«La nación y la patria son realidades de orden espiritual además de material»

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Un salvavidas para las naciones y las patrias: el análisis del Informe del Observatorio Cardenal Van Thuân.

¿Cómo es posible que la Iglesia, que antaño quería llegar a los pueblos y las naciones, ahora empuja para que se acepte el nuevo humanismo globalista? ¿Por qué la política sigue creyendo que el Estado-nación ha sido superado por una globalización imparable, condenándose a sí misma al hacerlo? ¿Cómo es posible, en cambio, que regímenes como el de Orban, que se guía por el principio «Iste, Haza, Csalad» [«Dios, Patria y Familia»] tengan éxito? ¿Defenderán los pueblos balcánicos su identidad ante la expansión del islam? Muchos, en Argentina, se lamentan de la erosión de su identidad nacional, mientras que en Brasil parece que Bolsonaro haya conseguido, tal vez, superar la separación entre nación y Estado causada por la ideología de la liberación. Mientras tanto, la Unión Europea se suicida asesinando a las naciones que la forman. Al mismo tiempo en Cataluña, que es una nación pero no un Estado, se manifiesta un proceso centrífugo cada vez más importante.

Todos estos temas se abordan en el XI Informe sobre la Doctrina social de la Iglesia en el Mundo del Observatorio Cardenal Van Thuân, publicado por Cantagalli, dedicado este año al tema: «Popoli, nazioni, patrie: tra natura e artificio politico» [«Pueblos, naciones, patrias: entre naturaleza y artificio político»]. [El libro se puede comprar online sin gastos de envío escribiendo a info@vanthuanobservatory.org]. El informe lo componen cinco ensayos de profundización que son el centro del libro, a los que se añaden once retratos de los cinco continentes en los que la confrontación soberanía/ globalismo está más agudizada. Como introducción hay un Resumen de Stefano Fontana y una Presentación del obispo Giampaolo Crepaldi, ambos responsables de este decimoprimer Informe, así como de los anteriores.

«Entre naturaleza y artificio político»: este es el subtítulo que se convierte en la clave de lectura propuesta por el Informe. En la comunidad humana hay un orden natural, de finalidad y subsidiario. Natural, porque no es el resultado de convencionalismos o de votos en los parlamentos. De finalidad, porque es siempre el fin el que une a una comunidad. Subsidiario porque en la sociedad existen varios niveles y todos ellos tiene su fin en el propio bien común; además, los superiores no deben englobar y aplastar a los inferiores, sino que deben ayudarlos a ser ellos mismos. La familia y la nación pertenecen a esta agregaciones naturales de primer nivel y no son el resultado de acuerdos políticos, sino que exigen respeto y ser valorizadas. La nación es un proseguimiento de la familia en el campo de la educación y de la formación moral y cultural. Como la familia, también la nación tiene deberes y derechos propios, anteriores al Estado, configurándose como «patria» precisamente porque tiene su raíces en los «padres». Juan Pablo II, en su obra Memoria e identidad, sostiene que el deber hacia la patria deriva del cuarto mandamiento: honra a tu padre y a tu madre. La nación y la patria son realidades de orden espiritual además de material y responden a la necesidad humana de tener raíces. Es comprensible la tendencia de la nación a darse también una estructura política en el Estado, pero las dos realidades no coinciden. Se puede llamar «patria» también a la propia región o al área geográfica y la cultura que nos han configurado cultural y espiritualmente.

El Informe define y precisa estos conceptos, permitiendo recuperarlos en la embriaguez actual del globalismo forzado. Muchos desean un poder político mundial, puesto que sostienen que es necesario para perseguir el bien común universal. Pero no hay un bien común universal único para todos, sino que hay el bien común de esta o esa nación, de esta o esa patria, de esta o esa familia. El bien común es analógico, subsidiario, orgánico y para nada pide la abolición de los cuerpos naturales intermedios. Todos los hombres debe comprenderse, pero no hablando una única lengua que sustituya a las distintas lenguas nacionales. Todos los hombres necesitan leyes, pero sabiamente diversificadas según la historia común y diversa de los distintos pueblos. Todos los hombres necesitan comer, pero la economía no puede estructurarse según un único mercado mundial.

