijo:
            “Hacia dónde cae un árbol cuando lo cortan? Hacia donde está inclinado.”

  13. Al ser preguntado San Alfonso Maria de Ligorio,Doctor de la Iglesia ,sobre esta cuestión dijo:
    “Hacia dónde cae un árbol cuando lo cortan? Hacia donde está inclinado.”

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