El Informe explica la posición de la Iglesia en relación a estas problemáticas. Juan Pablo II desarrolló un pensamiento imponente sobre la nación y la patria que nos dejó en herencia en la obra Memoria e identidad, pero que también está presente en sus encíclicas sociales. En 1989, él habló en Polonia de la «Europa de las patrias», y en la Asamblea General de la ONU, en 1995, dijo que las culturas de las naciones son como calles que llevan, todas ellas y por caminos distintos, a la misma naturaleza humana. En el centro de cada cultura nacional, afirmó en la Centesimus annus, encontramos la actitud que el hombre asume ante el misterio de Dios. También sobre esto se funda el «derecho de las naciones» a no ser invadidas por una inmigración incontrolada.

El tema de este Informe es urgente: hoy, las naciones no son sólo agredidas por otras naciones o son colonizadas de nuevo por medio de sofisticados sistemas financieros y culturales; hay también estímulos supranacionales, mundialistas y globalizantes que niegan su cultura y sus deberes/derechos, vaciando a las personas de sus raíces y creando una masa mundial de inadaptados a los que el nuevo poder puede readaptar.

Stefano Fontana

Se puede pedir el Informe (14 euros) online, sin gastos de envío, escribiendo a info@vanthuanobservatory.org.

Leer la Síntesis Introductoria aquí.

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Comentarios
34 comentarios en “«La nación y la patria son realidades de orden espiritual además de material»
  1. “La nación y la patria son realidades de orden espiritual además de material”. Patria viene de padre. Hay que acabar con la figura paterna y, ahora también, la materna. Ni padre, ni madre ni patria. Todos súbditos desarraigados de un estado global tiránico que, en aras de la salud física y el ambiente, nos quiere imponer hasta cuando podemos salir de casa, si es que podemos. Bergoglio colabora en el proyecto. Parece que le va la vida. Cuando renuncie al mini estado vaticano empezará a ser algo creíble. Mientras tanto se nos antoja como un títere en manos del NOM.

  2. PERO SI LA NACIÓN SE LLAMA CHINA, ENTONCES HAY QUE RESPETAR ESE NACIONALISMO

    Idilio mediático entre Bergoglio y China, mientras Hong Kong arde.

    En defensa de los últimos espacios de libertad para los ciudadanos de Hong Kong, prohibidos por ley por el Gobierno de Beijing, los gobiernos democráticos de todo el mundo se pronuncian gradualmente. Pero no las autoridades vaticanas y Bergoglio. ¿ Porqué será ?

  3. La única realidad objetiva es que llevamos más de tres siglos tratando de definir lo que es una nación y no hay consenso al respecto. También me gustaría saber la visión de este informe con respecto a la no coincidencia territorial entre nación y estado porque, como bien sabemos, la mayoría de los conflictos surgen de ahí. O todos.

    Hay naciones que no son estados, estados sin nación, estados que acabaron siendo una nación, naciones que quieren ser estados… No ha habido un «criterio» objetivo para definir qué nación justifica ser un estado y cuál no (no más allá del principio de Autodeterminación de los pueblos, qué importante es la ONU…). El resto son pajas mentales.

    Yo observo mis obligaciones con respecto a mi estado pero, por lo que a mí respecta, si España como tal deja de existir, que no me esperen tampoco para luchar por ella.

    Y, como decíamos ayer, esto forma parte de lo opinable. Siempre lo ha sido.

    1. Me hacen gracia los que dicen :»que no me esperen para luchar por España» como dándoselas de original, cuando esa actitud es hoy la más generalizada (por desgracia, en mi opinión)

      1. A mí me hace gracia que juzgues la «originalidad» de mi apreciación. Como tú comprenderás, no tengo espacio ni tiempo ni ganas de hacer un análisis más pormenorizado sobre esto, ni sobre las causas de esa «originalidad». Si es la más generalizada, es cuestionable. Si es «por desgracia», también. Lo que no es opinable es que de este tipo de cosas sé sólo un poco más que la mayoría, así que creo (dentro de lo opinable) que mi argumento es más válido que el tuyo. Y lo tuyo ni siquiera es un arguento.

    2. Si hay alguna nación , ésta es España. En los designios de Dios está claro que fué especialmente llamada a cumplir Su Voluntad siendo portadora del Evangelio a todo el mundo.a través de frailes y religiosos que lo proclamaros en América, en Africa, en Japón, y en muchos lugares mas. «Id por todo el mundo y predicad al evangelio a toda la creación»
      ( Marcos,16,15), y eso es lo que hizo España. Dios la bendice.
      España » luz de Trento, martillo de herejes, espada de Roma», tal como la define el grandioso Marcelino Menéndes y Pelayo, que a través de San Ignacio de Loyola , con la contrarreforma combatió la herejía luterana. Con fundadores como Santo Domingo de Guzmán, con la doctura mística Santa Teresa y todos los numerosísimos santos españoles que ruegan por nosotros en el cielo.
      España, la tierra de María Santisima, nuestra Madre celestial.
      España persistirá porque tiene que ser la que defienda de nuevo la Cristiandad, Dios lo quiere.

  4. La nación y la patria son realidades de orden natural además de espiritual-

    -Vale, mientras el tiempo es tiempo, la nación y la patria, son realidades; y además también, por orden natural perentorio, son enemigos de sí mismas, por dentro y por fuera.
    ¿Y qué? Si cuando yo muera, por muy orgulloso que yo esté de mi clan, se acabó mi nacionalismo, natural o artificial espiritual.

  5. Como bien nos recuerda senderos de gloria el patriotismo es el último refugio de los canallas.
    Morir y vivir por la patria es morir y vivir por el juego de los canallas.

    1. La terminología que usa el artículo es engañosa. No es lo mismo la Patria que la Nación. La patria es natural, la nación no. Es inventada, y por lo tanto, discutible. Realidad espiritual? En absoluto. Realidad (?) material, como el Estado..
      .

    2. Pero gracias a los que defendieron la patria europa es una coalición de países y hombres libres y no un inmenso campo de concentración de esclavos del nazismo, aunque vamos camino de serlo ya que a los jóvenes de ahora la propaganda ya os ha desactivado el deseo de libertad y estáis dispuestos a someteros a la dictadura mundial

  6. El patriotismo es una hermosa virtud, la más excelsa después de la religión. Los canallas que se atreven a vilipendiar a tantos patriotas que han dado su sangre y su vida por la Patria, más si es una Patria como la española, la más hermosa y la más gloriosa de todas las Patrias terrenas, no merecen tener ni Patria terrenal ni Patria celestial.
    Pluga a Dios concedernos la Victoria e Instaurar su Reino en España para conseguir la felicidad, paz y prosperidad de los buenos españoles y para dar su merecido a tantos traidores innobles y desagradecidos.

    1. Muy bien Simplicio, yo no añadiría ni una coma salvo; España unidad de destino en la universal. España es irrevocable. Amamos España por que no nos gusta. A los pueblos solo les han movido los poetas, ay del que no sepa levantar frente a la poesía que destruye, la poesía que promete.
      Y sobre esta tierra absoluta, el cielo absoluto.

  7. Cristo mismo lloró por el destino de Jerusalén. Le dolió Su Patria. Le dolió ver el destino que les esperaba. Se ama la Patria, se aman los árboles, los pájaros, las flores que de ésa tierra son originarios. Se ama la bandera que la representa, los rostros que nos identifican como hermanos de raza. Somos como árboles que tenemos nuestras raíces en éste suelo que pisamos. Muchas personas han muerto como héroes, defensores de la Patria. Primero Dios, después la patria pues en ella está todo lo que amamos. ¿Que quieren quitar la identidad? Que se les hinquen los apátridas, los
    indiferentes, aquellos que ni siquiera le dan valor a la familia.,

    1. Como dice Spes, la Patria existe. Sus limites son, a menudo. ilimitados e indefinibles, incluso equivocos, pero siempre irrenunciables. ¿Como acotar las tierras, los cielos y los ríos, los bosques, las ciudades… de aquel marco común en que hemos respirado y pudimos crecer? ¿Cómo olvidar las gentes (la madre, el padre, los hermanos. tantos amigos, tantos paisanos,..) de éste o de aquel entorno, cuyas palabras, ideas, creencias… han ido modelando nuestros modos, distintos (porque somos distintos), de ser, de sentir, de creer…. ¿Y la cultura, y la historia común. a veces compartida y querida, otras odiada y a veces, ¡muchas veces! ignorada? Sí, la Patria existe. Es una realidad primaria, no una ideología. Una realidad humana, como lo es la familia. Y no veo en ella ningún mal, con tal de que no se absolutice y se la lleve a la ideología del nacionalismo.

  8. Sólo las naciones, patrias y familias que sean verdaderamente cristianas y cumplan los Diez Mandamientos tendrán entrada en el Reino de los Cielos. Las familias, patrias y naciones traidoras a la Fe o apóstatas serán hechadas fuera, donde será el llanto y el crujir de dientes. El concepto de nacion, patria, familia, hay que ponerlo siempre en relación con el seguimiento de Cristo, en el cual ya no hay griego ni judio, ni bárbaro ni escita, ni esclavo ni libre, sino hijos adoptivos de Dios por la Gracia Santificante. El que se glorie, gloriése en el Señor y no por pertenecer a tal nación, patria o familia, lo cual es muy relativo.

  9. El concepto de amor a la Patria no es ni espiritual ni siquiera un artificio político, proviene de la capa más primitiva de nuestro cerebro. El amor a la Patria es ANIMAL. Sí, proviene de los instintos. No es privativo de los seres humanos, sino que está muy arraigado en las especies de mamíferos, especialmente en las de los depredadores, pero también en las especies de ciertos herbívoros. El territorio que una generación ha defendido y lega a su descendencia es algo profundamente animal. Por otra parte, el término «patria» es de los pocos que sigue manteniendo concordancia entre su significado etimológico «la tierra de los padres» y su significado político, a pesar de todas las tergiversaciones, excepciones y casos particulares que se puedan poner. Lo que es espiritual es el saber que este sentimiento profundo y, afirmo, instintivo, puede y debe, en algún momento, ser superado por un bien mayor.

  10. El engrudo de ahí arriba, es una faramalla alambicada y pomposa, que no tiene ni pies ni cabeza. Se puede tirar perfectamente a la papelera sin escrúpulo alguno. Mira que citar a los filosofastros de la revolución francesa……Y en efecto, el concepto de patria con el de nación, son dos categorías antagónicas, en las cuales España se debate o agita desde hace 200 años. España nunca ha sido nación, y menos bajo el término liberal. Lo que diga la constitución me la trae al pairo, yo vote NO recién cumplidos 18. España fue la monarquía hispánica, Las Españas que englobaban los reinos históricos con sus fueros. De ahí el problema territorial interminable.

  11. En ese sentido, los católicos sabemos muy bien que pertenecemos a una Iglesia que es universal, a diferencia de los protestantes, cuyas iglesias son patrióticas y restringidas a la comunidad nacional en muchos casos. En general, a ningún católico le causa un especial problema el defender a su Patria y su pertenencia a un ente superior a la misma, que engloba a otros católicos de otras patrias, como es la Iglesia. De hecho, el patriotismo en los países de mayoría católica, va unido casi indefectiblemente a catolicismo, como Irlanda o Polonia, y también, por tanto, a familia y tradición. La Iglesia, desde siempre, ha comprendido este sentimiento en sus feligreses. La diferencia con el globalismo es que éste, como ideología, al igual que en su día el internacionalismo soviético o la fraternidad masónica, ve en la familia, la tradición y la patria, enemigos incompatibles con sus fin último, la creación del hombre nuevo. Un ser aislado frente a un poder omnímodo. Totalmente inerme.

  12. Yo, cuanto más viajo por el mundo, más amo a España, un regalo del Cielo, a mi querida Navarra, todo un compendio de España, y a Italia, otro regalo del Cielo, por derecho consorte. » Tienes que ser peregrino de tu tierra, compañero, caminante en los caminos, sin prisa en el reloj …», cantaba mi paisana y amiga María Ostiz, que perdió, no hace mucho a su, a nuestro, querido Ignacio Zoco, de Garde, en el » Valle del Roncal, donde la primavera, por vez primera, vi florecer, del jardín español, de flores sin igual, que entre las bellas rosas, la más hermosa, es mi Roncal «, canción que la película Gayarre pone en sus labios, aunque nunca la cantara, pues es una composición posterior, como recoge el blog Desolvidar, de un querido pariente mío.

    1. Pues yo, de todo lo que he viajado he aprendido a apreciar lo bueno que tiene cada región, ciudad, país. Perder boina, y apreciar lo bueno que tienen todas las naciones. Comprenderlas y llegar a quererlas. Nada es lo mejor. Casi todo es bueno. Pero pocas cosas mejores unas que otras. Perder subjetivismo. Ganar universalízanos. Empatizar con los demás.

  13. Los católicos sabemos que nuestra PATRIA,, nuestra PATRIA,,, será el cielo,,, pero mientras aquí sigàmos, será la que nos vió nacer por primera vez,,, y no tenemos más que amarla, pues de Dios fue la decisión de en qué vientre nacer.

    1. Tenemos que amar a la patria, pero no más que a Dios. Cuando la patria se sale del tiesto y hace leyes contrarias a las Leyes divinas (aborto, divorcio, anticoncepción, sodomía, lesbianismo, eutanasia, etc.) entonces la patria deja de ser una patria como Dios manda y se convierte más bien en la nauseabunda pocilga del Diablo. Ya dijo Cristo: «El que ama a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos e hijas, más que a Mi no es digno de Mí.» Tenemos que amar a la patria, pero no idolatrar a la patria.

      1. Pero Don nadie,,
        ¿Qué culpa tiene la patria de los malnacidos que la puedan gobernar?
        Si a veces (muchas) llegan al poder no por votos, sino por transas.
        Luego,, yo quiero mucho a México,, pero
        ! Hombre!,, ni que estuviera loca para quererlo más que a Dios,,, éso da hasta risa, mire;,,, 😁 😂😂

        1. Pero Spes, si en una sociedad democrática, los malnacidos son sólo una minoría y gobiernan, es que entonces la mayoría de bienacidos son unos ineptos, políticamente hablando, que no saben organizarse, en cuyo caso son culpables de falta de inteligencia y organización para alcanzar el poder. Si los bienacidos son mayoría y no alcancan el poder es que fallan en algo y son culpables al menos de su falta de unidad política.

  14. Spes, tenemos razón los dos, a la patria hay que amarla y a la vez no amarla sino odiarla.

    Tenemos que amar a la patria en lo que ésta tiene de bueno y conforme al orden divino, pero no tenemos que amarla, sino odiar la, en lo que tiene de contrario a dicho orden. Por eso dijo Cristo :»El que no o dia a su padre, a su madre, a sus hijos e hijas, a su mujer e incluso a su propia vida no puede ser Mi discípulo.» Habrá que ver qué cosas en esta España desnortada se conforman aún a la Ley de Dios, y en eso amarla, y qué cosas se oponen a la Ley divina, y en eso odi ar a España y tratar de cambiarla.

    Ya dijo Alfonso Guerra que a España no la iba a reconocer ni «la madre que la parió» y en eso tiene parte de razón, pues con las impías leyes del aborto, el divorcio, gaymnio y lesbimonio, educación perversa de la infancia y juventud, próxima eutanasia, etc., han acabado convirtiendo a nuestra pobre patria en una inmunda po cilga de Sata nás en vez de en una limpia y benéfica Ciudad de Dios.

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